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CONVERSACIÓN CON JOSÉ MIGUEL NAVAS

Foto por César Escalona JOSÉ MIGUEL NAVAS (Valera, Venezuela 1992) Poeta y licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Ha publicado los poemarios La Próxima textura (2014 y 2019), La Rosa Abstracta (2015) y Esteban corre (2017).  Con

Gladys Mendía 5 años ago 62
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JOSÉ MIGUEL NAVAS (Valera, Venezuela 1992) Poeta y licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Ha publicado los poemarios La Próxima textura (2014 y 2019), La Rosa Abstracta (2015) y Esteban corre (2017).  Con su poemario Fany obtuvo el Premio de Poesía “Descubriendo poetas” en su tercera edición (Ciudad de Puerto Ordaz, Venezuela, 2018). Su poesía ha sido publicada en revistas de Argentina, Francia, Chile, España, México y Colombia.

Por Gladys Mendía
Noviembre, 2019

GM José Miguel, eres un joven poeta venezolano cuya temática en sus libros ha sido la voz de la mujer desde todas sus experiencias posibles de vida. ¿Cómo nace esta búsqueda en ti?

JM: Nace del agotamiento del discurso masculino que aprendí desde niño y viendo televisión. Me sentía sensible y ajeno a todo lo que representaba lo masculino, ser lo que yo quería ser, parecía algo imposible. La sociedad sataniza a lo masculino y banaliza lo femenino, entonces nos encontramos bajo una eterna disyuntiva de estos discursos. Para la mujer y el hombre puede resultar violento e incomodo pertenecer a uno siendo del otro, cuando es completamente normal sentir o suscribirse a lo que pudiera ser un Yo femenino y un Yo masculino, sin delimitarse por algo en específico. Mi poesía se basa en un acercamiento a la experiencia vital de lo femenino, que es mucho más profundo que un manual de sociología moderno. Siento que los hombres contemporáneos de todas partes han captado ese llamado, quieren vivir esa belleza que da lo femenino y ocurre lo mismo con las mujeres, y lo más increíble que puede existir: una coexistencia de ambas formas y aspectos en un ser. En este momento de mi juventud recién descubro lo masculino, pero desde su lado más espiritual, no es tan distinto a lo que las mujeres llaman el ser.

GM Tocas el tema de la transexualidad en tus libros Fany y Esteban corre. Cuéntanos sobre estos poemarios.

JM: El primer poema que quizás se suscriba a esta temática es uno perteneciente a mi primer libro La próxima textura y dice así: cortaré mi sexo y seré la mujer que no fuiste. En Esteban corre es subjetivo, esta forma o esta temática, es un homenaje a mis amigas transexuales, es un agradecimiento por su lucha, es también descubrir junto a ellas que cuando el alma habla, no todo es dolor, también hay felicidad, esto se extiende hacia un sentido espiritual y ético que es materia inagotable de hallazgo. Decidí documentar estas circunstancias en mi poesía porque yo también me he sentido errado.  La transexualidad y ser transgénero tiene toda una carga simbólica en la historia de la humanidad. Fany es un primer paso que doy para entender el origen de muchas cosas.

GM En tu segundo libro La Rosa Abstracta, que generosamente me compartiste, tratas el tema de la enfermedad, más específicamente el cáncer en la mujer. ¿Qué motivó la escritura de este poemario?

JM:  Ese poemario se comenzó a escribir cuando una amiga me contó su experiencia con el cáncer de mama. Zulay me dijo que después del tratamiento tardó muchos años sin hacer el amor. Su pecho izquierdo ya no estaba y sentía vergüenza de estar sin ropa. Su erótica se había ido, hasta que un día, conoció a un joven. Fueron juntos a una habitación, el sol iluminaba brevemente sus cuerpos. El joven tocaba a mi amiga, ella le quitaba las manos de encima, hasta que ese muchacho, le dijo, no tengas miedo. Mi amiga después de tanto tiempo hizo el amor otra vez. Ella fue feliz como nunca. Este relato me marcó, obviamente te digo esto y mi amiga sabe que siempre cuento esta historia (risas).

GM Es realmente desgarrador la voz poética desde el cuerpo de la mujer con cáncer. Ese libro fue publicado en el 2015 y a partir de allí abres en tu escritura esta voz femenina. Háblanos de esto.

JM: Dicho lo anterior, este poemario se termina de escribir con el cáncer de mi mamá. Es una enfermedad que activa las culpas, el desamor, pero siento que, con todo y el dolor, es una oportunidad para descubrir la feminidad. Y esto es sumamente difícil, cómo le dices a una mujer que recién ha perdido el cabello, que descubra su feminidad, cómo se lo dices a sus hijos, a su esposo. El cáncer de mama vulnera los símbolos de lo femenino, toca entonces volver a construirlos. Mi madre, me enseñó mucho y a nivel literario, fue una forma de narrar lo que sienten las mujeres, cuando tienen un quebranto, ellas no dejan de sentir, sucede de todo, la poesía es la manera más contundente de recuperar el aliento de lo femenino. En esos poemas intento ver el lado más humano del cáncer, cuando existe la cura, no todo parece tan perverso. Te puedes reconciliar hasta con el solo hecho de tener el cabello largo. Si algo me enseñó el cáncer es tratar de vivir con empatía, buscar la sencillez, por eso me emociona tanto leer los haikus de Wafi Salih.

GM Dictas talleres sobre la sanación a través de los arquetipos de la mujer venezolana en la poesía. Puedes contarnos ¿cómo funciona?

JM: Poética de la cura fue un taller creado por mí en el 2015, se trata de la lectura de la obra de tres poetas venezolanas Wafi Salih, María Antonieta Flores, Carmen Verde Arocha, y la narradora Sol Linares. Las elegí a ellas, ante todo por su calidad literaria. Leyéndolas descubrí que cada una de ellas, narra un arquetipo de lo femenino, una búsqueda, un principio, una etapa de la mujer. Por ejemplo, la poesía de Carmen Verde es volver a la niña, a la sensualidad primaria de la mujer, al color amarillo, la relación con el padre. Con María Antonieta Flores viene la mujer erótica, maestra, amante, esa mujer que en cierta edad lo es todo. La poesía de Flores es aprender de toda una postura filosófica de la mujer, su cuerpo físico y espiritual; su libro Los trabajos interminables es prueba de lo que digo. Ahora en Wafi Salih es la vejez,  la conciencia política, espiritual, la visión de la mujer que contempla su vida, la madre, esposa e hija. Estas tres grandes mujeres en su poesía se complementan entre sí en cada uno de sus libros, de manera distinta, han emprendido las mismas búsquedas.  En el taller trato básicamente de transmitir una enseñanza y sanación por medio de la poesía. En el caso de la narrativa de Sol Linares, es un eje transversal de lo que las poetas dicen. Actualmente lo estoy re diseñando, para abordarlo con más profundidad. Quiero citar a María Antonieta Flores:  buscaba para el solsticio/ una ciudad una ciudad dedicada a la luna/ el reflejo del sol/ una mujer siempre recibe la potestad/ los poderes crecen cuando mengua la sangre/ basta mirar al cielo.

GM Fany estará disponible en Chile a partir de diciembre a través de LP5 Editora. ¿Cómo te sientes con esta próxima publicación?

JM: Yo estoy súper conmovido y agradecido, sigo desde hace años el trabajo de LP5 Editora y es un sueño para mí estar publicado en Chile en papel. Ese país tan poético, como lo dice Jodorowsky. Además, imagínate estar cerca de poetas como Malú Urriola y Héctor Hernández Montecinos, ah y de paso de la gran Diamela Eltit, que es de mis escritoras favoritas, sueño siempre con ir a Chile y abrazarla, tener firmado por ella mi ejemplar de Lumpérica. El trabajo que hace LP5 es grandioso, además que muchos poetas venezolanos han sido publicados y leídos en todo el mundo por medio de esta gran plataforma. Agradezco tu esfuerzo como editora durante todos estos años, siento que eres una mujer muy noble y apasionada. Te celebro.

GM Gracias José Miguel, es una felicidad para mí servir de enlace. Tu libro me cautivó desde la primera lectura y admiro lo que haces. Espero que pronto puedas venir a Chile y seguir cumpliendo todos tus sueños. Ahora, cuéntanos, como lector ¿cuáles son los escritores venezolanos que admiras?

JM Sí, algunos de los escritores venezolanos que han motivado mi admiración como lector son: Carmen Leonor Ferro, María Gabriela Lovera, Martha Kornblith, Julio Tiziani, Diana Moncada, Indira Carpio, Yolanda Pantin, Jesús Amalio Lugo, Carlos Egaña, Armando Rojas Guardia, Rocío Navarro, Manon Kubler, Lucila Velásquez, Gabriela Rosas, Jairo Rojas Rojas, Mariela Casal, Sonia Chocron, Luis Glod, Alejandro Castro, Carlos Ivan Padilla, Fredosy Santaella, Julieta Arella, Ender Rodríguez, Carlos Luis Sánchez Becerra, Liliana Lara, José Napoleón Oropeza, Wafi Salih, María Antonieta Flores, Carmen Verde, Sol Linares y Rafael Cadenas.

GM ¿Alguna dedicatoria especial para finalizar?

JM Sí, quiero dedicarle esta entrevista a Maibe Ponet.