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YAMIL MALDONADO PÉREZ: POESÍA ACTUAL DE PUERTO RICO

Yamil Maldonado Pérez (San Juan, 1992) ME LEVANTO TEMBLANDO Me levanto temblando en las mañanas, la sábana colmada de flores quieta, me arropa con el sabor azufre que preña mi

Gladys Mendía 5 años ago 37
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Yamil Maldonado Pérez (San Juan, 1992)

ME LEVANTO TEMBLANDO

Me levanto temblando en las mañanas,
la sábana colmada de flores quieta, me arropa
con el sabor azufre que preña mi saliva
esperando que arregle hojas secas
en honor al fuego.
Es la llama antesala a la embriaguez
del tuétano entumecido,
y me entumezco:
Acorazándome ligeramente contra el mundo,
como se viste uno para el trabajo,
vuelto ya esclavo dos veces
en una lista de prioridades menguantes.

Pero es cierto que ya me ha bastado
andar por días con los bolsillos
llenos solo de papeles amarillos
y bolígrafos y mucha tinta.
Sé también, que no es para siempre
aunque sí sea por siempre,
que debiéramos tener con qué comer
y dónde dormir.

AL REGRESO DEL TRABAJO

Vengo del trabajo, peregrino
por la calle Borinqueña
presenciando sus milagros.
Una mujer hablando con pájaros,
y un hombre que los desentendía;
la luna fulminante,
florecida a mitad del día;
el pitirre encendido
entre las llamas de un farol,
alimentándose de insectos voladores
atraídos por la trampa iluminada.
La felicidad que se va
haciendo al caminar,
la felicidad de mi perro
paseándose por esa calle,
la felicidad de mis amigos en esa calle,
la felicidad de mi compañera
por esa calle.
Y la mía también, siempre a veces,
siempre suficiente.
He visto sobre esa carretera
la sombra de una sierpe proyectada,
la vi sangrar un pico y un par de alas
como la luz que transfigura girasoles.

LA BANDERA

…tome un lienzo, al azar, pálido o rojo,
y, al teñirlo con sangre el iracundo
verá cambiarse el mísero despojo
en un trapo que asombre a todo el mundo
.
                        El trapo, Pachín Marín

Deja el verso florecer silvestre.
Que de flores, espinas retollen,
así cuando llenes tus manos de flores
pagarás con sangre la cosecha.
Pero bien,
de ti nace la espina, de ti la sangre
y la belleza

como quiera tu mente: anduviera,
nervios desplegantes, la corola.
La materia del velo ya se pudre.
El velo esté hecho de sombras
y sólo la luz en vocación redentora
se adentrará, incólume, en ti.
Excita tus iones hasta el resplandor
de la vida que nos aguarda tras la muerte.

Aprendo todo esto, día tras día,
cuando los gatos me ofrendan lagartos
que sin fallo entierro en un mar de yerba bruja.
Allí donde nace el resorte que arremete
contra la noche fría de la pálida azucena,
llorando su corola de exequias.
Seré yo
el que me devuelva contigo,
a tu lado,
a la porfiria intermitente del imperio,
retornando al espejo de la aurora
un paño de sangre, ondulando.

Yamil Maldonado Pérez (San Juan, Puerto Rico, 1992). Ha publicado en el periódico Claridad y la revista Trasunto. Fungió como ponente en la presentación de la colección de teoría de Joserramón Meléndez. Su primer libro de poesía, La genealogía de los árboles, fue publicado por Isla Negra en 2019. Cursó sus estudios subgraduados en la Universidad de Puerto Rico.