Daniel Pommers (Ceiba, 1985)
LA SERPIENTE QUE DUERME ADENTRO
Veintiuna, así
le dicen a ese demonio.
se conocen de borracheras crecidas, sin atasco,
de una ebriedad rica, del quitasol, del tacto brisa a lo broquel
son dos descifrando el plaf, el mareo fresco.
son dos que buscan compañía. son dos barrigas de serpiente
conversando, afuera, repentinas; se piden maullidos, se hablan.
así son serpientes y se ungieron entre nadie.
cuando encuentran sentencia se amanecen, se mueven a otra estrella,
se desgarran; porque hay rabias maleficios de gente larva, de chispas obsesas,
de muertos del recaudo, de criaturas que viven en pesadillas.
en ellos hay ondas diseñadas perfectamente como pisadas de un embrujo.
en ellos hay grietas, hay rostro, hay hurto pacífico de memorias que
van corriendo descalzas por la cocina, los sofás, por la terraza
donde se miran como lo hacen los niños al nacer con su memoria de Dios
y el origen de sus familias. son dos y sus serpientes ya vienen ocultas,
son inmediatas a una sonrisa, sin ropas, sin navajas.
son dos con bocas hacha, como ciudades
como una casa de todos; y, aunque sean en
el estómago de otros cuerpos, son la recompensa.
en ellos hay seres de luz, imperios de mares sinnúmero;
son juntos viviendo del rastreo cerril, de maretas asesinas,
de botellas, de vino, de un poco de langosta, de champán, de ascensores,
de teléfonos, de una multitud que brilla y se despierta en la madrugada.
son dos, y toda la noche se abre borracha frente a ellos.
CALAVERA
He sido enemigo
de la traición
de las ratas
de la costra.
Y aunque nuestros enemigos son muchos
aquí van mis favoritos, estos jamás
pueden ser aliados de ninguna revolución:
geeks que se vendieron a la CIA
de Wall Street, de Facebook, del FMI;
a farmacéuticas y laboratorios que inventan
monos, gusanos, Rambos, pijas, sidas;
gobiernos que esconden leyes de
homofobia, de cierre, de venta,
de muerte, de ricos, de brutos, de acomodo;
traficantes de meth, de niños, de ancianos, de mujeres,
de hombres, de insectos, de armas;
religiones con hambre que solo encuentran
culto en la venida de Dios
diciendo que los anticristos vienen // que el mundo se acabará.
Pero la verdad es que una congregación no puede vociferar el fin
porque conocen el fin sin tener a Dios en su mano.
Hay molestia
porque nuestro bus viaja por el tiempo
sin esperanza, porque llevamos el tártaro
adentro
porque
atraviesa nuestra lengua
y nos hace enemigos,
bestias de tierra y fango,
veteranos pero caducos,
sin diademas ni uñas.
NOCHES DE HUESO
Ginsberg dijo que moriría por su poesía
por un poema salva mundos
por lanzar piedras en cada palabra
por incendiar gobiernos de la muerte
contra estados piratas del fin
esos hechos de tripa suelta que buscan refugio.
Las masacres son el enlace a nuestra comunión
son el nuevo orden
y en lo mundial somos municipios niños
gargantas frías
amigos del mal
porque la maldad es historia de todos
es un diccionario de navegación
y aunque no tenemos paraíso
reinamos una empresa de la ruina
donde somos porquería inhumana
donde la CIA y el Mossad siguen trasnochándose
donde nadie escapa de los mundos desaparecidos.
Aunque nacimos sonsacados por la muerte,
andábamos difuntos cuando supimos la verdad
como rifles−castillos de un sionismo−nativo
como letreros diseñados para barajar las almas.
Cuando el excremento de cien años termine
se descubrirá el nido de los monstruos−élite
sus ejércitos caerán
y, heridos de muerte,
tragarán la lava de nuestra orina,
se someterán
a las siempre feas y dispuestas muertes
a las tumbas donde viajamos en silencio;
y si esta isla se olvida de nosotros,
recuerda, fija la mirada en el ataque.
Riño, a fin de cuentas, Panero lo dijo,
El poema está hecho para matar.
Daniel Pommers (Daniel Márquez Rivera) (Ceiba, Puerto Rico, 1985). Estudió bachillerato en Sociología en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y en el Programa de Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce. Es autor del libro El esqueleto presenta (Ríos Piedras. Editorial Bacanal, 2009) y Que así sea: Poemas 2005-2011 (Trujillo Alto. Gato Malo Editores, 2013); asimismo, ha colaborado en revistas y periódicos nacionales como la Revista Bacanal (varios volúmenes), La Polis, Hotel Abismo (volumen #6), Periódico El Rehén, TeknoKultura, Letras Salvajes, Revista Digital Voces Subversivas. Actualmente forma parte de Generación del Atardecer Presenta y es presidente de la editorial independiente Gato Malo Editores.
