d o s
la sangre de mi hijo se cuela en las cañerías
las ratas saborean su cadáver
su corazón
su diminuto corazón de embrión
primero será del rímac
y más tarde llegará bruma a alguna playa de lima
entonces
volverán palabras
que permanecieron secas en la orilla de mi vientre
como el último fuego de lo que no somos.
t r e s
afuera hay huelga
dentro de mí
los hijos que no tendré
soy inútil para esa clase de amor
hombre/mujer
semen/ovarios
cuentas/fidelidad
yo quiero escribir poesía
pasear mi lengua en el aire
introducir mi mano en su boca
oler su baba
escribir de ese dolor monótono
en forma de fuego.
http:/https://youtu.be/UQJVBrSZCC8
c u a t r o
a L.
oíamos el rodar de las piedras en la ladera del cerro
venían tibios con sus metralletas a observarnos
cavábamos cuatro hoyos para esconder nuestra patria
la ciudad se incendiaba desde lo alto
no podíamos hacer nada
admirar la explosión
entregarnos a la ronda
hasta marearnos
cantarle a la luna
hasta marearla
dejarnos acariciar
quedarnos húmedos
como peces mudos
y con aliento a dentífrico
si
no
es
hoy
es mañana
en estambul en franja de gaza o en el cielo
bajo las mismas canciones que escuchamos en los buses
que separan nuestro caminos
dos paralelas amarillas amuralladas
que de noche destellan y se elevan en canto sobre los techos
porque algo queda roto
para siempre
algo decadente deja tu marca.

DALIA ESPINO VEGAS (Lima, Perú 1955). En el 2017 curó la muestra “La escuela de Jhon”, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Valdivia, Chile. Además participó en la residencia artística “Multigraphias: Processos Colaborativos de Criação” (Brasil, Foz do Iguazú) y en marzo del 2018 participó en el Festival de Cine Peruano Hecho por Mujeres (Lima, Perú). Actualmente vive en Brasil y pertenece a Pachuca Sonora, colectivo de articulación artística de la tríplece frontera (Argentina, Brasil, Paraguay).