
Veranika Lis, originaria de Belarús y actualmente con base en España, ha tejido una vida rica en experiencias internacionales. Su formación en Economía de Turismo, junto con una especialización en coaching, PNL y distintas terapias, la ha llevado a desempeñar diversos roles, desde la enseñanza de idiomas hasta la participación en proyectos internacionales en India, Tailandia, Chile y Bolivia.
Su enfoque distintivo radica en fusionar la enseñanza con prácticas de inteligencia emocional, consolidándose como educadora y apasionada terapeuta. Además, Veranika ha creado el espacio de sanación Vereneya (www.vereneya.com) como un proyecto de vida, donde sus escritos y prácticas sirven como puentes auténticos para conectar con aquellos que buscan explorar las complejidades del viaje humano.
XXXII.
Vino del borde del terror
llevando en su pecho
tristeza silenciosa
recuerdo del hogar.
Comunicando con la tierra
compartía su carga
se llenaba de calor.
Con un sabor amargo
transmite el recuerdo a sus nietos.
Con voz de tierra les susurra:
Dejen la carga,
Tomen el calor.

XXXV.
Preferir el silencio no significa amarlo. Solo que hablar del dolor significa hacerlo real, y en la realidad no hay lugar para él. Se puede simplemente infundirlo en alcohol y obtener una tintura de alta calidad. Y cuando los nietos la prueben, filtrada por el tiempo, no les parecerá tan amarga, ya que no conocen los ingredientes.

XLVI.
Ella caminaba así,
porque tenía que caminar así,
porque importa lo que diga la gente,
porque la gente valora la fe y teme la fuerza,
porque ayuda a vivir
cuando eres valorada y temida,
ayuda a vivir cuando no tienes dudas,
ayuda a vivir cuando eres una parte fiel
de dónde vienes.
Ella caminaba así
porque era la única manera
de transmitir la Fuerza, enseñar la Fe, nutrir del Amor.
