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CONVERSACIÓN CON MARÍA GABRIELA LOVERA

MARÍA GABRIELA LOVERA MONTERO (Caracas, Venezuela). Estudió Comunicación Social Mención Audiovisual, en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas y tiene un Máster en Edición de Libros por Universidad de Alcalá.

Gladys Mendía 4 años ago 44
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MARÍA GABRIELA LOVERA MONTERO (Caracas, Venezuela). Estudió Comunicación Social Mención Audiovisual, en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas y tiene un Máster en Edición de Libros por Universidad de Alcalá. Participó en los talleres anuales literarios del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, en Caracas; de poesía con Arturo Gutiérrez y de narrativa con Israel Centeno. Ha publicado los siguientes títulos: Desvelos, Ediciones Amargord, Madrid (2012); Sabia Vida Savia: manual de irrealismo pragmático, Ediciones Amargord, Madrid (2008); Y de la noche tanto, Editorial 50 de 50, Caracas (2004); Por debajo del viento, editorial El Pez Soluble, Caracas (2000). Ha sido incluida en varias antologías de poesía venezolana. Poemas suyos han aparecido en revistas electrónicas y en papel tanto en Venezuela como en España. Actualmente colabora como Webmaster y Community Manager del Centro de Estudios Gastronómicos CEGA.

Por Gladys Mendía
Agosto, 2020

GM: María Gabriela, eres una escritora venezolana radicada en España. En el mes de septiembre, está pronto a publicarse Extraño vértigo (LP5 Editora), tu más reciente poemario. Cuéntanos sobre este libro. ¿Cómo fue su proceso creativo?

MGL: Extraño vértigo es el testimonio de alguien que debe soltar, dejar ir, pues entre el mundo que se deja atrás y el mundo que se encuentra, se extiende el insomnio de quienes temen olvidar el primer sueño. “Volver es un vértigo incurable” como amar cuando se está entre dos orillas irreconciliables, al borde de un singular abismo. Extraño vértigo es el testimonio de ese tiempo y lugar perdidos, de ese despertar a un futuro extranjero, que implica aceptar la nueva condición migratoria, acaso aérea, de raíces, añoranzas y recuerdos.

Bellamente ilustrado por Alba Hoyos, Extraño vértigo es un poemario que, espero lleve al lector al límite de lo poético, a ese lugar de insomnio donde la palabra se confunde con la noche y recrea el sueño nostálgico de una infancia perdida.

GM: Extraño vértigo es un extraordinario libro, el prólogo ha sido realizado por el escritor José Miguel Navas, quien con maravillosa empatía nos introduce en su atmósfera. Ahora bien, ¿podrías hablarnos de tus libros de poesía anteriores a Extraño vértigo? ¿Cómo ha evolucionado tu arte poética en estos años?

MGL: Extraño vértigo es mi cuarto libro de poesía hasta la fecha, pues, aunque Duendes caseros y Sabia vida savia: manual de irrealismo pragmático están escritos en verso, pertenecen al ámbito de libros ilustrados para niños y jóvenes, más en la onda de fantasía, humor, juego… En este sentido, me expreso en dos modos distintos: uno más personal, con el cual vuelco mis sombras y alguna que otra luz; y otro completamente lúdico, generalmente acompañado de ilustraciones de artista, con el cual busco la complicidad imaginativa del lector niño.

Por debajo del viento, mi primer poemario fue editado en el año 2000 en forma de plaquette por Belkys Arredondo. Es un libro al cual tengo especial cariño. Significó para mí abrirme a la posibilidad de la escritura como oficio. Es un texto muy, muy pulido, en el cual se reflejan mis influencias más importantes: Juarroz, por ejemplo. En él se vislumbra algo de ese paso de la adolescencia a la madurez, así como el profundo amor a la poesía, que no ha hecho más que crecer con cada nueva entrega. Por debajo del viento fue mi iniciación a la magia, a los poderes de la metáfora como vehículo para viajar a las profundidades del ser, para retornar transformada, más humana quizá.

Y de la noche tanto fue seguir ahondando en esa exploración espiritual y de lenguaje. En este poemario me permito más libertad de temas y asiento aún más esa característica que, creo, marca mi poética: juegos de palabras que se muerden la cola, en aras de generar el círculo perfecto: ser ese poema cosmos que gira en torno a lo indecible y a veces capta su belleza, esa plena compresión de lo que vive, el súbito asombro ante lo sacro.

Considero a Desvelos como un libro de tránsito, un libro puente entre dos mundos. Marca mi proceso migratorio y la posibilidad de mirar al futuro desde una nueva tierra. Aunque los poemas de este libro siguen anclados en mi origen, se nota que comienzan a abrirse a una nueva identidad. Con Desvelos terminé de asentarme en Madrid y aceptar mi condición de eterna extranjera.

GM: Publicaste Duendes caseros, un hermoso texto que fue ilustrado por la artista Daniela Guglielmetti (2016) ¿Qué significa para ti la escritura infantil?

MGL: Pienso que escribo libros infantiles para adultos. Es decir, para ese lector de cualquier edad que no teme hacer plastilina del lenguaje y jugar con las metáforas para adentrarse en su sombra desde la imaginación, la locura, el humor; eso sí, en un ámbito amable, en el cual sentirse comprendido para salir reforzado. No me censuro en cuanto al uso del vocabulario, creo en la inteligencia y curiosidad infinita de las personas. Creo, también, que simplificar el lenguaje es un error. No me gustan esos textos evidentes, demasiado explicativos, casi didácticos, acaso moralizantes.

Duendes caseros nació de una imagen que obtuve de un cuento sufí. En él se mencionaba un genio que vivía en la cerradura de una puerta. Inspirado en este mágico ser, cree a Pomo Perilla, primer duende de la serie. Fueron años de trabajo, pues primero escribí un cuento en prosa y, luego, tras sugerencia de Daniela, la ilustradora, lo escribí todo en verso, convirtiendo el texto en un compendio de duendes excéntricos y alocados. Generé más de cinco versiones a lo largo de cuatro años. Fue muy intenso y difícil el trabajo de contar y describir en rima asonante y consonante el mundo de los duendes; todo ello sin olvidar el humor, la ternura, la complicidad. Creo que, a nivel de lenguaje, el trabajo de escritura fue monumental. Estoy orgullosa del resultado y más al estar englobado y acompañado por el magnífico diseño y espectaculares ilustraciones de Daniela Gugliemetti. Fue un tándem creativo difícil e irrepetible. Duendes caseros es un libro que no pasa desapercibido. Es un libro con alma, hecho con mimo y prestando atención hasta al mínimo detalle.

GM: Muchísimas gracias por tu tiempo María Gabriela, eres una gran mujer, una gran escritora y espero que siga la difusión de tu poética, que se expanda infinitamente.


Aquí una muestra de su poética

Aquí en una antología de poetas venezolanas y peruanas
1 Comment

1 Comment

  1. Cora Romero dijo:

    Me encantó la entrevista de Maria Gabriela Lovera. Tal como es ella auténtica, llena de dulzura y creatividad al jugar con las palabras para fabricar sus poemas. La conozco desde muy joven y la admiro mucho. Tengo tres de sus libros, De la noche tanto, Sabía vida Savia y Duendes Caseros. Que sigan muchos más. Felicitaciones.

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