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CONVERSACIÓN CON CLAUDIA VACA

Fotografía por Veranika Lis Claudia Vaca (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1984) es hija de Neusa Rosely Vaca Flores y está casada con Veranika Lis (traductora de belaruso, ruso

Gladys Mendía 1 año ago 119
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Claudia Vaca (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1984) es hija de Neusa Rosely Vaca Flores y está casada con Veranika Lis (traductora de belaruso, ruso e inglés, maestra de meditación y artes marciales). Claudia es poeta, filóloga, maestra, investigadora en Educación y Estudios Interculturales. Creadora del Ethos lector y la pedagogía “Profes fuera de la caja”. Colabora en varias Universidades de Latinoamérica con las cátedras de escritura científica, escritura creativa, metodología de investigación, pensamiento crítico y Seminarios de tesis. Claudia ha publicado en los géneros de poesía, narrativa, ensayo y artículos científicos. Desde el 2019 es miembro correspondiente de la Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil (ABLIJ). Es pasante investigadora en la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, España. Es conferencista invitada en diferentes Universidades y Centros Culturales de Iberoamérica. Su obra literaria y científica circula en diferentes antologías de literatura y estudios culturales en formato impreso y multimedia.

Entrevista a Claudia Vaca
Por Gladys Mendía

GM Claudia, cuéntanos de tus inicios en la escritura. ¿Cómo nace el deseo de escribir?

CV: mi escritura empezó con la oralidad, desde pequeña, mi abuelo Roger en los viajes en el tren me relataba muchas historias, a veces eran imaginación de él, a veces eran leyendas, o a veces realidades que él adaptaba para comunicarse conmigo, para que no esté inquieta de un lado a otro en entre los vagones o sacando la cabeza por la ventana tantas veces, porque el viaje en tren era largo, un día entero era lo normal, a veces si se descarrilaba el tren, podía tardar 2 o 3 días parado en alguna estación, entonces él entre su trabajo se daba modos para calmarme contándome historias, respondiendo mis preguntas.

Yo dibujaba (la primera escritura es el dibujo, garabatos, etc.) con carboncillo todo lo que él me contaba, lo que yo sentía o imaginaba de aquello que él me contaba, hacer garabatos, dibujar era una forma de registrar, guardar esos memorables momentos con él.

Un día, él me regaló su bolígrafo azul y su bolígrafo negro, tenía dos colores para seguir dibujando, pero él me dijo: – con esto vas a escribir-

Entonces me enseñó las primeras letras, palabras, me dijo que copie-dibuje las palabras que estaban en el periódico que él ya había leído, luego me pasó algunos textos que él había escrito en su agenda, eran también para que las “dibuje”

Básicamente mi escritura fue una combinación entre la oralidad y la transcripción de pensamientos de mi abuelo, emociones y pensamientos míos, y lectura del mundo, escribía sin saber el significado de muchas cosas, como poseída, todavía hago eso, a veces solo tiene que salir algo que me atraviesa o me despierta.

En aquella época, entre mis 5 y 8 años, nació mi deseo de escribir, luego fui al cole, luego igual viajaba en las vacaciones con mi abuelo, y mantuvimos nuestra práctica de comunicación-lectura y oralidad-escritura hasta que él murió. Cuando yo tenía 16 años ese deseo creció, se consolidó, también junto a mi abuelo: lo operaron de un tumor cerebral, cuando lo visité en el hospital, él no hablaba, miraba al vacío, hubo algo que quiso contarme cuando lo tomé de la mano, le di papel y bolígrafo, él garabateó, él garabateó en un papel, esta vez lo hizo él, me indicó con su mano sobre el papel, como pidiendo que leyera su garabato, hasta ahora intento traducirlo.

Así empezó en mí el deseo de escribir, yo escribo como traduciendo, para mi escribir es traducir lo que pasa en mi mundo interior y el de los seres vivos con los que me encuentro; en la vida y en las tantas muertes que he experimentado.

GM Qué maravilloso inicio de la mano de tu abuelo. Además de la escritura, te interesa también la educación, participando activamente en planes de incentivo a la lectura en tu país. Cuéntanos al respecto. ¿Por qué es tan importante leer?

CV La escritura y la lectura son los principales actos del proceso educativo, además de otros, claro está. En mi experiencia como educadora y poeta, afirmo mi tesis Ethos lector: Leer, escribir y educar son actos poÉticos. Desde este Ethos lector planteo que estos tres verbos al unísono guían el modo en que nos comunicamos con la vida. En la poiesis entendida como acto creativo por excelencia está la importancia de leernos unos a otros (leer los gestos y leer las palabras) y a nosotros mismos desde esa etimología de la lectura: el legere, la búsqueda, la toma de decisiones, desde el educere se acompaña ese camino con el amor que hemos o no recibido.

Leer nos importa porque en esta forma de vivir desde este acto poÉtico, más allá del soporte en el cual se lee y se educa, hoy por hoy en diversas maneras, desde diversos sentidos: escuchando, mirando, tocando, saboreando, oliendo, imaginando, danzando, etc. Cada persona elige en distintas épocas de su vida el sentido y forma que mejor funciona, la lectura no es solo decodificar alfabetos y el libro impreso, la lectura es todo: lo que oímos, pensamos, escuchamos nuestros pensamientos, los atendemos, los vaciamos en un papel, en el Word, en un clic con la cámara fotográfica, en un play con la filmadora; el proceso de “estar leyendo” es intrínseco al acto de educar, que no es lo mismo que escolarizar, porque la escuela, eso es otro asunto.

GM Conjuntamente a los libros de poesía, también has creado libros infantiles. ¿Cómo surge esta veta creadora?, ¿hay alguna anécdota?

CV Esa veta la sembró mi abuelo Roger, la cuidaron mi madre, mis tías, mis tíos, mis hermanas y hermanos, cuando una ha crecido con tantas personas, cada una con distintos intereses, formas de ser y hacer, de distintas edades, entonces un modo de jugar es contar historias, anécdotas, cuentos, recitar, pintar, teatralizar situaciones, etc. Yo creo que esa veta está en mi familia, en mi pueblo, en la cultura donde tuve la dicha de crecer: Chiquitos, Santa Cruz de la Sierra, esa hermosa llanura boliviana.

Mis sobrinas fueron quienes empezaron a reclamarme mis libros, porque yo les contaba muchas anécdotas, y ellas querían volver a repasarlas, entonces como viajo mucho, y no siempre estoy con ellas, por ahora no tengo una residencia fija, no las veo muy seguido, pues mis sobrinitas Sofi y Belita me reclamaron mis libros, no querían más que les regale libros de otros autores, habían leído mi poesía y se quedaban con las imágenes de naturaleza y palabras nuevas que buscaban en el diccionario, no la entendían, aunque igual les gustaba, porque se inventabas sus propios poemas o cuentos a partir de esas palabras.

Mis sobrinas me exigieron que les de mi libro, querían leer en papel mis relatos, así que por eso publiqué Sobre rieles, un libro para la niñez, lo publiqué con la editorial Santillana, el 2021, y mis presentadoras y comentadoras fueron estas dos sobrinitas, junto a mi amigo Homero Carvalho, cuentista por excelencia.

Ahí fui yo quien las puso en jaque y a mi hermano, porque cuando mis sobrinas van a hacer algo, pues son más temáticas que yo, así que estaban ensaye que ensaye y exigiendo a su padre que las lleve semanas antes al lugar, lo hice yo, porque mi hermano no podía, luego exigieron a su abuelo y mi hermano que las lleven temprano al lugar, querían visualizar el espacio donde sería la presentación para sentirse seguras, etc. Todavía estábamos en pandemia covid19, con menos rigor, pero pandemia, y fue toda una gestión cumplir esos pedidos de las presentadoras, mis primeras lectoras, se los debía. Tuvimos mucho coraje y también fuimos un tanto imprudentes en presentar presencialmente este libro en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, lo hicimos, y fue hermoso, con todas las medidas de bioseguridad, claro.

GM Valientes y llenas de ilusión por compartir la belleza con el público de Santa Cruz de la Sierra.
Claudia, tienes una conciencia ecológica, cuidas tu alimentación, hay una profunda preocupación por el ser humano y su entorno. ¿Nos puedes compartir tus reflexiones al respecto?

CV  La Conciencia ecológica es parte nata del modo en que fui criada por mis familiares, crecí en lugares donde el entorno con árboles, flores, era lo normal, el barrio era el hogar, en la calle o la plazuela jugábamos todos, en el río o en el grifo público de alguna plaza jugábamos con agua, tomábamos mate caliente en invierno húmedo y tereré en verano, que era casi siempre, el calor de 35 grados hace que vivas al aire libre, y el entorno lo es todo, hasta para ir a la escuela, las ventanas grandes y techos altos son la norma, para que se ventile todo, las casas con pasillos anchos, es decir, la arquitectura chiquitana es en sí dialógica con el cielo, el suelo, los árboles, etc.

Esta conciencia es parte de mi amor por este hogar (planeta tierra) en el que vivimos, no me gustan los animales adentro de un departamento o en un cuarto, o una casa, o metidos en la cama, los perros, gatos, loros, monos, gallinas, necesitan espacios amplios, y hay que respetarles sus espacios, y si no los hay, pues de alguna manera habrá que generarlos, porque necesitan moverse, igual que nosotros los humanos.

Me gusta vivir en ciudades intermedias, pueblos pequeños, con servicios básicos accesibles, que sea sencillo y acogedor desplazarse, porque por temas de salud me cuesta cada vez más ir de un lugar a otro, la burocracia del transporte público o el transporte internacional me agota cada vez más, espero encontrar pronto un lugar fijo donde trabajar día a día y quedarme un buen rato (no andar de aquí para allá), siempre he tenido una vida nómada, desde niña, encontrar trabajo con salario por tiempos largos es cada vez más difícil, ese nomadismo del que se habla mucho hoy, es consecuencia de un sistema económico y una lista larga de vulneraciones en derechos laborales, en especial en la vida académica, recién cuando está cerca la jubilación dan titularidad de cátedra, y las universidades pagan como si fueras un taxi que va de un tramo a otro, ni qué decir de la gestión cultural, o de la medicina, las entidades públicas y privadas están cayendo, no saben cómo existir, nosotros como humanidad en ese sistema configurado desde el extractivismo brutal de recursos naturales y humanos (creativo y cognitivo) y comercialización del conocimiento, desde el almacenamiento de recursos monetarios en alguna banca, tampoco hemos dado las respuestas a estos problemas.

Por ahora solo encuentro breves refugios, transito esos refugios con la plena conciencia de que algo mejor podemos hacer, desde la poesía del día a día, la claridad de mente y corazón. Busco achicarme, en el sentido de un espacio intermedio, que no sea muy pueblo sin servicios básicos como acceso a salud, agua potable, ni muy ciudad caótica con aire contaminado. Voy encontrando lugares así, los vivo el tiempo que me son dados, y sigo mi camino, no me aferro si no me quieren ahí, o si veo que me hace mal estar ahí.

Me gustan los espacios que no sean muy grandes ciudades, he vivido en algunas de estas ciudades gigantes (Santiago, São Paulo, etc.), pero me enfermo, me estreso demasiado, me cuesta respirar, no es mi hábitat natural, podría decirlo así.

Fui vegetariana un tiempo, ahora soy flexitariana (flexible con los alimentos, puedo comer de todo, elijo lo que sea local), usualmente predominan las legumbres y vegetales en mi dieta, siempre que puedo comer yuca, plátano verde, camote, quinoa, maíz blanco, berenjenas, amo las berenjenas, lo disfruto.

Me gusta y a ratos extraños esta dieta amazónica de la yuca, el mate, el plátano, la chirimoya, la sandía, la guayaba, el pitón, el ocoró, el achachairú, el coco, la papaya, una carne de vez en cuando la prefiero, pero estos años fuera de mi país, viviendo entre el pacífico y el mediterráneo, se hace un poco difícil que sea con frecuencia. Porque esos alimentos importados, son frágiles y cambian su calidad y su sabor. Estoy segura de que esto de ir de un lugar a otro, afecta, tanto a los humanos como a los alimentos, si bien es positivo que se puedan importar y exportar productos más que antes, porque en Europa podés comer un mango, o en Chile podés comer plátano verde, etc. Prefiero siempre los alimentos del lugar, de la tierra al fogón.

Considero que como humanos todavía tenemos esta posibilidad, y hoy por hoy es un lujo, antes no se valoraba o se consideraba pobre al que no iba a comprar al mercado o al supermercado, y recogía de su chacho o su canchón lo que allí crecía o se sembraba y daba fruto, ahora eso es un lujo, porque los suelos han cambiado, ya casi todo está con cemento, hay que comprar tierra negra y abono, hacerse el huerto en una caja de madera, etc. es una situación muy loca la que vivimos en esta conversión e inversión de valores en relación con la vida, los alimentos, los hábitos y el ethos humanos con la tierra y la vida en sí.

GM Así es amiga, ahora es un lujo comer del propio huerto. Afortunados los que tienen tierra fértil y siembran sin químicos.
Claudia, en tu poética está la memoria familiar, amorosa, cósmica. Háblanos de tu poética.


CV Sí, es verdad, tal y como se dejan ver mis respuestas anteriores.

Estas 3 memorias: familiar, amorosa y cósmica hacen mi poÉtica, esta unión lírica entre la poiesis y ethos, es la forma en que creamos nuestras vidas, me han pasado muchas cosas, como a todos, y he elegido la memoria amorosa para sanarme, para liberarme de otras memorias, finalmente han sido tránsitos de una y muchas vidas. Mi poética busca expresar esos tránsitos entre estas tres memorias, mi día a día es una poÉtica atenta con cada momento y lugar en el cual está mi cuerpo y conciencia. Eso lo aprendí hace un par de años, lo practico y a veces no lo hago bien, pero sigo en ello, practicando y aprendiendo.

GM Es un bello camino el que has elegido. Ahora cuéntanos de tu nuevo libro Curucusí.

CV Es un regalo para estos tránsitos de los que hablo, es un gracias a la vida por la gracia de estar viva, es también un poner sobre la mesa aquello que nos falta reflexionar como humanidad, hasta que deje de salir chispa y se haga fuego de hoguera para cocinar algo que podamos compartir con alegría, sin dolor, con amor. Hay poemas que incendian el estado de ánimo, como se incendian muchos bosques del mundo, hay poemas que aturden, como aturde el humo de las ciudades contaminadas, hay poemas que son lagos tranquilos, ríos desbordados, ríos donde podemos bañarnos, otros solo para adMirar, cascadas también, hay poemas que son ciudades atosigantes, también hay poemas que son una cueva. Por eso el título, porque el Curucusí es un ser luminoso y poco visto por el mundo civilizado, pero muy disfrutado por los mundos cósmicos, es un ser que cuando somos niños nos encandila, jugamos con él en las noches, ayuda a no caernos en el monte cuando vamos de campamento con los amigos y amigas, es la tenue luz de las noches que invita a mirar sin lastimar los ojos, es un ser vivo que está en extinción, es un ser que muestra la oscuridad y monstruosidad del mundo desde su luz tenue, para que no nos asustemos e infartemos, es un ser que en su tenue parpadeo nos da tiempo para digerir el horror y aprender otras luces interiores, transformar la comprensión que tenemos de todo cuanto está sucediendo en la vida desde que la tierra existe junto a otros planetas.

GM Gracias querida amiga por tu luz siempre.




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