
Jane Hirshfield. Nueva York, Estados Unidos, 1953. Poeta, ensayista y traductora. Ha recibido numerosos premios y nominaciones por su trabajo literario. Ha publicado nueve libros de poesía, entre ellos Ledger (2020); The Beauty (2015); Come, Thief (2011); y Given Sugar, Given Salt (2001). Estudió durante ocho años en el San Francisco Zen Center, y ha explorado esta filosofía a través de su trabajo poético, así como temas relacionados con las ciencias y la conservación ambiental. En 2017, junto con el movimiento March for Science, fundó Poets for Science, una exhibición que explora la relación entre ciencia y poesía y que se ha presentado en diferentes locaciones en los Estados Unidos.
Mis proteínas
Han descubierto, dicen,
la proteína de itch—
péptido natriurético b—
y que esta viaja a través de su propia vía
por mi columna vertebral.
Como lo hacen el dolor, el placer y el calor.
Un cuerpo al parecer es una autopista,
una intersección vial
bien construida, bien surcada.
Algo de mí va hacia el norte, algo va al sur.
Noventa por ciento de mis células, han descubierto,
no son yo,
son otros seres dentro de mí.
Como el noventa y seis por ciento de mi vida no es mi vida.
Aún así, dicen, soy ellos—
mis bacterias y levaduras,
mi padre y madre,
abuelos, amantes,
mis conductores hablando por celulares,
mis subterráneos y puentes,
mis ladrones, mi policía
que me persiguió día y noche.
Mis proteínas, aparentemente yo también,
doblan las camisas.
Encuentro en esta metrópolis poblada
una esquina tranquila
donde construyo con legos de no-yo
una cerca,
palomas, un sándwich
de pan de centeno, mostaza y queso.
Soy y no soy
el hambre
que hace al sándwich apetecible.
No soy por tanto soy
el sándwich—
un misterio que ninguno de nosotros
puede plegar, desplegar o consumir.
My Proteins
They have discovered, they say,
the protein of itch—
natriuretic polypeptide b—
and that it travels its own distinct pathway
inside my spine.
As do pain, pleasure, and heat.
A body it seems is a highway,
a cloverleaf crossing
well built, well traversed.
Some of me going north, some going south.
Ninety percent of my cells, they have discovered,
are not my own person,
they are other beings inside me.
As ninety-six percent of my life is not my life.
Yet I, they say, am they—
my bacteria and yeasts,
my father and mother,
grandparents, lovers,
my drivers talking on cell phones,
my subways and bridges,
my thieves, my police
who chase my self night and day.
My proteins, apparently also me,
fold the shirts.
I find in this crowded metropolis
a quiet corner,
where I build of not-me Lego blocks
a bench,
pigeons, a sandwich
of rye bread, mustard, and cheese.
It is me and is not,
the hunger
that makes the sandwich good.
It is not me then is,
the sandwich—
a mystery neither of us
can fold, unfold, or consume.
Mi especie
incluso
una pequeña y morada alcachofa
hervida
en su propia amargura
suelta agua
se hace tierna,
se hace tierna y dulce
paciencia, creo,
mi especie
sigue poniendo a prueba las hojas espinosas
el corazón espinoso
My Species
even
a small purple artichoke
boiled
in its own bittered
and darkening
waters
grows tender,
grows tender and sweet
patience, I think,
my species
keep testing the spiny leaves
the spiny heart
Mi memoria
Como los pequeños jabones y champús
que un viajero trae a casa
y luego no usa,
tú, memoria,
casi sin peso
esta mañana dentro de mí.
My Memory
Like the small soaps and shampoos
a traveler brings back home
then won’t use,
you, memory
almost weightless
this morning inside me.
En mi billetera llevo una tarjeta
En mi billetera llevo una tarjeta
que declara que me puedo casar.
En mi billetera llevo una tarjeta
que declara que puedo manejar.
En mi billetera llevo una tarjeta
que indica a una comerciante que podré pagarle.
En mi billetera llevo una tarjeta
que dice que puedo tomar prestado un libro en el pueblo donde vivo.
En mi mano llevo una tarjeta.
Sus líneas declaran que no tengo tarjeta o auto,
o estado, y que no tengo dinero.
Es boyante y sin bordes.
Me nombra una del Orden de Todo lo que Morirá.
In My Wallet I Carry a Card
In my wallet I carry a card
which declares I have the power to marry.
In my wallet I carry a card
which declares I may drive.
In my wallet I carry a card
that says to a merchant I may be trusted to pay her.
In my wallet I carry a card
that states I can borrow a book in the town where I live.
In my hand I carry a card.
Its lines declare I am cardless, carless,
stateless, and have no money.
It is buoyant and edgeless.
It names me one of the Order of All Who Will Die.
Las cosas siguen ordenándose solas
¿Acaso la manteca sabe que es manteca,
la leche sabe que es leche?
No.
Algo se va y algo permanece.
Como la mesa de una pensión;
hombres a un lado, mujeres al otro.
Nadie lo planificó.
Camisas a cuadros una junto a la otra,
hablando en acentos del Medio Oeste.
Nadie planifica ser un fantasma.
Luego, los jóvenes se sientan en la cocina.
Poco después, serán ellos
quienes tropiecen Discúlpeme y se hagan a un lado.
Pero no lo saben.
Nadie nunca puede saber eso.
Things Keep Sorting Themselves
Does the butterfat know it is butterfat,
milk know it’s milk?
No.
Something just goes and something remains.
Like a boardinghouse table:
men on one side, women on the other.
Nobody planned it.
Plaid shirts next to one another,
talking in accents from the Midwest.
Nobody plans to be a ghost.
Later on, the young people sit in the kitchen.
Soon enough, they’ll be the ones
to stumble Excuse me and quickly withdraw.
But they don’t know that.
No one can ever know that.
Fuente: Hirshfield, Jane. The Beauty. Alfred A. Knopf, 2020.

Cristina Gálvez Martos Caracas, Venezuela, 1987. Poeta, traductora y docente de inglés. Es Licenciada en Letras por la UCV y tesista de la Maestría en Inglés como Lengua Extranjera en la misma casa de estudios. Realizó estudios en Gestión Cultural (Fundación Itaú, Montevideo). Publicaciones: Psicopompa (Monte Ávila Editores, 2015 – Premio en poesía del Concurso para Autores Inéditos); Bicorne (Casa de las Letras Andrés Bello, 2016); Fauna de Cal (Casa de los Escritores del Uruguay, 2020 – Premio de poesía Saúl Ibargoyen/ reedición por Ediciones Azalea, 2022); Animal más oscuro (plaquette antológica digital, Fundarte, 2022) Diario del Eclipse (plaquette digital, Petalurgia, 2022), El corazón del mar se iba tras de mí (Ediciones Dospájaros, 2023) y Hermana amarga (LP5, 2024).