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LAURA NIEVES: POESÍA ACTUAL DE ECUADOR

LAURA NIEVES nació en Ecuador, se formó como Licenciada en Literatura e Idioma Español por la Universidad de Guayaquil. Ha participado en Encuentros literarios, Ferias de libro, Festivales de Poesía

Gladys Mendía 4 años ago 81
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LAURA NIEVES nació en Ecuador, se formó como Licenciada en Literatura e Idioma Español por la Universidad de Guayaquil. Ha participado en Encuentros literarios, Ferias de libro, Festivales de Poesía y Conferencias en Ecuador, España y Suiza. Tiene una Mención de Honor en el Concurso de Poesía Joven, Ileana Espinel Cedeño organizado por El Quirófano Ediciones y La Casa de la Cultura del Ecuador. Actualmente vive en Suiza, donde trabaja como profesora de español como segunda lengua e imparte de Talleres de poesía. Dirige el proyecto cultural Poetas en Suiza para promover la Literatura escrita en español. Ha publicado los Poemarios: Animales de Luz en el Quirófano Ediciones y El macho de los cuatro vientos en Montaña Mágica Ediciones. Sus poemas han sido publicados por revistas y diferentes antologías en Ecuador y España, como las Memorias del Festival de Poesía Ileana Espinel Cedeño, Imaginarios, Efecto secundario y en la muestra de poesía ecuatoriana Podemos mentirle al placer de AMARGORD Ediciones (Madrid) Varios de sus poemas han sido traducidos al alemán y al francés.

Selección por Gladys Mendía de El macho de los 4 vientos (Editorial Rosen Herz Verlag, 2019)

El olor de la canela

Mi madre y yo partíamos canela
sobre una mesa de madera.

Debajo una araña
tejía un nido para sus hijos.

Nosotras charlabamos
nos amábamos
nos besábamos
partíamos canela.

El olor se encerraba en la sala
en las sillas de plástico tejido
en la mesa de madera
donde juntas sellábamos las fundas
con el fuego de una vela.

Yo me llenaba los dedos de cera blanca
recordaba el Ave María de la iglesia
y la tabla de multplicar
no aprendida para el lunes.

Afuera era de noche
dentro de la casa
olía a leche tibia
a pan de dulce

a maduro asado
a la canela partida
por nuestras manos.

Mi madre depositaba
un pan dulce
y leche tibia sobre la mesa.

Yo la observaba
le hablaba de los gatos
de las travesuras de la perra
del líquido blanco como leche
que sale de las plantas
cuando juego.

Ella me hablaba de la escuela
de la suerte
de sus reumas
de su tía mala
que la trató como una esclava.

Mientras tanto yo
sumergía mi dedos en la superficie
de la leche tibia
hecha nata
tela de araña blanca
en mis dedos.

Yo amaba escucharla
amaba compadecerla
sentirla madre
y padre al mismo tiempo.

Ansiaba ser adulta
quería cuidarla
protegerla
porque era tibia como la leche
dulce como el pan de mi plato
perfecta y olorosa como la canela
que partía con sus manos.

Tanto la amaba
que un día por la tarde
me fui para complacerla.

El retrato de mi padre

Quiero devorar
el retrato de mi padre
las líneas marcadas de su rostro
la expresión amigable de sus cejas
quiero acabar con sus manos
que nunca acariciaron mi rostro
con sus ojos que no me vieron crecer
con sus labios que no pronunciaron
palabras cariñosas.

Por aquel silencio acumulado
por las burlas escolares
y mi madre siempre sola.

Quiero devorarlo todo
el afro alborotado de su cabellos
su peineta metálica que mi madre
guardaba con nostalgia.

Quiero saciar esta hambre
que llevo desde niña.

Esta imperiosa necesidad
de devorar todo
lo que me queda de él.

Ellos me persiguen

sus bocas
sus manos
sus palabras
Macha de Chéjov
Frankenstein de Shelley
las hadas de Grimm
los muertos de James Joyce
Till Eulenspiegel
Fausto de Goethe
el lobo Estepario de Hesse
Ulises de Homero
la señorita O`Keefe de Woolf
todos han planeado
una cacería contra mí.

Se me aparecen en las calles
en las vitrinas de los almacenes
en los probadores de las tiendas
en los espejos
en el ojo de un gato zalamero
en la muchacha de las hortalizas
en un niño que trae piedras en sus manos
en el perro que se lame el lomo
después que lo he tocado
en el mercado
en la panadería
en la cocina
a donde voy
se me aparecen
con sus historias
sus quejas
sus anhelos.

Ellos son mis ángeles
mis demonios
todo aquello
de lo que puedo renegar
pero también amar.

Ellos son mis tíos
mi madre
mi hermano
mis amigos
todos con historias
todos con deseos
todos son ellos
todos somos ellos.

Una hermosa ficción
de la que no
queremos despertar.

La mujer del congelador

Guardo una mujer en el congelador
una mujer que a nada se detiene.

A veces la descongelo
la saco a pasear
me cuenta historias
que solo ella conoce
me presta sus ojos
sus oídos
observo hecatombes
las muertes de mi hermanas.

Entonces tiendo su arco
asesino los amantes
que ella congeló.

4 Comments

4 Comments

  1. Pilar De la rosa dijo:

    Muy bueno..muy bueno.. felicitaciones..me ha hecho llorar con sus poesías…

  2. silvia vernengo dijo:

    me encantaria ver suletra para entender ese sufrit hy saberlo hacer tan hermosa poesia,la vida puede dar brillo en sus sombras porque sin ellas no descubrimos el sol un abrazxo graciaspor escribirme silvia vernengo

  3. Loly Viteri Larrea dijo:

    Gracias a Dios tuve la bendición de conocer a Laura Nieves desde que era una estudiante, y desarrollamos una muy unida y bella amistad, y puedo decir que su vida es un poema de amor, de respeto, de esfuerzo, dedicación y trabajo.

    Una buena hija, buena hermana y buena amiga.

    Una joven muy talentosa pero sobre todo muy solidaria y con una firme fe en Jesucristo. La quiero mucho, la considero por sus muchos valores, y por ese bello corazón del cual surgen sus obras de arte como un reflejo de sus sanos sentimientos. Una linda personita que da lo mejor de sí tanto en el campo familiar y social, cuanto en el profesional.

    Tengo un libro suyo que lo considero parte de mis mejores regalos, por el cariño con que me lo dio y por lo magistral de sus obras. Felicidades por este nuevo aporte difundido en este prestigioso medio.

    Laurita querida amiga mía Dios te siga bendiciendo a ti a tu esposo y a todos sus familiares. Sigue adelante que como siempre te dije, tú vas a llegar muy arriba. Abrazo muy sentido hermanita mia.

  4. Sara Eliza dijo:

    Gracias a la revista por permitirnos emocionarnos con estos poemas de Laura Nieves. A mí y a mi hermano nos ha sacado lágrimas, quizá porque nos ha llegado al alma o porque nos hemos identificado con alguno de ellos. Mil gracias ❤

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