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Tres poemas de Claudia Vaca

La escritora, educadora y académica, Claudia Vaca, nos comparte tres poemas de su más reciente creación, CURUCUSÍ.

Gladys Mendía 3 meses ago 49
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Claudia Vaca (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 1984) es hija de Neusa Rosely Vaca Flores y está casada con Veranika Lis (traductora de belaruso, ruso e inglés, maestra de meditación y artes marciales). Claudia es poeta, filóloga, maestra, investigadora en Educación y Estudios Interculturales. Creadora del Ethos lector y la pedagogía “Profes fuera de la caja”. en varias Universidades de Latinoamérica con las cátedras de escritura científica, escritura creativa, metodología de investigación, pensamiento crítico y Seminarios de tesis. Claudia ha publicado en los géneros de poesía, narrativa, ensayo y artículos científicos. Desde el 2019 es miembro correspondiente de la Academia Boliviana de Literatura Infantil y Juvenil (ABLIJ). Es pasante investigadora en la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, España. Es conferencista invitada en diferentes Universidades y Centros Culturales de Iberoamérica. Su obra literaria y científica circula en diferentes antologías de literatura y estudios culturales en formato impreso y multimedia.

Selección de poemas del libro Curucusí (LP5 Editora, 2023)


DUELO ANCESTRAL

Hay lágrimas que nunca se derraman

heridas que nunca se abren

permanecen intactas para recordarnos a Quirón

algunas sonrisas brotan de sangre antigua

algunas heridas también

no son tuyas

no son mías

pero las sentimos

vinimos a liberar esas lágrimas 

las de los hombres fuertes y acólitos de tu familia

las de los hombres trabajadores y rudos de mi familia

las de las mujeres firmes 

y templadas de nuestras familias

las de nuestras tías casadas a la fuerza.

Vinimos a liberar las lágrimas

de las paridoras del viejo mundo 

que no pudo sostenerlas 

ni darles una vasija para sus lágrimas

un abrigo para el frío de sus heridas

un espejo para sus sonrisas. 

ISIRERI

Remo en mano

canoa a flote

abierto el tercer ojo

cantamos cuentos cósmicos 

amamantamos las raíces.

cada mirada, cada sonrisa, cada lágrima

cada movimiento del agua

atravesando el remo

sosteniendo la canoa

hasta llegar a la mente del monte

escuchar sus pensamientos

soplarlos a cinco vientos

dejarlos cruzar las fronteras del cuerpo.

CAMINO

Cansada de la guerra

le propuse una batalla: lidiar con la distancia 

y trascenderla

le dije: 

–el reverso de una moneda 

será siempre un círculo que contenga dos caras, 

me dijo:

–esta guerra no tiene sentido.

Aquí estamos ahora

con el cuerpo en la tierra

en maratón de calma

soltando pensamientos

saltando los recuerdos

asaltando los miedos

desatando los nudos

para anclar las voces

en el puerto de un beso.