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SOBRE RELICARIO. POR MILADIS HERNÁNDEZ ACOSTA

TODAS LAS FORMAS DE UN RELICARIO Los distintos modos de guardar o atesorar las cosas sagradas alcanzan relieve en la estética de José Manuel López. En este apartado, un tanto

Gladys Mendía 4 años ago 59
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TODAS LAS FORMAS DE UN RELICARIO

Los distintos modos de guardar o atesorar las cosas sagradas alcanzan relieve en la estética de José Manuel López. En este apartado, un tanto místico, el poeta “revela” un conjunto de ensoñaciones y, por otra tangente, muestra un cúmulo de sobresaltos. Las cosas sagradas, las profanas; las esenciales son guardadas en el mismo estuche o caja, pero esta caja se convierte en libro, y en él, no sólo se entremezclan las emociones, sino que se compactan en un solo suceder. Tiempo y espacio interactúan en un instante. El tiempo es un acto que solo se corresponde con la eternidad de ese cofre que refracta la memoria y dentro de él, se reactiva.

¿Qué buscar y/o encontrar? Esta será la interrogante del lector que se aproxime a estas páginas, escritas con un formato libre que va desde el verso diáfano a la metáfora más convulsa. Desde una voluntad de transparencia a las insólitas expresiones. Relicario, es un poemario que responde a la voluntad de la memoria, desde la colectiva a la personal y viceversa. El Ser y su entorno dentro de un Cosmos que se ejercita en la Trinidad,  donde la voz se intercala o se ramifica dentro de otras para, acoplarse dentro de una hirsuta realidad./ Hay rocas talladas en la memoria/brisas no extintas/ Dice el poeta que prevé un sesgo de esperanzas.

Debo agregar que en esta impronta hay una armonía expresiva que no desestima de igual modo la desarmonía bestial. Reitero, José Manuel, nacido en Caracas, 1990,  entiende su tiempo. Ergo, su realidad. El poema acciona sobre esos avatares y escinde los vasos de esa realidad que va desde lo más trascendental  a  lo más crudo que experimenta cualquier existencia Lo que cambia o se altera constantemente es el ritmo, lo cual, hace que, el texto ofrezca una interesante dinámica.   

Campanas nadan en la intemperie

Escapan de la marea

reúnen a los difuntos para agitar los dijes

plateados

dorados.

piel fina

ovalada.

Del ruido al silencio, de la meditación profunda al desasosiego para diferenciar o aquilatar todos los estados de la conciencia. Relicario, es completo, resumen del pensamiento humano. Gravitación y testimonio. Rebeldía o contrapunto para buscar el centro, el justo el equilibrio, para sustentarse en una búsqueda espiritual que no desecha lo material. Dios y el hombre en un mismo eje. El poeta visualiza a Jesucristo como presencia naciente o sedimento. Caída versus resurrección;  eros y poesía en busca de una posible humanización.

(…) Hoy nace Jesús,

el cielo sigue intacto,

y el nombre de las personas a las que dañé son los mismos.        

Este nacer no es otra cosa que un intento de remisión, y más allá de redimirse, el poeta rebusca connotar la esencia de la condición humana.  Abrir una puerta para transitar una escala signada por el afán de alcanzar un nuevo estallido de la conciencia. /Abrir una puerta, significa contemplar la memoria helada, celebrar toda aniquilación/.

Ha de verse esta aniquilación como un renacer, y también como un volver a sí mismo. Espacio para resituarse, purificarse y localizar el fin último de la existencia. La anulación del ego. La iluminación implícita.

(…)Hoy nace Jesús,

manta de mi memoria,

hielo congelado.

Relicario puede leerse en su totalidad como un único y largo poema. Su autor demarca cada uno de los rincones donde guarda la unidad de las cosas. De la ganancia a la pérdida, del caos al orden, del odio al amor. Del vacío a lo pleno. De la oscuridad al amanecer. Amores. Desamores. Fe. Pérdidas. Hallazgos son repartidos en pequeños paños. El relicario celebra victorias y fracasos. El relicario toma voz, es el sujeto que, con valía; narra.

Pidan la llave. En cada estuche habrá sorpresas.

Miladis Hernández Acosta.
Princesa de la poesía cubana.
Guantánamo. 15 de Junio, 2020. Año de la pandemia.