
John Martínez Gonzales (Perú, 1981) Poeta, editor, comunicador social y gestor cultural. Es director del sello Hanan Haraw Editores.
Ha publicado: Collage de viaje (2009 – 2013); El Elegido (2011); Campanas bajo el mar (2019); y Mapas inéditos, Libro virtual (2020). Textos suyos han sido incluidos en ME USA Brevísima Antología Arbitraría (Perú/Chile, 2012); y en Vox Horrísona, muestra de poesía joven peruana (México, 2014).
Además, fue el editor de: A lo mejor soy otro. Poemas de César Vallejo (2018); y la Colección Futurista (2019), este último una serie de cinco libros sobre la ciencia ficción. Ambos trabajos impresos por la Municipalidad de Lima para implementar bibliotecas escolares de toda la capital peruana.
Runa
Me observa
una piedra que late
un pedazo de tierra preñada
mineral inédito nuevo
por nombrar.
La pulsación lítica de todo el valle
me mira
me mora
puede oír con el cuerpo todo el lenguaje de la piedra
la morfología del universo
todos los tótems los dioses
porque la piedra habla se mueve
hace gestos
y yo todavía
no soy digno de armar una apacheta,
y hablar de verdad.
Porque el poema que quiero escribir está latiendo en esa roca
el verso que me habita, intraducido
me sostiene
está allí,
es la roca que se mueve en la quietud
la belleza inmóvil danzando
desde su ombligo me habla el mundo
la roca y su leyenda
me puede
me habla
me transfigura.
(de Campanas bajo el mar, Andesground Ediciones, 2019)
*
Niñas y niños del mundo,
oráculos reencarnados,
les contaré una historia
les enseñaré a reconocer su biografía en las raices del aire
acumularemos evidencia de que somos luz
nos sumergiremos en el más completo vacio,
-lo más abundante del Universo-.
Siéntanlo:
el vacio vibra más rápido que la materia.
Acerquense
niños y niñas
siéntense ante este espejo de agua
vamos a darle otro nombre al patíbulo,
traigan mantas y leños
aquí dormiremos
ya es hora de este encuentro
son demasiados los palimseptos y las señales:
luces cayendo del cielo
más ojos acostumbrándose a ver,
porque la muerte ya no es única forma de llevárselo todo
si no un puente para volver
otra vez a la pregunta primigenia
otra vez esta hinchazón en los instintos
por tanto pisar.
Si, niños y niñas del mundo.
De tanto mostrar la mano pero no tener dedos,
de tanto tigre confundiéndose entre pelícanos
tanto y tanto
espejo usado para mostrar el camino
años y años de acumular palabras y amaneceres
generaciones que solo usaban la noche para dormir
y no para adentrarse en el conocimiento que brota de la sombra,
como si lo negro no fuera otra luz.
¿Hablarles de guerras?
¿Ponernos cronológicos? ¿Conjugar otra vez el dolor y el Sol?
Aquí, niños del mundo,
no está la historia.
Aquí, niñas del mundo,
no está el amor.
Aquí, hermanos y hermanas de savia,
aquí la llave que estuvo siempre expuesta
el dintel que hemos de traspasar
-un camino de tierra en medio de la tierra-.
Aquí, hermanas y hermanos de sangre y solsticios
infinitas generaciones sentadas ante mí,
ante esta brasa hecha con sus biografías.
Somos el polen milenario
la llama única.
Escuchen:
hablan las piedras.
(de Campanas bajo el mar, Andesground Ediciones, 2019)
Comunicación telepática entre Cahuachi* y Ulán Bator**
En el desierto de Gobi
hay una puerta por donde se entra,
nadie sabe cómo, a la memoria del planeta.
Es la misma arena
el mismo viento
los mismos animales telequinéticos
y el agua subterránea
que se conectan
con el núcleo de la Tierra,
corazón del mineral desconocido,
para asimilar la transformación primigenia del carbono
-revelaciones-.
De golpe:
distancias geológicas entre las palabras
descifradas con el hipnotismo
para vislumbrar
que no se nace
ni se muere
si no
se transita, se renace, se alborota
en este viento
transandino
transoceánico
y la sinestesia
de llegar al desierto peruano
por las carreteras afásicas
donde está escrita la historia.
En el desierto de Gobi
las piedras andan con la noche
se hunden profundamente en el subsuelo
hasta cruzar el núcleo y ser bautizados con la sangre del planeta,
para nacer nuevamente hacia el Sol humano
y llegar a Cahuachi o Aramu Muru***
al otro lado del mundo
donde se funda un país
sobre la pesadilla de sus elementos.
(de Paz del apocalipsis, libro inédito)
___________
* Cahuachi: Centro ceremonial Nazca (Perú). Durante cientos de años fue considerada una ciudad pérdida, a comienzos de 1980 se desenterró del desierto. Muy cerca de las míticas Líneas de Nazca.
** Ulán Bator: Capital de Mongolia. El país donde se encuentra el desierto de Gobi.
*** Aramu Muru: Es un lugar histórico-mitológico ubicado a las orillas del Lago Titicaca (Perú). Tiene la forma de una puerta de más de 7 metros que se considera como un portal sagrado, por donde se ingresa, según las leyendas locales, a otra dimensión.