
ALEJANDRO SEBASTIANI VERLEZZA (Caracas, 1982): poeta con incursiones en las artes visuales. Ha publicado una plaquette de poemas: Posdatas (El Pez Soluble, 2009), el diario Derivas (bid & co, 2013) y dos poemarios: Canción de la encrucijada (Editorial Eclepsidra, 2016) y Partir (OT Editores, 2018); aparece en las siguientes compilaciones: Voces nuevas 2005-2006 (Celarg, narrativa), Voces nuevas 2006-2007 (Celarg, ensayo), 102 Poetas. Jamming (OT Editores, 2014), Tiempos grotescos (UNAM, México, 2015) y Nuevo país de las letras (Banesco, Caracas, 2016); ha preparado la antología poética Del fluir de Santos López (Madrid, Kalathos Ediciones, 2016) y la compilación de ensayos La otra locura de Armando Rojas Guardia (bid & co, 2017); en coautoría con Adalber Salas Hernández ha preparado dos antologías de poesía venezolana: Tramas cruzadas, destinos comunes (Común Presencia Editores, 2013) y Destinos portátiles (Vallejo & Co, 2015).
Inéditos
respuesta a un saludo
la ocasión se descuelga, la circunstancia fortifica y el asedio levanta las costras de la piedad que el cumpleaños y sus buenas lembranzas pondrán en la playa, más nada, te digo, aquí voy, bogando y vadeando, cortando, alzando conjuras y así asá.
acción futura (continuará)
los dibujos y los collages de los últimos diez años están en las mejores manos, un día de pronto los pegamos en un muro blanco (me dan ese gusto), abrimos unas botellas y celebramos largo, luego cada quien se lleva de nuevo su vaina y ahí la vida y el arte, todo rueda, nada retengo, y chao.
estampa
“el amor no es ciego, sino contemplativo”, dijo el vendedor de caramelos en la vaporada del mediodía –¡uffffss!– del Metro caraqueño.
Tantas veces Roma (fragmento)
(Du Bellay, Quevedo, Lowell)
[…] esa, esa es Roma, oh viajero, la que algunos quieren saquear de nuevo, sin saber que lo firme ya huyó y mantiene el milagro de su presencia: ¡viejos palacios y viejos arcos, viejos muros merodean la eternidad dilapidada del presente, pero el antiguo portón que vas a tocar dirá sí, sí, siempre sí! […]
Antonio y Cleopatra (fragmento)
–ah, mi oscura tumba, ningún amigo me verá yacer.
–tendrás que vértelas con el tesorero.
–dime: dónde está ella ahora.
–los dioses te abandonan, ¿qué te dice el cuerpo?
–¡oh!
Sobre un epigrama de Ernesto Cardenal:
Y la que no se dejó amar
pues se quedó sin ser amada
e basta!
Un tema de Emily Dickinson
(a truly love call)
te la quiero recordar
solo por si acaso:
en ocasiones con el corazón
rara vez con el alma
muy poco con la fuerza del cuerpo
casi nadie puede amar con Todo
y qué le vamos a hacer
tú
sino recoger los guijarros
y dejarlos otra vez en su andar
tan lentísimo
y proclive al infinito