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CONVERSACIÓN CON JOSÉ DONAYRE

rbt JOSÉ DONAYRE HOEFKEN (Lima, 1966) estudió Literatura y Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es autor de más de veinte títulos, entre novelas, libros de cuentos, ensayos

Gladys Mendía 4 años ago 52
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JOSÉ DONAYRE HOEFKEN (Lima, 1966) estudió Literatura y Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es autor de más de veinte títulos, entre novelas, libros de cuentos, ensayos e historietas, tanto para público adulto como infantil y juvenil. Sus relatos han sido recogidos en varias antologías, muestras y colecciones colectivas, como La estirpe del ensueño (selección de Gonzalo Portals, 2007), El cuento peruano (selección y prólogo de Ricardo González Vigil, 2013), Lectures du Pérou (Caroline Lepage, 2013), Pasajes de lo fantástico. Antología de relatos de expresión fantástica en el Perú (selección, notas y prólogo de Audrey Louyer, 2017) y Universos en expansión (selección y prólogo de José Güich, 2018). Como antologador, se ha encargado de la selección y prólogo de diversos proyectos narrativos, entre ellos Horrendos fascinantes (2014), Ultraviolentos (2014), Se vende marcianos (2015), ¡Arriba las manos! (2016), Sexo al cubo (2017), Lo mejor de Arena (2018), Mario y los escribidores (2019), Superhérores (2019) y 21. Relatos sobre la Independencia del Perú (2019). Fue ganador del Premio Luces 2016 del diario El Comercio en el rubro Mejor Cómic por la historieta Tinieblas de ultratumba. La tenebrosa historia de Sarah Ellen, y del Concurso para la Publicación de Libros en la Categoría Rescate Literario de los Estímulos Económicos para la Cultura 2018 y 2019, lo que permitió la publicación de la colección de relatos Cuentos (2019) de Lastenia Larriva de Llona (1848-1924), y próximamente, de Libertas, ó la Independencia del Perú: drama en cuatro actos de Arturo Molinari (1868-1928). Se dedica a la reforestación, así como a la asesoría editorial, al desarrollo de proyectos literarios por medio de su empresa Grafos & Maquinaciones y a la promoción de la cultura. Asimismo, desarrolla actualmente el Proyecto Cafca, una residencia para la escritura creativa en la selva central peruana que abrirá sus puertas en julio de 2020.

Por Gladys Mendía

diciembre, 2019

GM José, eres un narrador de larga data. Cuando miras atrás y ves todas tus publicaciones, ¿qué piensas de este camino recorrido? Tu escritura en los inicios, tu escritura hoy día.

JD Pienso que no me he traicionado del todo, pues no se trata solo de perseverar. Desde un inicio, hacia finales de la década de 1980, tuve claro mi interés por lo literario y no por la producción comercial. Durante treinta años me he mantenido en esa línea. Mi enfoque siempre ha estado en el manejo del lenguaje y no tanto en cumplir escaletas diseñadas por editores de empresas transnacionales. Si bien he dejado lo experimental, aún mi interés por temas que no están de moda es la columna vertebral de mis búsquedas e indagaciones.

GM Como antologador de narrativa, ¿qué buscas en los textos?, ¿qué señales entiendes como indicadoras de una buena narración?

JD Más que buscar una representación para satisfacer a una mayoría, busco textos que tengan el potencial de mantenerse vigentes, que se puedan sostener con frescura e intensidad en el tiempo, que hablen de esta época (o del pasado) y también del futuro, que no envejezcan pronto o antes que sus autores. Pero no hay certezas ni leyes rígidas en este anhelo. Todo se basa en mi intuición, pues afortunadamente no hay plantillas ni fórmulas ni bolas de cristal. Mi selección (de textos o de personas para determinado proyecto temático) se basa solo en una especulación, en una sospecha. Es como armar un rompecabezas sin tener ninguna referencia y hasta siendo daltónico. Eso significa que hay que atender el sustrato, lo que yace no tan expuesto y visible. Y claro, evito el amiguismo, la argolla y la recomendación. Incluso para más de un proyecto he tenido que recurrir a terceros, pues quería textos de personas con las que no tengo afinidad y hasta me he distanciado por problemas de todo tipo.

GM Háblanos de Grafos & Maquinaciones. ¿Cuándo, cómo y por qué creaste esta empresa?

JD Un buen día, después de una decepción laboral más, decidí no tener más jefes, sobre todo de esos que saben la mitad de uno y que ganan tres o cuatro veces más. Si bien el catálogo de Maquinaciones Narrativa (sello editorial de Grafos & Maquinaciones) no es abultado, considero que cuenta con títulos que aportan al quehacer literario. Al año, trato de lanzar al menos dos publicaciones. Es obvio que de esto no me sería posible vivir. Desde 2012, Grafos & Maquinaciones se ha especializado en brindar servicios editoriales a empresas. Sin duda, los proyectos que desarrollo con más entusiasmo son los literarios. En este sentido, la empresa es muy productiva y marcha bien. Después de todo este tiempo, descubrí que hay clientes que son peores que un jefe mediocre. Descubrí también que soy un jefe tirano conmigo mismo: no me pago horas extra, no me doy vacaciones, y los domingos y feriados son tan laborables como cualquier otro.

GM Cuéntanos de Cafca.

JD El Proyecto Cafca es un guiño a uno de mis autores favoritos. Es también el acrónimo de «café y cabañas». Sucede que hace unos cinco años mi esposa y yo adquirimos unos terrenos en Chanchamayo (Junín), en la selva central peruana, una zona muy conocida por su biodiversidad y por el extraordinario café que produce. Pero más que interesarnos por el café, apuntamos a la reforestación. Tras casi un año de idas y vueltas, hace unas semanas empezamos la construcción de una cabaña que servirá para que escritores de uno u otro sexo la utilicen de retiro para la creación literaria. Estará lista a comienzos de año, pero las lluvias (entre diciembre y marzo) hacen muy difícil llegar a esta zona. Así que a partir de abril se implementará con todo lo necesario para vivir en estrecho contacto con la naturaleza, y en julio empezará la etapa beta (que durará aproximadamente un año), en la que contaré con personas amigas que se someterán a un estimulante aislamiento para escribir lo que les plazca. La cabaña estará rodeada de hortensias y de muchas plantas de café. A un lado, se cuenta con un árbol majestuoso y viejo —llamado matapalo— adornado con orquídeas, en el cual mora un duende que cuida el bosque. Cerca de ahí, hay también un panal de abejas sin aguijón que produce una miel maravillosa, utilizando la floración de plantas medicinales.

GM En la FILVA de este año, el país invitado es Perú. Estarás en Valparaíso presentando varios libros. Cuéntanos de estos libros.

JD El 12 de diciembre, estaré en la mesa de inauguración, y espero tener el tiempo suficiente para comentar tres muestras temáticas, que han aparecido este año, que he tenido el gusto de editar: 21. Relatos sobre la Independencia del Perú (Lima, Ediciones Copé, 2019), con textos que invitan a la reflexión sobre lo que significó la gesta emancipadora peruana, en la que Chile tuvo una más que significativa participación; Mario y los escribidores. 27 relatos sobre el universo vargasllosiano (Lima, Ediciones Altazor, 2019), en la que veintiún autores recrean las dieciocho novelas (hasta entonces) de Vargas Llosa y tres libros emblemáticos ajenos a su narrativa extensa, y seis ilustradores plantean el mismo número de historietas basadas en obras de teatro; y Superhéroes. Muestra de relatos épicos peruanos (Lima, Ediciones Altazor, 2019), en la que participan veintisiete autores que proponen, la mayoría desde ancestrales mitos peruanos, historias protagonizadas por personajes con poderes sobrenaturales, utilizado los códigos del cómic y el cine de superacción. A estos tres, sumo un cuarto libro, que edité por encargo, y que es muy significativo para conocer el cuento peruano: Veinte cuentos de oro. Relatos ganadores en los cuarenta años del Premio Copé (1979-2018) (Lima, Ediciones Copé, 2019). Y el día 13, se presentará el libro de relatos Cuentos de Lastenia Larriva de Llona (Lima, Maquinaciones Narrativa, 2019). Esta publicación fue posible a un estímulo económico del Ministerio de Cultura del Perú que ganó mi sello editorial. Se trata de un rescate literario, pues Lastenia Larriva de Llona permaneció invisible durante muchas décadas, olvidada por los lectores y gran parte de la academia. Ella sería la primera escritora peruana en publicar un libro de cuentos y eso ocurrió hace cien años (en 1919).

GM Para finalizar, un mensaje a nuestros lectores sobre la importancia de asistir y apoyar a la FILVA 2019.

JD Los tiempos son difíciles y duros, pero la FILVA es muestra de que lo más importante del ser humano —su interés por la creación y la transmisión del conocimiento— continúa ahí, alimentando nuestra resistencia ante la adversidad. Estos momentos exigen una mayor conciencia para que los cambios sociales tengan un propósito que beneficie a las mayorías. En este sentido, un libro es una herramienta utilísima para un cambio con rostro humano, para una transformación que nos permita trascender. Un libro es un ladrillo más que sumamos a la construcción de nuestra libertad. Una feria que tiene como eje el libro es un espacio que debe celebrarse. Asistir, más que una obligación, es una manera de afirmarnos en lo mejor que cada uno desea convertirse.