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CROMWELL CASTILLO: POESÍA ACTUAL DE PERÚ

CROMWELL CASTILLO Nació en 1981, en Motupe (Lambayeque), Perú. Es escritor y artista plástico, y exmiembro fundador del grupo literario Signos. Entre sus publicaciones se encuentra Agua y Transfiguración o

Gladys Mendía 1 año ago 57
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CROMWELL CASTILLO Nació en 1981, en Motupe (Lambayeque), Perú. Es escritor y artista plástico, y exmiembro fundador del grupo literario Signos. Entre sus publicaciones se encuentra Agua y Transfiguración o el sonido, libros incluidos en Signos (2007); ¿Dónde acaso es camino?, incluido en Demolición de los reinos (2010); Estética de las revelaciones (2011) y la plaquette Fuego (2010). Asimismo, forma parte de Cuervo Iluminado, dossier de poesía colección de nueva poesía peruana (2010); Rito verbal, muestra de poesía peruana 2000 – 2010 (2011); Me Usa. Brevísima antología arbitraria Perú – Uruguay (LP5 Editora, 2012) y Circo de pulgas. Antología de la minificción peruana (2012).Es director de Semanario del norte, primer periódico virtual de la Macroregión. Actualmente tiene inéditos dos libros, de pronta publicación.

Selección por Gladys Mendía de Estética de las revelaciones (2022)

AGUA

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Enigmática caracola:

Poesía,

donde siempre se escucha mi voz como mar enfurecido.

En ti,

el agua también se agita fantasma,

desencadenando sonidos

de palabras,

que a veces,

jamás escribo.

7

Si estoy aquí,

es por el agua.

¿Cómo no transfigurarla más

cuando desciende?

Esta vez

discurre desde mí

bajo la forma

de lágrimas.

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Quizá

haya más certeza en su interior

que en mis palabras

(la hay en lo transcurrido).

Con ellas

me incomunico en ellas

y mi única perspectiva

es la dispersión a la altura

que es incierta.

Pero el agua

habita hasta lo que no conozco

y yo —sospecha constante—

soy lo impreciso en toda emisión.

Me contiene solo

cuando escondo intenciones

que nacen a partir de mi descenso.

Y el descenso se transfiere.

Su generalidad sujeta.

Aquí

no es el agua una cuestión semántica.

FUEGO

3

Llegar a la luz elemental.
Llegar a la orilla donde la arena húmeda

sostiene nuestra incertidumbre.

La ventaja de emigrar al fuego
es no prescindir del ruido de sí mismo.

En medio de nosotros, la fogata
divide la oscuridad originaria
y entiniebla los rumores del agua colindante.

Respuesta es superficie iluminada:
No temamos al origen de un reino variable.

La reciente manifestación de tragedia
es gozo y mística de resistencia.

El viaje al fuego es un conocimiento radical y llano.

Aunque secreto y sonoro es el mensaje del agua,
las llamas han alcanzado elevación de cántico silvestre.

Nuestra condena no es ligereza natural,
es sonido voraz que la vida suplanta para siempre.

Desde aquí hemos merecido los giros del propio ruido.

En el día nuevo, todo mensaje es un desplome:
La espaciosa agua no pudo llevarse nada.

Hay brasa y ceniza en todo intento de fuego:

Todo está intacto.

Es que somos nada.

TIERRA

3

Tierra / aire: Júbilo fecundo como día desprovisto de ataduras: Estamos para nunca aprender a matar la oscuridad. Jamás en esta tierra que acoge nuestra desnudez miserable. Júbilo por la locura como único natalicio. Júbilo por la locura que siempre será un niño apedreando los muros de su casa vacía: Lengua enferma, vocabulario prohibido. [Tierra y aire surcando insectos, revoloteando abominaciones que he de mapear en mi carne escrita]. Júbilo por las tinieblas. Júbilo por el rayo que es árbol incandescente nacido en la luz de limbo. Júbilo por la enfermedad de palabras y serpientes —colmillos venideros—: Sangre espesa que fluye por calles y plegarias. Júbilo por las altas colinas. Júbilo por el suicidio que consiste en subirlas aferrados al vientre materno. Júbilo por la nada. Y por saber que la nada no pasa nunca por el ojo de una aguja: por ancha y tenebrosa, por existir aún sin el ojo de la aguja que es refugio y oquedad como cualquier día fecundo lleno de júbilo.

Luego habremos de reconciliar los reinos:

[La muerte es una enfermedad como cualquier otra. Hay una cura. Y yo la encontraré].

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[Su polvareda cabalga fría como niebla fantasma. Su rigidez me envuelve hasta confinarse en el silencio. Colosal criatura donde nadie te ve. Corazón abisal revuelves mi ruta].

En ti el silencio jamás advierte página en blanco que lo resista.

Poema bajo tierra: La semilla es hermana de todas las muertes.

AIRE

4

Conmovidos

por su confabulación

la ceniza ofrenda su último rigor en los vuelcos del aire.

¿Qué destino acogerá su moldura innombrable?

No es la voz en la pregunta o el sonido bifurcando el interior

lo que evidencia escapismo alguno.

Si el lugar que ocupan los reinos es una amenaza concedida,

¿qué lenguaje surge antes del lenguaje?

El vacío absoluto no cubre la proporción celeste.

Ahí no existe suficiencia:

Para cavarnos lejos de su miserable bóveda

el universo es más proclive a sujetarlo aquí

dentro de nosotros como un apocalipsis perpetuo.

10

Ahí

donde nada irrumpe la negación del vacío

hay respuesta anticipada.

Establecer nuestra raíz en sombra

gritar lo que jamás devuelve eco.

Entonces habrá que restaurar el miedo

como hielo escrito      que no derrite

su torrente peculiar      para apetecer alguna puerta

y escribir       sin retorno

la memoria de un búho conmovido por la luz

entre lo que resta de destierro:

Algo ulula en la pared como ala rapaz y cuerpo esquivo.

Y nosotros dispuestos a las tribulaciones

esperamos siempre con identidad fantasma

un arremolinado manojo de hojas secas

esparcidas súbitamente en su mirada.

Si los árboles mecen sus ramas en cúspides frondosas,

¿por qué no podemos columpiar siquiera con argucia

la sabiduría y la muerte?

Aire

después de ti      ¿jamás habrá más nada?