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FELIPE FORTUNA: POESÍA ACTUAL DE BRASIL

FELIPE FORTUNA (Rio de Janeiro, en 1963). Es poeta, ensayista y viene colaborando regularmente con la prensa brasileña. Inició su labor poética con el libro de poemas Ou vice–versa. Desde

Gladys Mendía 4 años ago 77
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FELIPE FORTUNA (Rio de Janeiro, en 1963). Es poeta, ensayista y viene colaborando regularmente con la prensa brasileña. Inició su labor poética con el libro de poemas Ou vice–versa. Desde entonces ha publicado otros libros más recientes, Esta poesia e mais outra, en 2010, de crítica literaria; O mundo à solta, en 2014; Taturana, en 2015; O rugido do sol, en 2018. Y la traducción del largo poema inglés Briggflatts, en 2016.

Los poemas traducidos al castellano por Hermes Vargas pertenecen al libro O mundo à solta

Outro Sopro

Aconteceu de novo:
lançaram gás.

Gás em Damasco
máscara mortuária
sobre o povo, agora no chão
onde não rastejam.

Se neurotóxico ou vesicante
se cianeto ou fosgênio
de fato nenhuma criança
consegue mais soletrar.

Os sufocados não falam.

O que era volátil
agora tem cabeça,
errada cânfora
com troncos e membros:

vapor feito sólido
que, lento relâmpago,
aconteceu de novo.

Otro Soplo

Sucedió de nuevo:
lanzaron gas.

Gas en Damasco
máscara mortuoria
sobre la gente, ahora en el suelo
donde no pueden arrastrarse.

Ya sea neurotóxico o vesicante
ya sea cianuro o fosgeno
de hecho no hay ningún niño
que pueda deletrear.

Los sofocados no hablan.

Lo que era volátil
ahora tiene cabeza,
alcanfor equivocado
con troncos y miembros:

vapor hecho sólido
que, lento relámpago
sucedió de nuevo

O Drone

O drone chegou. Seu voo de silêncio (a
menos que atravesse
o céu escarlate) inverte o mundo:
não é a bomba cega
que pulveriza o prédio e a fuga
– é a máquina que acerta em cheio
e vai e volta
com sua missão de rapina
sem sequer aterrissar.
Avião crucificado. E voa sem sacrifício
sem kamikaze
sem aguardar combustível
e sem mãos grudadas
aos batimentos cardíacos.
Seus olhos deslocam a vida.
Seus telescópios mergulham fundo
no corpo
que carbonizou: não houve nem silvo
nem ar.
O drone lança asfixia,
está por trás, está
por cima, está no filme assombrado
que o revela, na sala refrigerada.
E quem o comanda
(sem turbulência
sem vento de cauda
e sem ascensão)
pode desligar os motores (findo
o expediente)
mas pode também
(igual ao drone)
sorrir em silêncio.

El Dron

El dron llegó. Su vuelo de silencio
(al menos el que atraviesa el cielo escarlata)
invierte al mundo: no es una bomba ciega
que pulveriza el edificio y se escapa
_es la máquina que acierta de lleno
y va y vuelve
con su misión de rapiña
sin querer aterrizar.
Avión crucificado. Y vuela sin sacrificio
sin kamikaze
sin esperar combustible
sin las manos adheridas
a los latidos cardiacos.
Sus ojos desarticulan la vida.
Sus telescopios se sumergen en el fondo
del cuerpo
que carbonizó: no hubo ni un silbido
el en aire.
El dron lanza asfixia,
está por detrás, está
por encima, está en la película sombría
que lo revela, en la sala refrigerada.
Y quién lo dirige
(sin turbulencia
sin el viento en la cola
sin la ascensión)
puede apagar los motores (concluye
el expediente)
pero también puede
(al igual que el dron)
sonreír en silencio.

Samir

Aquele garoto que vê
o mercado ficar cheio
se chama Samir. Ele crê
em Deus de todas as maneiras:
como pássaro brilhante, como água
fresca entre pedras, como o assobio
do vento deserto.
Mas agora desmembrado
e a cabeça confundida aos estilhaços
Samir não vê.
Sobre o mercado
a bomba apontou o inimigo
e levou quem mais podia:
desenrolou-se um tapete até o meio
subitamente a conversa cessou
e os órgãos vitais se espalharam
no bazar já tão repleto,
algumas peças em liquidação.
A mãe de Samir entra
entre ruínas e vê.
Vê fumaça, vê escombros
o apocalipse ali, louvado Alá,
aos gritos ela vê, e vê
que os corpos são dos outros
não são pedaços de Samir.

A perna de Samir
pode estar sob duas colunas
e a mãe não vê e grita
por isso também.
O filho
que corria no mercado
entre algibeiras guitarras narguilés
frutas panos jóias e sedas
paralisou os negócios,
morreu junto com os outros
sem demanda e sem oferta
sem saber, em meio à guerra,
como e por que barganhar.

Samir

Aquel muchacho que ve
el mercado lleno
se llama Samir. Él cree
en Dios de todas las formas:
como pájaro brillante, como agua
fresca entre piedras, como el silbido
del viento del desierto.
Pero ahora desmembrado
y con la cabeza confundida por las esquirlas.
Samir no ve.
Sobre el mercado la bomba apuntó al enemigo
Y se llevó a quien más podía:
desenrolló la alfombra a medio pelo
súbitamente la conversación cesó
y los órganos vitales se expandieron
en el bazar ya abarrotado,
algunas piezas en liquidación.
La madre de Samir
entra sobre  la ruinas y ve.
Ve la humareda, ve los escombros
El apocalipsis allí, alabado Alá,
gritando ella ve, y ve
que los cuerpos son de otros,
no son pedazos de Samir.

La pierna de Samir
podría estar debajo de las columnas
la madre no la ve y grita por eso también.
El hijo que corría en el mercado
entre ropas baratas, guitarras, narguiles
frutas paños joyas y sedas
detuvo los negocios ,
murió junto a los otros
sin demanda y oferta
sin saber en medio de la guerra,
cómo y por qué regatear.

Greenwich

A linha entre o ar e as águas.
Ou apenas a linha
já destituída das conquistas
e das torpezas
que atravessaram todos os mares.
Um horizonte povoado
de onde se olha para o alto
e depois se desce o rio
– e a ilha fica para trás.
O Tâmisa preenche as ruas
faz uma curva imensa
(uma curva grávida e lenta)
até os pubs fecharem.
Fantasmas de soslaio vêm por aqui
almirantes defuntos
vias férreas, telescópios
tudo sobe a colina.
O labirinto resoluto
finca muros no parque.

Greenwich

La línea entre el aire y las aguas.
O solo la línea
ya desprovista de logros
y de las torpezas
que atravesaron todos los mares.
Un horizonte poblado
de donde se mira hacia lo alto
y después se desciende al río
y la isla queda atrás.
El Támesis plena las calles
hace una curva inmensa
(una curva preñada y lenta)
hasta que los pubs hayan cerrado.
Fantasmas de soslayo vienen por aquí
almirantes difuntos
vías férreas, telescopios
todo sube la colina.
El laberinto resuelto
apuntala los muros en el parque.

Sobre el traductor:

Hermes Vargas (Caracas, 1960). Poeta, ensayista, pintor, editor, vinculado al teatro como actor, mimo y maquillador, promotor cultural. Realizó estudios en la escuela de artes plásticas Cristóbal Rojas, Caracas, así como diversos seminarios de literatura brasileña en la Universidad de Los Andes. Cofundador del taller de artes gráficas Xuhé, Mérida. Ha participado en varias colectivas de pintura. Traductor de la poesía de João Cabral de Melo Neto​, Manuel Bandeira, Mario Quintana, Felipe Fortuna, Affonso Avila, Pessoa, entre otros. Participó en los talleres de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos CELARG, impartidos por Ida Gramcko y Alfredo Silva Estrada. Ha publicado los poemarios Aghadir, Trasegar, Borracho al dente, Universo medio, aunado a diversos ensayos. Traducción de La Importancia del Acto de Leer del escritor brasileño Paulo Freire.  Colaborador en diversas revistas literarias de América Latina. Fue invitado al Primer Encuentro de Escritores de Prensa Alternativa en Río de Janeiro, Brasil, y al Encuentro de Escritores Venezolanos de la Cátedra José Antonio Ramos Sucre de la Universidad de Salamanca, España.