Menu

LIWIN ACOSTA LEE MI CORAZÓN HA MUERTO

    Mi corazón ha muerto   a la flor de loto, aunque todos confabulen para que yo crea que es un fantasma.     mi corazón huye duele canta

Gladys Mendía 6 años ago 32
Compartir:

 

 

Mi corazón ha muerto

 

a la flor de loto, aunque todos confabulen

para que yo crea que es un fantasma.

 

 

mi corazón huye

duele

canta

está cansado

pero sigue

se agita en la grieta

es una grieta madura en la cara de la niebla

es una madura niebla recostada en el lecho de la grieta

mi corazón se quedó sin enemigos

cuando latió por ti la primera vez

le bastó la noche

la madrugada

no soportó tanto silencio

no me soportó tan agridulce

nadie puede cargar con un ataúd vacío

nadie puede cargar un ataúd con los hombros llenos de llagas

del silencio anfibio de la casa me despido

no soy de aquí

vivo en el umbral de tres ciudades

y ninguna es mía

vivo en el entre

sobre mis huesos brillantes bailan nubes a punto de reventar

cómo no creer en el amor si un loto una vez me lanzó un beso

dos besos

tres besos

cuatro besos

 

mi corazón ha muerto

tengo miedo

le temo a las mujeres que clavan sus ojos en mí

como buscando un príncipe

mi sangre no es azul, es blanca y como la nieve se derrite adentro

encharcándolo todo

mi corazón se ahoga

mis pulmones se ahogan

mi páncreas se ahoga

todo adentro está hundiéndose en un mar de grietas

nada pudo calmar nuestra sed de tulipanes

nada nos quitó el hambre de estrellas agonizando

cantamos el entre desde un ojo que no se cierra como el amor

vigilia bendita

me masturbo

hambrienta vigilia

me masturbo dos veces

sueño postergado que me tocó cumplir sin ese cuerpo

vigilia sin dios

ya no llamas y yo me masturbo hasta el amanecer

 

mi corazón ha muerto

nadie quiere cargar con mi ataúd lleno de aves

que salga volando les da miedo

mi corazón es la insolencia de la ternura atravesándonos la tráquea

un canto cósmico que espera

¿lo escuchas?

un tambor hecho de piel de ángel

¿quieres bailar?

a la de sparring no me lo confío

golpe

golpe

golpe

el pantano detrás de la puerta

grito y el mar escucha al niño que muestra su risa

el temblor que persigo está en las manos

que sostuvieron a los payasos que vigilan mi sueño

“cada día se acaba algo hermoso”

en mí la espera

ausencia tuya que es verdugo del espanto

ausencia tuya que taladra

confirmación de una mano rozando que no es la mía

me masturbo y te nombro

me masturbo para convocarte

mi cuerpo quiso ser la ofrenda

corazón ballena que chilla

escépticos y crédulos beben de este llanto

templo sagrado a donde los pájaros llegan cansados

en mi pecho la diástole y la sístole marcan el son

con el que bailan mis vivos y mis muertos

¿quién lavará mi herida?

flor que se fue al mar a lavar la suya

eres la sal

 

mi corazón ha muerto

se hizo costra coraza de un abrazo que abrasó la fe que nos tenía

con tu bufanda puesta escribo este poema

y dejo de creer en nosotros.

 

 

 

LIWIN ACOSTA (Coro-Venezuela, 1990). Escritor. Es Licenciado en Educación mención Lengua, Literatura y Latín por la UNEFM (Coro) y actualmente estudia cine en la Escuela de Medios Audiovisuales (EMA) de la ULA (Mérida-Venezuela). Fue miembro de la Cátedra Libre de Literatura “Agustín García” y del grupo de intervención cultural “Febrero”. Participó como organizador y escritor en las cuatro ediciones del Encuentro de Jóvenes Creadores (Coro-Mérida 2012-2015). Textos suyos han sido publicados en diferentes portales de internet, entre los que se encuentran: Resonancias, Experimental Lunch, Poetas del Siglo XXI, Digo.Palabra.txt , La Rabia del Atxolotl, Alcanza Poesía, La Panícula, Ediciones Madriguera y Letralia. Un poema suyo salió publicado por la revista Estación Poesía del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla, España (2016) y formó parte de la Antología de Joven Poesía Venezolana Amanecimos sobre la Palabra (Team Poetero, 2017). Hizo una mención en la antología del premio Joven de Poesía Rafael Cadenas en su edición de 2018, y recientemente publicó una plaquette con la editorial Palíndromus titulada “El hogar de las cenizas”.