Poema 18
He visto esos cuerpos encallados en el mar.
La nada puede ser un espacio lleno de luz.
Un puñetazo a la rutina.
El escondite para abrazarnos
rebelarnos
o revelarnos.
En el reflejo del agua mi rostro
se desencaja veintinueve veces.
Alguien pregunta mi edad.
Recuerdo que una cana
se balanceaba en mi hombro.
No es fácil.
Mie cuerpo crece.
Camino deprisa con un cuerpo distinto cada día.
Las campanas de la iglesia han tocado
mil novecientos ochenta y seis veces.
Me detengo.
Hundo mis manos en mi vientre
y no logro encontrar nada.
Doy cinco pasos.
Miro el asfalto.
El ruido,
el olor de la carne recién cortada.
http:/https://youtu.be/Ed8UtdXJhgQ
Poema 19
La luz se niega a mirarme.
Calcula la distancia exacta.
No la conmuevo.
Soy un recién nacido,
torpe.
La oscuridad es remolino en mi cabeza.
Escucho tu voz.
Camino sobre el firmamento y me hundo,
caigo con el cuerpo sucio
irredento, culpable.
Avergonzada
miro hacia el fondo de mi vientre.
Nada ha cambiado.
http:/https://youtu.be/eUAHNMzaJQQ
Poema 16
Te acercas hasta mi garganta.
Crees ver un túnel
y gritas mi nombre.
Me pides que no muera.
Un canto
sufre dentro de mi vientre.
Alguien me tapa la boca.
Desearía alcanzarte,
abrazarte un poco.
Reconocerte.
Reconocerme
en la voz ahogada.
Criatura,
pedazo mezquino de mi vida.
Un día caeremos rendidos
sobre un cielo
lleno de sofismas
y flores carnívoras.

MATILDE GRANADOS REQUEJO (Trujillo, La Libertad, Perú).
Estudió Educación en la Especialidad de Lengua y Literatura. Publicó
el poemario “Para oír el solfeo exiguo de mi cuerpo” (2007). Directora de la Asociación Cultural Kaypi Kani. Poeta y gestora cultural. Conforma el colectivo literario femenino “Palabras para un canto”. Es presidenta del “Festival de Poesía Fiesta del Diantre”. Publicó en el 2017 su segundo poemario “Canción del abismo”.