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Tres poemas de MPESSE Geraldin

El escritor camerunés MPESSE Geraldin, nos comparte tres poemas de su libro El silencio de tus olas, Sanaga.

Gladys Mendía 3 meses ago 42
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MPESSE Géraldin. Escritor y editor camerunés. Escribe en francés, eton y en español. Ha publicado sus textos en muchas revistas y antologías literarias de África, América, Europa: Miradas y voces de África, Jalada 09: Nostalgia Tome 1, Bearing Witness, entre otras. Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía tales como: Festival Internacional de Poesía México, Festival Internacional de Poesía de Guayaquil Ileana Espinel Cedeño. Es uno de los coordinadores del African Festival of Emerging Writers (FESTAE) y dirige la revista cultural Lepan África.

Selección de poemas de El silencio de tus olas, Sanaga (LP5 Editora, 2021)


Bajo el cielo de mi pueblo

Me persiguen las sombras de mis sueños perdidos

sobre las sendas de mi vida agredida por el tiempo

no andan elevados mis sueños jóvenes

los tuercen los pasos malditos del tirano

no crecen mis sueños en este pueblo

el aliento tórrido del hombre león los secó

andan cojos mis sueños de niñez

los pisaron la maldad

bajo el cielo de mi pueblo

Sanaga

cuando toca el último eco del tam-tam

sigo las huellas de las ranas que se reúnen

con los cangrejos para cantar tu grandeza

en la ribera, con la mirada acaricio tus olas

que no envejecen en tu vientre

para que me digan cuántos años lleva corriendo

a través de Camerún

¡Habla, Sanaga! ¡Habla, Sanaga!

No me contestas, pero la selva que te rodea

me cuenta que vio nacer, crecer y morir

todos los baobabs sagrados de mi pueblo

¡Dime, Sanaga! ¡Dime!

¿Por dónde pasó la serpiente enigmática

cuyo lomo sirvió de puente a mi tribu?

Tú eres la grandeza, Sanaga

cuando cae la noche tus olas se mezclan

con los cantos de las ranas para celebrar

tu magnificencia y tus méritos

tú no hablas, pero sigues ocultando

la verdad al pueblo

No lo queremos

no

no queremos que la mano del odio

escriba la historia

la tierra es el mesón donde naciste

aunque te pisen los humanos

y te quedes enano

no queremos que el odio

sea el escritor de la historia

que nos susurra el silencio de tus olas

no queremos que la historia se escriba

a punta de escopetas

o con el ruido horrible

de estallidos de bombas

no

no queremos que los gritos

de dolores y melancolía

sean los cantos

a los que se acostumbre la tierra

el odio no tiene que ser el escribano

del testamento de nuestro pueblo

no

no lo queremos