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Ida Gramcko y la escritura ensayística del sentido poético de la inalcanzable realidad, en Magia y amor del pueblo. Por José Antequera Ortiz

El profesor, investigador y crítico literario venezolano José Antequera Ortiz realiza un brillante ensayo sobre el libro de Ida Gramcko: Magia y amor del pueblo.

Gladys Mendía 7 meses ago 113
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Ida Gramcko y la escritura ensayística del sentido poético de la inalcanzable realidad, en Magia y amor del pueblo.

La escritura ensayística cuando se nutre de lo esencial poético que toma de las fuentes de la tradición oral sus referentes textuales llevados al campo de la escritura, esa calidad de ser una segunda obra de la experiencia profunda del sentido poético de la existencia, de la inalcanzable realidad, tienen en el libro de Ida Gramcko, Magia y amor del pueblo (1970) —reeditado este año (2025) por el encomiable trabajo de Gladys Mendía y LP5 Editora— un punto de reunión esencial de esa posibilidad de encuentro sin fronteras intergenéricas del ensayo y la poesía. Maravilloso encuentro que supera en grado sumo la certeza acuñada por Alfonso Reyes, cuando dijo del ensayo que era el “centauro de los géneros”, es decir el ensayo como aquella convergencia intragénerica, híbrida, fronteriza y heterogénea de las formas. La supera porque la escritura en este caso deviene espacio contiguo en donde la mano que dibuja la mano salta a nuestra realidad de lectores para desdibujar las torpes fronteras que se empeñan en separar lo vital de los elementos constitutivos de la expresión, unida a su dimensión de ser signo poético.


Lo principal que parece explicar esa expansión que encontramos en Magia y amor del pueblo, es la dilución, la alquimia transformadora de las esencias de las formas poéticas del pueblo en las transustanciaciones místicas condensadas y precipitadas en el asombro de la autora cuando con su acto volitivo de querer conocer algo de esa realidad trashumante y difusa —encontrada por etnógrafos y antropólogos en sus trabajos de campo y que ella utiliza como materia prima en transformación—, descubre, en su intento, que la oralidad indeterminada de las voces que destilan conjuros, encantamientos y paisajes, devienen incorporación psicodinámica de la tradición oral a su propia escritura como continuidad y contigüidad de ese primer momento creativo mítico-poético de la palabra como voz viva de la cultura.


Ida Gramcko, de este modo tan difuso y sui generis, se deja llevar por ese hilo conductor, isotópico y axial, de la oralidad. Su intensión de ensayar se transforma en participación expansiva de transformar, abrir con la función poética de la lengua, las rígidas puertas de la realidad, de lo que en apariencia se aleja de la conciencia. El valor de su trabajo construye el sentido más literario del ser de la literatura como ontos, valga decir, la poética implícita, esa “teoría” transformada también, mágicamente, en conciencia de la lengua y en ser para sí. El camino seguido en esa textualidad tan particular va de la función poética de la lengua transustanciada en metafuncionalidad estética de la literatura como grado sumo de la libertad del lenguaje desreferenciado, autónomo y diciente a sotto voce de su misterio…
El lenguaje sin mediaciones, siendo en sí mismo el medio de llegar a conocer algo de la realidad, es una posible definición de lo que acontece como eje temático en este libro de Ida Gramcko, y quizá sea también una definición de la literariedad que converge magistralmente en todos los sentidos que de allí se desprenden.


Su aserción es un extraño y ponderado acercamiento al estudio del alma que gravita el horizonte que habitamos, como casa y cultura, como destino y origen, como lenguaje. De allí que la intuición originaria del pueblo anónimo y atemporal, soporte material y espiritual del “genio de la lengua”, sea el leitmotiv de la escritura de Magia y amor del pueblo:


Un atisbo de la realidad —realidad moral, intelectual, sensible— se recoge en el tono sentencioso popular. Y a través de esas anotaciones que contienen a veces un timbre humorístico y otras un tinte lírico, el lector puede adentrarse en el origen más recóndito que las produjo, en esa zona inconsciente donde también, de modo oscuro, se delibera.


A menos que el hombre llegue a conocerse y se establezca un equilibrio entre su conciencia y su inconsciente, este último permanecerá en penumbra e irrumpirá en súbitos brotes que a veces le señalan, a su propio generador, un rasgo imprevisto de su ser.


La continuidad espontánea de la tradición oral que aparece a la vista en la escritura de Gramcko es a la vez estrategia y clave de lectura que debemos incorporar a nuestra compresión de este raro libro que más parece una luminosa gema que brilla con luz propia en la oscuridad, asociado definitivamente a los libros insólitos que nos llegan, en ocasiones, con sus mensajes misteriosos y ocultos por descifrar.


José Antequera Ortiz
Departamento de Literatura Hispanoamericana y Venezolana
Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela.

JOSÉ ANTEQUERA ORTIZ (Venezuela, 1972). Profesional Académico formado en el área de gestión y gestión cultural para el desarrollo de proyectos de investigación y publicación en estudios culturales latinoamericanos. Alta experiencia en investigación en el campo de la cultura y la literatura venezolana e hispanoamericana, con amplios conocimientos y formación en teoría, historia y crítica literaria. Demostrada una amplia experiencia académica al haber estado involucrado en diferentes períodos de su vida académica, con la responsabilidad de la docencia a nivel universitario en la Universidad de Los Andes (Mérida – Venezuela). Amplia experiencia en labores editoriales, específicamente a cargo de Corrector de Publicaciones ha ejercido en diversas instituciones públicas involucradas en la edición de materiales escritos, libros de texto y difusión electrónica a través del sitio web.