
Carmen Leonor Ferro (Caracas, Venezuela). Poeta y traductora. Ha publicado El viaje (Monte Ávila Editores 2004), Acróbata (Raffaelli editore 2011), En subjuntivo (Raffaelli editore 2016), Precarios (Edizioni Ensemble 2019), Temporal (LP5 editora 2022) y La caja (Dcir ediciones 2023). En Roma, donde vive desde 2004, se dedica a la enseñanza del español.
Miércoles 7 de abril
Acaba de subir Valerio Magrelli al autobús,
estoy en la parada Lungo Tevere Santo Spirito
frente al hospital,
voy sentada en la última fila
ceñida a la ventana
añorando la ofrenda del silencio.
Suelo elegir el lugar de los menesterosos
que van abriéndose camino hasta llegar al fondo
esquivando el tumulto,
así me encuentro diariamente
con locos y mendigos
que ya me reconocen,
saben que yo también
me abstraigo
en el paisaje externo
que se mezcla con alucinaciones y espejismos.
“Mi útero materno”
denomino a este lugar protegido,
aferrado a las calles que bordean el torrente.
Por eso no puedo acercarme a Magrelli
que se ha apoyado cerca de la puerta
en la esquina reservada a ancianos e impedidos.
El temblor de su mano
me recuerda
un poema suyo
que más o menos describe
la agitación nerviosa de los párpados,
las tenues convulsiones que acusan
“el mecanismo roto”.
Mientras lo veo escribir garabatos
en una hoja de papel
(estará preparando una clase)
me pregunto:
¿a qué mecanismo se refiere?
hablará de la quietud mecánica
de los cuerpos que ignoran
su ritmo saludable
de la apatía del paso firme
que no necesita sostenerse
en un bastón
como está haciendo él
protegiéndose de frenazos y curvas.
Quisiera acercarme y decirle:
señor Magrelli,
revéleme el significado
de sus palabras
las mismas que repito en silencio
como un mantra cuyo sentido desconozco
mientras observo de reojo
el tremor de su lápiz
que anota signos extraños sobre el cuaderno
resistiendo
en precario equilibrio
el ajetreo del 23
(Inédito)
Aguas profundas
mi hermana y yo
tratamos de alcanzar un punto firme
de pronto vemos acercarse un perro
un perro enorme
mientras más se aproxima se hace más extraño
un perro enfermo, rabioso
se ensaña con mi hermana
desespero sin saber cómo apartarlo
la orilla no está lejos pero es imposible llegar
(Inédito)