Iván Vergara
José Delpino
Juan Manuel Zermeño
Julio César Pol
Marcela Parra
Martín Barea
Oriette D’Angelo
Vadik Barrón
Iván Vergara (México, 1979) Poeta, músico, editor, antologador y gestor cultural, actualmente vive en Sevilla, España. Dirige la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces (PLACA), proyecto que difunde y vincula la cultura mexicana. Creó, organizó y coordinó las siete ediciones y las publicaciones del Recital Chilango Andaluz (RCA) en Sevilla, Ciudad de México y otras ciudades andaluzas. Ha participado en proyectos artísticos de distinta índole como actor y director de teatro, director de cortometrajes, locutor de radio, etc. Fue miembro del grupo de folk-rock Mañana, con el que publicó su primer disco A ver quién llega antes al fin, en 2010. Publica en 2013 su poemario:Era Hombre Era Mito Era Bestia / Man Myth Beast, traducido al inglés por Jennifer Rathbun. Anteriormente publicó el poemario breve Montañas de Aurelia, con la Editorial Homoscriptum de NY, en octubre de 2011. Ha colaborado para periódicos mexicanos como corresponsal de la región andaluza. Publica bimensualmente artículos en la Revista Registro (Mexico). Actualmente prepara la primera temporada de Ciudades Literarias y Contemporáneos primeros programas para TV de la PLACA. En el 2009 creó la Editorial Ultramarina Cartonera & Digital, de la cual funge actualmente como editor. Escribe constantemente en el blog La firma del caracol.
Selección por Gladys Mendía de ERA HOMBRE ERA MITO ERA BESTIA
UN SILENCIO ATLÁNTICO
Mi padre cruzó un continente,
se convirtió en indio posmoderno
al entrar por la aduana del nuevo mundo,
surcó presto su orientación de monte
y perdida la esperanza tomó trenes,
autobuses para otras tierras,
aviones erradicados por la peste
y no era él
hoy mi padre yace en cama
bajo el agobio de las horas extra,
trajo un lastre de quinientos quince años
con el cual descansar los pies y las manos
y no sean él
yace mi padre en un techo de casa blanca
con su cuerpo moreno asfixiado por la historia,
con su cuerpo tallado por la vista de los volcanes
y un indómito yacimiento de leyendas
donde se escribe la historia de mi viejo,
sobre una ladera marina y tintas de piedra
ha salido esta tarde y se ha tirado al río
con el fardo absurdo de todo lo recorrido,
ha ahogado a los peces contándoles la historia
de un hombre y una mujer que se amaban
como tierra blanca y fértil,
yelmos recios de conquista
ha devorado al unísono dos continentes
y se ha convertido en tierra submarina;
salió por la tarde un indio posmoderno
y la noche recibió todas las almas,
todos los llantos
por la noche un llanto de ultramar,
por la mañana la tierra engreída,
conmocionada por la espera que mueve valles,
tumba ciudades, engendra mitos,
y lo que se escucha entre las ruinas
es un llanto que pierde a sus vástagos
un padre indio que duerme en casa blanca
con su corazón rebozando tierra,
rebasando a las aves,
resplandeciendo de nada
absoluta nada
MIENTRAS LA CIUDAD DESPIERTA,
MÁS OLVIDA EL HOMBRE
Éramos el tiempo idóneo de las grietas,
un cauce de urbes que se olvidaban de sí,
un descuido que rompe, un descuido que pasa,
una caricia entre los muros y tus muros
son la hebra de un rito perpetuo; continúa
con el enfado de los montes, y escupen
al temblor un lugar común, y el agua
se nombra respiradero o artificio, y la madre:
esta ciudad de errores putos como el hambre
éramos el tiempo dentro de la espuma,
un lamento largo y pesado, de un aullido
cerdo y lento que imitan las venas.
Calcamos al revés el origen de las especies
para que saliera la vida, torva y estúpida,
imitando al animal que nacimos siendo
éramos ríos que fueron avenidas,
abismos que fueron puentes,
muertos que fueron sueño,
llanto,
marea
VAGONES
Solemos espantarnos en el metro
de sus habitantes mudos,
de sus miradas enjuiciadoras y permanentes
fijas en nuestro pasado
fijas en lo que dejamos en la anterior estación
solemos aburrirnos
sobre todo por las mañanas,
en que inocentes rozamos
nuestra carne con la ajena
alivia la alarma
cuando predestina nuestro arribo,
alivia el convoy
al seguir de frente,
siempre sólo,
por la única vía que nunca se queda atrás,
como nosotros: brillando de tiempo perdido
NADIE TE DIRÁ CÓMO
MUERE EL TIEMPO.
nadie te dará señas de su azar
ni te dirá cómo vencer su esfuerzo.
El tiempo es un aire estático,
lo transcurrimos
no habrá quien te hable de la angustia de las eras,
quien decida que frente a los espejos reinará el vacío,
quien decida que la noche hablará por sí misma,
que no habrá perros suficientes para la hoguera
no habrá quien te diga qué pirámides son falsas,
cómo rescatar la palabra del conato clasificatorio,
cuánto andar errante conducirá a la voz
de un tiempo ebrio de sequía,
denso de almas errantes
no habrá quien te diga cuán estériles son estos verbos,
el reloj sabrá de sí y será en el reflejo del hombre
un océano sin islas, un océano sin tierra que conquistar
VOLVER A PRESCINDIR
DE LOS RÍOS
como el que presiente
que hay alguien detrás,
apuntando a la nuca,
soplando quedito
volver a dejar los ríos
en el bolsillo de viaje,
donde la herida tiembla
y nombra ventanas
aullidos
volver,
transformar al náufrago
en mono sedentario,
volver,
nombrarle cielo
al saber de sus deshielos;
volver y prescindirle,
pues volver por sus ríos,
entre sus venas y aristas,
nos convierte en dioses furiosos
sabemos que su cuerpo muta en otra tierra,
donde nos suele herir la memoria
(d)escribimos al mito que es cuerpo,
termina bajo tierra, empalmado,
devorando a sus propios hijos
hartándose de un tiempo
que prescinde de nuestro amor
LA MENTIRA ES LA NIEBLA
La niebla es la herida de una lluvia rabiosa,
su color, es el herraje de un cielo desbocado
dirigiéndose a los pulmones de la tierra;
enferma de cielo
rastrera,
dormida en el valle nos convierte en mudos de vista,
en ciegos de frío
líquida,
como suele vestirse si nuestra pasión la ata,
si la convierte en leona etérea
quisiera ser estatua de su obra,
del aprecio que provoca su simpleza
mas nos obliga a sentirnos nido,
donde el viento intenta su semilla
y la ingenua tierra sirve de lecho
cruzamos la sierra de Oaxaca y hemos rebasado las nubes,
esto no es niebla señores, esto que humedece mis ojos
es el grito de los espíritus que intentaron la vida,
chorreando de niebla estos valles que nunca han sabido de amo
PEDIMOS PERDÓN A LA BESTIA, POR
ENSEÑARLE QUÉ ERA LA MALDAD
quiso saber de antemano dónde ir,
no ir detrás de murmullos dorados,
detrás de sexos sin raíz
pedimos perdón a la bestia, por enseñarle juegos de dolor y
abandono,
continúa tras el arrojo tardío de la sombra,
como antorcha viva frente a la ceguedad de los soles
esta bestia vive con silencios de todas las lenguas,
como el odio albañil de rascacielos y su celo de islas,
como la quietud de unos senos que no alimentan
no hay modo alguno que alcance la gracia,
ha olvidado lo que es el perdón,
no hay pericia que le haga sentir la noche viva,
no hay modo de llamarle fuego amigo
el terror que vive la bestia
es la gracia del rebaño
los engaños que continúan en la vida
son la bestia
ME ABANDONA EL HAMBRE
Y TEMO PERDERLO TODO.
perder lo humano que me aferra a la tierra
perder la sed,
el alarido
y quedarme solo
con esta piedra
que reconozco
frente al espejo
HABLAR DE AMOR
CON EL CENTENO
Hablar de amor a los cisnes
Al espejo
Hablar de amor con la bestia
De cómo le seremos infiel
SERÁ DE NOSOTROS EL TIEMPO
DE LA BESTIA.
atada al mástil de nuestro orgullo
desde la sequía de las almas,
engullen el tacto palpitante del viento,
un orgullo altivo de banderas y cruces;
tiempo de la bestia, tiempo de la gracia,
en que todo es obsceno como los telediarios y es todo
una broma de la vida haciéndonos creer lo erróneo
el tiempo de la bestia nos aparta de la cercanía,
¡amemos a la bestia!
a quienes nos dan palmadas grotescas
y nos pierden en la mirada del asfalto,
nos ingiere con su tacto corrupto, y ame,
ame tu vida-bestia que se precia de serlo
será de nosotros el tiempo sin alimento,
cuando seamos una bestia famélica y nos apene
como nos apena el hambre transatlántica,
entrada exclusiva de ritos transgénicos
y florece como lo hace la bestia y su palabra,
la más antigua de los quehaceres humanos,
la más antigua demostración de amor;
ya lo decía el tigre y su odio amargo:
la vida es creciente mientras sea la bestia mascota,
ría y sea estúpida de ignorantes muertes,
de la continuidad del odio ibérico,
odio americano, odio santo y sin escrúpulos,
odio imberbe de asfixia, odio eólico,
odio titánico, cito: perfecto odio
de Montañas de Aurelia
(20:45)
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco,
como se ven siempre los amantes,
en la hora compuesta, la cómplice;
se verán y se amarán desesperados
susurrando deseos a la almohada,
escurriendo por dentro, por debajo.
Llegarán las once
y la prisa
y el escape
y la cita
esperará otro día.
Se verán entonces a las ocho y cuarenta y cinco
del día siguiente,
exigidos hasta en sueños, en lo lejano;
se amarán como ladrones
o hasta que llegue la cordura
y el arrebato rosado del –hasta mañana.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de los siguientes meses,
dejarán los lleven de la mano,
dejarán que el ritmo tome su compás
entre aquello que no creen,
que no quieren creer.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco,
casi por coincidencia, como si no quisieran,
como si pintar de rojo la pared no fuera crimen,
como si ignoraran las horas y los sobresaltos,
como si la habitación fuera nevera de tiempo,
como si por debajo de las cortinas se escondieran
duendes;
casi por coincidencia, como si no quisieran.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
decididos a comprometerse, a atarse,
con esas palabras que saben a vacío
cuando se acerca la inminencia,
la aletargada que llega segura
con pasitos trasatlánticos,
con fotos prostitutas de la vieja Sevilla,
con la ciudad Promesa como promesa
de que también podrá ser consuelo de los perdedores,
de los que no han de ganar.
Se verán entonces a las ocho y cuarenta y cinco
y para entonces ya los habrán olvidado,
no tendrán que dejarlos en el arrebato,
no tendrán que componer excusas para ellos;
se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de algún siglo que los haya dejado atrás.
Se verán entonces a las ocho cuarenta y cinco
de un día que aun no llega,
que paga para arroparlos
con aquel viejo aroma
de los nuevamente culpables.
Aurora
Escuché entonces
el sonido de un águila que venía
de un sitio,
no era el braceo incansable
ni la mirada aguda,
era un llanto de reclamo
que me colocaba en lo alto,
a un lado del estruendo
donde aquellas aves vuelan y hablan
ajenas a nuestra comprensión.
Escuché entonces
una melodía incolora
de algunos olvidados
y de muchos redimidos,
escuché entonces
que no había más sonido
en las habitaciones de casa,
sería acaso que amanecía y que la lluvia
se apoderaba del estruendo ajeno,
siempre lejano y siempre presente
del gigante que marcha con pasos de ondas
que se ocupará de entrar por ti,
en ti.
Te escucho entonces
y abandono la búsqueda
que resulta innecesaria al comprender
que la derrota era anticipada
al ser victoria de uno solo.
Te escucho
y lo que abrigo con estas hojas de maíz
es la semilla de lo que me brota:
soy surtidor
soy pescador
me acomodan en la butaca
justo detrás del redimido.
Caigo del cielo en forma de trueno
y lo que se observa desde la distancia
es un día claro que comienza a languidecer,
convirtiéndome en rojo,
siempre en rojo, y que en un canto
desde lo más alto, se deja rebasar.
José Delpino (Maracaibo, 1981) vive en Caracas desde 1997 y se dedica a la poesía y al ensayo. Es melómano y entre sus intereses más acendrados están la poesía, el cine, la literatura, y la teoría crítica y cultural. Su primer libro, Fanes(2010), ganó el III Premio Nacional Universitario de Literatura (2009) y fue publicado por la editorial Equinoccio. Sus textos han aparecido en diversas revistas y blogs de Venezuela (Letralia, Las Malas Juntas, El Cautivo, Poesía, Arepa, Afinidades Electivas y El Salmón), España (Quimera y Alhucema). Actualmente es investigador y profesor de literatura en la Universidad Simón Bolívar (Caracas) y trabaja en dos libros de poesía, que se titulan Cercados Rotos y Poemas inducidos. Con cierta frecuencia, publica ensayos, poemas y traducciones en su blog, Autopista Inmóvil.
de Cercados-Rotos
GUAIRE
espinazo la brisa
la brisa cuenta larga
partido impulso engamelote de yesca
cercada continua línea sinuosa
rosario-reseco-de-lengua-vacía
osario-en-pulsantes-cristales-de-aire
espinazo
número
cuenta larga
la vida se borra de mano sin sangre
tacto
número
cuenta larga
paso diluye torrentera de esclusa
canaleta dormida
cráneo
sólidohuecodeojoencalladoen corriente de agua
espinazo partido
canaletaH30
H31
canaleta
perpendicular torrentera alargada
aorta de ceniza
H20 impávida
H201
H20-21-04
Cota-de-Agua
π sediento por maqueta extendida
Cota Clavada de Brisa
compás
clavada insistentela huella
H11H305rótulo H101
descenso ramal de la hebra del agua
cuenca que irriga los nervios de tiza
tiza dendrita sinapsis de excreta
HILLS OF CERRO VERDE
HILLS OF HATILLO COUNTRY HOUSE
HILL OF PATRIA
HILLS OF CALVARIO
HILLS OF BOTADERO
//
AL OTRO LADO DEL RÍO
TROPICAL POGROM
TROPICAL GUETTO
5 PM
geometría del charco
poética de la tarde
TorrenteH9
paso tras-paso
tráfico trancebarca recuerdo
irrigadotorrente
//(“MANO ROTA EN DIBUJO DE ESTÚPIDOS PLANOS”)//
trazada secuencia
canaletasub-i∑
sanguínea-lengua-blanca-vara-de-la-estirpe
río recuerdo
flema de Dios
∑río turbiopor la venas
río de paso
río agria ceniza
pelambre de abuelo
hipóstasis de camilla alargada
turbio-río-blanco por la venas
Mi
M % n-1
agua creadaentanteode muerte
olor de la plata comida
vértebra diente
carnenegra dorada demueble
cielo negro
y nuca insistente de niño
Dodge Dart1975 blanco
tráfico libre
nieve caliente
parabrisas reventando ante del Amparo
mil novecientos ochenta y seis
autopista regionaldel centro
árbol de sombra en camino
capital de paso
aorta cagada
aorta dormida
Oh Roto Yung Wang Río Amarillo Seco Antes del Mar
patrono del saqueo y del agua
Oh Roto Yung Wang Río Amarillo Seco Antes del Mar
todos deben su justa dosis
el trozo
lamoira impávida
el suero
el pulmón artificial
laintravenosa de la estirpe
la píldora atragantada de la poeta fallida y potente
am 14-78-17-06
patrona del virus de las siglas
//
Oh Roto Yung Wang Río Amarillo Seco Antes del Mar
sonda prostática
prótesis embaulada del recuerdo
electrocutadatorrenteraH20
//
Ave
Aveagua de espumas grises
agua de tiza
Ave canaleta
agua de metano
aguadura
agua metal
agua pesada
agua oxigenada
Ave
agua detergente
H21-04
golpe tanta intercambio doloso de números
//
agua salmo inmundo
agua color de diente
agua piraña
agua en charco
agua de liriopreñado
agua de pez cuchillo
TORRENTERA A TRAVÉS EN EL CALCO DE LA TINTA BLANCA
//
MANO ROTAEN DIBUJO DE ESTÚPIDOS PLANOS
agua delishopo caído
Laudo de Nada
Justode Viento
YO
general en jefe que miraeste títulocomo la esposa mira las galas y las joyas que se pone
ASÍ
el día de su matrimonio,
y ocupadaen negocios de mayor importancia,
POR Y PARA
apenas se da cuentade ellaspara complacer á su marido,
EL PUEBLO
asíyoapenas me acuerdodel grado de generalpara complacer a la-Patria-mi-marido
POR Y PARA ASÍ
con Mis galas Interminables de Esposa-general-en-jefe,
HOY
yo general-de-jefesfrente al espejo de mi título
digo mi nombre
y lo repito
lo repito
lo repito,
lo repito,
en gran interminable hermético conmigo mismo almuerzo
mi estómago de plástico y mis libros
mi intestino de repuesto
HOY
//
MANO ROTAEN DIBUJO DE ESTÚPIDOS PLANOS
Cetro de Patria
HOY
Partido Intestino Torrentera
ataúd de caudillomaniroto
Lento Langostino
Cirio Encendido
Ave—Rosario—de—Lengua—Vacía
nombre escupitajo
calmante píldora
PeVUZ-ZUZ
pez piraña
Pueblo del Montede Agua que Preside
sobre el Hundido Valle
estoen tránsito de kilómetros cuadrados
(venas blancas
República acostada porsu lecho)
esto sin límite
sin paradero
sin hogar señalable
por dentro
vertedero
río torrente intratable de pielblanca
espinazo la brisa
la brisa cuenta larga
quijada intestina
aorta
sinpiedras
ceniza
vertida
lisaerguida hilera de tallo
alumbrede boc
a
cota
de AguaCota
clavada de brisa
Insistente-Lengua-De-Huella
insitenteolvido
diente partido
y memoria
metálicaentraña
corona
y
cicatriz
haciendo aguas
y partiendo el valle
Juan Manuel Zermeño (Monterrey, México, 1991). Se mantiene inédito.
Selección por Gladys Mendía del libro inédito Diet Coke
GOMA DE MASCAR
todos estamos bien guapos
lástima que escribamos poemas
TELESCOPIO MIALEGRÍA APUNTA A UN ROCKSTAR
salgo al porche sin camisa a fumarme el penúltimo
pall mall de la cajetilla después de dejar
a mi hermanito atracado de la risa con sherk tercero
la luz mercurial da testimonio de como el viento
me despeina pelo en pecho asemejando la mano de
vivian campbell raspandome los vellos
a diestra y siniestra con tono de roncanrock
le volveré a dar play a photograph de def leppard mientras su
la vecina con ombliguera de the ramones ad hoc a la canícula
me espía desde el telescopio que le compró su padre
para ver las estrellas
QUIERO SER UN GATO JAZZ
iba a escribir un poema pero recordé que era tarde que tengo que
salir y tomar un café y escribir otros tantos the wall de pink floyd
pero sabía que tenía otro montón de labios que resolver
y volví temprano a casa
a darle de comer al gato
él si escribe poemas y nadie lo sospecha
LITIHUM O LEVE DESVIACIÓN DE UN CALDO DE RANA
qué te digo de mí muchacha arisca de canciones grunge en madrugada
tengo más amigos acumulados en face que horas sintonizando televisa
más colillas de cigarro escondidas en el sótano que libretas con poemas
a papá le da cosa que se me desbarate la lengua primero que los zapatos
allá en el rancho da igual el currículum si te caes del caballo
las damiselas aprenden a montar primero en los hombres
quiero echarme una maroma hacia atrás para atraer tu atención
o darme un tiro sobre el sofá si es que tanto te gusta nirvana
y es que en verdad la hago de mosca por esas ancas de rana
QUE TE ELIMINE PANAMÁ NO TIENE PRECIO PARA TODO LO DEMÁS EXISTE MASTER CARD
amé el fútbol bebí cheve en vez de vino cuando se acercaba el pentecostés
le grite óle a brasil cuando nery castillo le metió un gol en copa américa
en aquellos tiempos cuauhtémoc reventaba las redes a los casi cuarenta
yo tenía unos tenis nike total 90 y decía no a guille en la selección
pavel pardo le volaba los sesos a la barrera y columpiaba la pelota
hacia el ángulo que no alcanzaba a trasmitir televisa deportes
no sé que fregados se creen estos playmates me hartan los
comentarios de jorge campos y de martinoli y de los amigos
de papá que dicen mierda chepo pero ésta es una selección nacional
no un cóctel a la espera del caviar
Julio César Pol (Ponce, Puerto Rico 1976). Escritor, editor y economista. Es uno de los escritores y editores más influyentes de la promoción/generación de 2000. Fue co fundador de varios de los grupos literarios más relevantes de la década de 2000: El Sótano 00931, Colectivo literario, Botella al mar y La generación del nuevo ‘98. Fue Director de la revista El Sótano 00931 en el período de 2000 a 2007. Además fue Coordinador General de los encuentros de (De)Generaciones y editor de la antología Los Rostros de la Hidra.
Ha publicado los libros La guerra de las Galias (edición de autor),La luz necesaria, Idus de marzo, y Mardi Gras, estos, publicados bajo el sello editorial Isla Negra Editores.
Además ha publicado en revistas internacionales como "Desde el límite" (2002), "Borinquen literario" (2004), "Letras salvajes" (2004) "Hostos Review" (2005), "Aullido" (2006) y "Baquiana" [www.baquiana.com](2006).
En su rol de editor publicó las antologías Los Rostros de la Hidra y Poesía de Puerto Rico: Cinco décadas (1950-2000), esta última junto a otros editores. También, ha sido incluido en dos antología de escritores jóvenes latinoamericanos 2017 (2010) y Transito de fuego (2009).
Pol obtuvo premios en los certámenes de ICPR Junior College, en los certámenes Universidad de Puerto Rico en Ponce, la Universidad Politécnica de Puerto Rico, el certamen del Círculo Jaime Marcano, el certamen del Círculo de Recreo de San Germán y el certamen de Olga Nolla de El Nuevo Día.
Selección por Gladys Mendía de Mardi Gras
La intemperancia de Salomón
beber del fruto
-no de la manzana-
del glúteo
que no sacia
probar la gota de sudor
en la mujer amarilla
bajando espesa como la soya
la leche avinagrada y tibia
del sudor de la mujer blanca
haciendo surcos
entre estrías
desvariar en el vahído del sudor
de la mujer negra
probar el éter del comino
subiendo puñales por la carne
pero de la mujer roja
no la gota de azafrán
sino el vapor
de un pubis que te consume
lentamente entre llamas
Lo que de ti queda
A Melisa
Si te pudiera revivir
Desde este regusto de ti en mis labios
Reconstruir tu nombre
Tus senos tu sexo centelleante
Detener un segundo
La presión con la que me sometías
En el secreto de mi lengua
Lo que guardé de ti
El sabor íntegro de los muslos truncados
La ciencia trémula que mordí
El resabio avinagrado de tu genética oscura
Si pudiera revivir
Lo que dejaste en mí
La resonancia en espiral de cada movimiento tuyo
Un recuerdo con raíces en mi boca
Apostasía
Colgué sobre tu silla
Claudia
con mis calzoncillos
mis votos
y la madre iglesia
para dejar la sacristía…
y entregarme a ti
contigo
a los placeres de la carne
El poeta
El poeta obeso levanta sospechas
quiebra sillas en los recitales
Lee poesía con voz entrecortada
fatigado por la faja
Sobre su paso de viejo lento
lo antecede
su panza planetaria
como carta de presentación
Obrero de la palabra
atrincherado
no por lo que le falta
sino por lo que le sobra
Desdeña un buen libro
por una ración generosa
de patatas con carne
Discute con pasión temblorosa
Con tenedor en mano
con cuchillo
la poesía
Es peligroso
Asesina la imagen del escritor
muertodehambre
Jamás le des la espalda
al poeta obeso
Desconfía
Porque su falta de mesura
es su intención
Desorden metabólico
Malentenderán la causa natural de mi muerte
y atribuirán al sobrepeso
lo que realmente fue
una decisión
Todos estos años sentado frente al banquete de la vida
decidido a probarlo todo
sin tiempo para repetir
otra idea hedónica
otro faisán en el plato
el sabor de otra cicatriz en el cuerpo
Había que probar algo
diferente
Había que desentrañar
arrebatar el placer etéreo
resguardado en el segundo
intentarlo todo
Yo escogí de todas la salidas
la placentera
Marcela Parra (Temuco, Chile 1981) Es poeta y compositora e intérprete musical. Como poeta, ha editado en Chile el libro Silabario, Mancha (2008, con re–edición española en 2012) y Ambulancia(2010, con re–edición argentina en 2011). Ha recibido el premio de poesía Enrique Lihn en el Concurso Nacional de Arte y Poesía Joven de la Universidad de Valparaíso/Chile, la Beca de Creación Literaria de la Fundación Pablo Neruda/Chile y del Consejo Nacional del Libro y la Lectura del Gobierno de Chile. Su obra ha sido antologada en diversos medios en Chile, Argentina, Perú, México, España y Reino Unido. Sus composiciones presentan un cruce entre el folklore latinoamericano y europeo, diferentes corrientes del rock, música contemporánea del mundo y música objetual. Participa además como vocalista y bajista en el proyecto Tábano: garage–fusión chileno. Ha editado como solista el E.P Astronautas en la playa en 2008, y junto a Licántropa, el disco Agüitaperra. Como solista, ha realizado presentaciones en Chile, Portugal, España y China. En 2010 recibe el tercer lugar en el concurso internacional de cantautores Abril para Vivir, en la ciudad de Granada.
Selección del libro Ambulancia, por Gladys Mendía.
Villanas
Pude ser la chica de los calendarios de Capel
que mi tío regalaba a mi papá en los ochenta.
La misma del taller de bicicleta del abuelo
la novia imaginaria de mi hermano
esa que mi prima dibujaba.
El vecino de la casa #640 me lo dijo
él me vio crecer desde la edad
que tienen sus dos hijas ahora
(de vez en cuando juego con ellas).
En la villa nos encuentran ricas a todas.
¿Será por el uso de material ligero
formando pliegues en casas y faldas?
¿Será que su metáfora no es el caviar
sino la Fanta con tacos de mortadela?
Qué calendario ni qué vecino.
Con mis hermanas a esas desnutridas
les declaramos lenta guerra.
Borrando sus dientes con lápiz pasta
poniendo bigotes y juntando cejas
porque mi madre rellenita cocinaba frente a ese muro.
A fines de diciembre el calendario daba risa y pena.
Sin embargo cada enero, con enemigo renovado
cargaríamos nuestros lápices para la próxima contienda.
Anotaciones negativas
No se depila, se pinta, no plancha la falda.
Imita a los que fuman, escarba su entrepierna
con un espejo y se lo comenta a sus compañeras.
Tiene dos amigas para comer helados de agua
que se pegan en la lengua. Juntas persiguen
a chicos que no conocen y les ponen nombres
pretendiendo que son sus novios
llegando incluso a la autopolución.
Se vuela con nuez moscada o con cáscaras de plátano,
rebana sus brazos con un tip top
(eso lo hace todo el grupo curso, todas se fabrican tatuajes
como si el colegio fuese la cana).
Orinaron paradas afuera de la disco que se hacía en el gimnasio,
acto en honor al perro gris y polvoriento
que enterraron en nuestro patio,
medio en broma, medio en serio.
Camina hasta su casa porque no encuentra el monedero
ensayando su primer amor en el reverso de la mano
mientras espanta la borrachera con palmetazos de lluvia.
Confunde a la luna con una bola de espejos
Y se adueña de la pista, desafiando bocinas de bicicletas
y de unos cuantos autos viejos, que por más que lo intente
nunca la van a atropellar.
Vacaciones domésticas
Entre una ruma de muebles y de ropa
(escultura llena de bolsillos y cajones falsos)
chilla la honestidad con que se dobla
el cartón de la caja de tus nuevas zapatillas.
Hemos pasado tantas vacaciones en la casa
como el número de cerrojos sin llaves
que guardamos junto a un puñado de llaves sin cerrojos;
una pareja perfecta
que no funciona.
Simulaciones de oro y piedras preciosas
conforman las joyas de nuestro ascenso
a una mediocridad inofensiva.
Aunque detrás de todo trofeo siempre
habrá otro monumento que se impone:
Un día se asoma el plástico de las perlas, rompemos los bolsillos falsos y les hacemos un fondo cocido a
mano con una tela comprada por peso, suave, tornasol,
inflamable. Y así, seguimos turnando nuestras rondas al
rededor del núcleo de la centrífuga; un punto suspendido
en que nada se mueve y en torno al cual lo que sucede
a diario se apelotona y gira.
En la casa anterior siempre hubo
sacos en lugar de sábanas, sábanas en lugar de cortinas,
cortinas en lugar de manteles, frazadas en lugar de puertas.
Hemos comenzado a ordenar esta otra, como siempre;
sin ganas, y terminando obsesionados
con eliminar minúsculas manchas
y realizar costuras milimétricas.
Se nos pasa el día rebotando entre dos pisos
arrejuntados por una escalera sin barandas,
esparciendo cera por el suelo inclinado de la cocina
con la camiseta de unos ídolos que nadie recuerda.
Limpiamos sin querer, pensando en la nieve y un trineo.
En una navidad blanquecina que heredar,
antípoda de las abejas
de los orejones deshidratándose en el techo,
del espejismo en el manguereo callejero
que derretía en sol y agua el rostro de los niños.
Imaginando una alegría tosca, como un ramillete de malezas
extraídas de aquel patio hoy dudablemente enorme
custodiado por una perra mansa, mestiza
cuyos cachorros alguien hizo desaparecer.
Sonambulancia
Algunas noches, estando solos,
Se escuchan pasos que recorren el cuarto. El piso suena
y aparecen siluetas de reojo.
Sentimos su presencia por la espalda,
excusa para tomar un cuchillo inútil
contra aquellos que no tienen carne.
Qué nos enseñaron los siete años de ingeniería
las prácticas de laboratorio y los posgrados en el extranjero.
Tenemos miedo y volvemos a creer en los fantasmas.
No podemos ir al baño
porque al sentarnos en la cama, algo
nos puede tomar los pies y
¡sorpresa!
por eso casi nos hacemos encima.
Al cerrar los ojos, forzando el sueño
se proyectan sobre los párpados
imágenes horribles,
las que quinientas veces
replican hasta el amanecer.
Cuando un rayo de sol nos recuerda
que las tablas viejas crujen
y la llave del lavaplatos
sigue goteando. Que volvimos a rendirnos
ante el asecho de una garra amenazadora
que resultó ser por la mañana
la tímida silueta de un arbusto.
Primeros auxilios
¿Te acuerdas cuando estábamos en el jardín infantil y le apretaste el dedo a esa niña con la puerta?
Cómo se llamaba. ¿Débora?
Siempre discutían porque ella decía que era tu
hermana de leche y tú no querías serlo. Débora no tenía
padre ni madre, la tuya en cambio, era directora del jardín
y las había amamantado a las dos. Tú no le hacías daño
a nadie sin que te lo hicieran primero, pero esa vez nos
sorprendimos todos y aún no sabemos si fue sin querer.
Corriste a la cocina mientras ella te seguía y cerraste con
fuerza para que no entrara, pero la puerta rebotó y tú
insistías en cerrarla. Hubo silencio, luego un chillido,
mocos y llanto. Mientras llegaba la ambulancia, tu madre
le hizo curaciones y te obligó a pedirle disculpas. Sus
lágrimas se sumergieron en el escote de la parvularia, y
fue su hija, y tu enemiga, y sonreía.
Martín Barea (Montevideo, Uruguay 1978). Poeta y músico. Ha publicado Fuga de ida y vuelta (La gotera, 2000); Dos mil novecientos noventa y cinco (Artefato, 2002); Los ojos escritos (Premio 43 Feria de Libros y grabados, 2003); Por hora por día por mes (Estuario, 2008). Sus discos: Por hora por día por mes_ Parking poético (Ed. de autor, 2007); Grey tres hits ( Ed. de autor, 2010 ); Odisea en el parking planetario (Feel de agua, 2011 ).
Selección por Gladys Mendía del libro
POR HORA POR DIA POR MES
E
(parking poético)
19
Me animo a subir cada amanecer
por el escenario a representar
de rama en rama
de drama en drama
los tristes telones que han sido fondeados
bajo una trampa de sótano
y húmedo verbo
que nunca se ahogue el palo borracho en un vaso con agua
que gane de mano tu flor en una partida de cartas de amor
y al asesino lo asesine su coartada y al golpista lo maten de un golpe
algo así como la risa una noche de brujas sin más razones
no te suicides no te suicides institución de las traiciones
quiero que repitas cada día la sopa fría
del llenar tu cuchara con los ojos de sus corazones
que no se suicide
el perro con rabia
el gato con sarna
la rata en su orden
que entreguen las armas
las amas de casa
las madres solteras
las abuelas chochas
que haya una huelga conjunta
de hembras golpeadas y machos
travestis desertoras
que la guerra se resuma al fuego del tronar de los tambores
y por la avenida siga el baile y el desfile de cinturas cabezudos
y bombas de agua bajando los calores
que la razón de la poesía sea solo cantar canciones
y que la alegría vaya por barrios horarios
y constelaciones
no hay persona triste
más triste en los relojes
que quién no siente respaldo
para mirar el cielo vecino
y saludarlo
para ver al amigo
y llorar como niño
el suicidio de todos los dioses
qué levanten la mano los que creen en dios :
algunos discutieron,
dios se había muerto o no había vuelto a tomar la sartén por el mango
o se había ido de vacaciones o estaba de compras como ellos:
no se alzaron todas las manos
qué levanten la mano los que creen en vos :
la mayoría alzó sus manos
algunos por ellos mismos otros por otros
todos por ellos o por vos o por mi
no hay duda razonable
querido querida somos muchos
más que dios.
20
Importamos todo y no quiero nada
dioses importamos domingos y leyes
no me importa nada que venga después
importamos peste espejos mandamientos
enemigos deudas muertos de ultramar
importamos redes exportando peces
no me importa nada que pueda explotar
importamos horas de lunes a viernes
y pantallas planas planes planos
viajes sin viajar
importamos cruces exportando especias
exportamos huevos de oro sin parar
no me importa nada que tenga sentido
al teclado escribo Alfabetización
soy como el esclavo que te sigue el juego
no voy por el damero
soy alrededor
no me importa nada la regla y el juego
no me importa nada que me imponga miedo
prefiero reírme
cinco siglos hoy
no me importa nada que pueda tener
no me importa nada que venga después
no me importa nada que pueda explotar
no me importa nada que pueda importar
no me importa nada que pueda explotar
no me importa nada que tenga sentido
no me importa nada que me imponga miedo
no me importa nada
no me importa
nada
me anonada.
27
el alvéolo pulmonar
es comparable por su forma al árbol
o desde su antebrazo
a una mano de dedos extendidos
tenemos por costumbre dejar
la basura junto al pulmón
en silencio de nylon los restos de lo deseado
la cáscara
los huesos
lo que cocimos
lo comido lo no digerible
orgánico e inorgánico
el envase el precinto y el precio
lo pagado lo exhalado colgando de una falange
a mano de otras
manos al pie de la mano
desenvuelven limpian y clasifican
palabras
se ensucian por nombrar lo aprehendido
palabras
dignifican los restos del silencio
palabras
lo consumido se consume se consuma
como la forma de la mano
la da el árbol
como la forma del árbol
la da el pulmón
como la forma del aire
la da el silencio
y la forma de la palabra
la da la mano
y el movimiento viento crepita las hojas del árbol
e inscribe oxígeno estacionado
carbono apalabra
y deja caer
como por suspenso lo dicho
hacia alguna dirección
siempre azarosa
imposible saber del follaje
qué vocablo pende como al borde
del papel
del pulmón
del árbol
de la mano.
33
El objeto de la palabra a la sombra del lenguaje
lo dicho solo una dirección en el paisaje
como una esquela testimonia al ausente
el artista a la sombra del arte
durmiendo a la sombra del sueño
despierta con las manos oníricas
vellones de una almohada que se hizo realidad
para siempre a la sombra del tiempo
discurriendo en otros ojos
lo escrito a la sombra del lector
lo leído a la sombra del libro
una caja una ventana una casa
solo una estructura del sueño
para construir o habitar nuestra voz
esa geografía
como aquella niña a la sombra de mi madre
que soñaba con dar a luz al objeto
y darle nombre y darle cuerpo
y estas palabras hijas.
41
Cientos de filamentos alumbran
como con sol propio
un jardín de falsos pétalos
y no hay perfume ni abeja ni viento
ni hombre durmiendo
ni muerto despierto
detrás de la vidriera estoy parado
y tiemblo
como un fantasma de carne en susto
atravesado
en estático murmullo
por festones consagrados
al confort primaveral
como de mundo de amor perfecto
concedido
tan solo a los objetos
bienaventurados
en el hábito de habitar la idea
y la forma
y el privilegio
y el sentido del espacio de la carne
qué es la carne habitando
su misterio
inmenso escaparate
de intelecto.
Oriette D’Angelo (Caracas, 1990). Es Abogada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Participó en el Taller de Poesía (2011) del Instituto de Creatividad y Comunicación a cargo de Eleonora Requena y en el Taller de Poesía (2011-2012) del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos. Trabaja en el área del Derecho y lleva el blog ‘‘Descendencia y Paradero’’.
Selección de poemas inéditos por Gladys Mendía
Memoria trapecista
Procedemos de un circo
de una memoria trapecista
Cansa ser noviembre y mancha de poema ajeno.
Cansa nuestro tiempo y espacio,
que ahora es distinto.
Cansa el fragmento roto que me une,
la fachada del tornillo que me aprieta,
la sala de espera que soy todos los días.
Cansa serte
Olvidarte
Cansa la humanidad que escondo
en el trapecio que me zumba
al vacío de tus piernas.
Cansa ir de aquí
para allá
Ser todos los lugares
y a la vez ninguno.
Memoria cansada en tu vaivén
Cerebro cansado de tantos olvidos
Deja que se rompa la cuerda
y sálvame.
Sala de emergencia
Hemos recorrido más que el asfalto. Dejamos pasar los avisos de tránsito que nos advertían
del posible desastre. Nos convertimos en un accidente que dejó estragos, carros destruidos
y cauchos fragmentados. Explosión completa de una desilusión avisada. Te conocí
cometiendo el delito de lanzar una bomba directo al miocardio. No medí los frenos, me
auto mediqué y me provoqué una sobredosis. [No entiendo cómo se desintoxica una herida
queriendo a alguien roto] Aquí estamos, en el eco distante del olvido y en la catástrofe del
metrónomo. Tenemos la cronología completa de los accidentes y el país nos ayuda a
reinventar la historia. Pasamos las venas como pasamos la página, pero no olvidamos, o lo
hacemos sólo cuando no queremos sangrar. He cometido el error de quererme poco y dejar
que otros se den cuenta. Sin embargo, vuelvo sin venganza al accidente que fuiste y lo
convierto en un vendaje para no mostrar el hueso. Coloco mi herida en la candela. Me
revuelco en la miseria que dejaste y la muestro.
Cortar la carne es permitir el hueso
YAMILA GRECO
Punto, sutura,
paraíso
Descanso en hilo suspendido
aguja rota en sueño momentáneo
Herida abierta sobre un plato
Sutura descompuesta
Salvación extemporánea
Mi cuerpo es una transición que grita
¡no me salves! Que no te lo he pedido
Te muestro los huesos
y te ruego
me abandones
que ya estoy cansada de suturarme la memoria,
de esconder la herida abierta que eres
de olvidarte a golpes
de empujarte hacia el hemisferio sur de mi cerebro
de verte feliz
mientras mi cuerpo explota
Déjame el cuerpo quieto,
que tiembla con tus manos
de plaquetas frías.
En mi pecho se devoran paraísos
Nos hemos convertido en una Pantalla. Adormecidos ante el estruendo de las piernas. [Una
cobija hueca con noticias de otro mundo. El muerto que no nos pertenece y el Presidente
obsoleto acusado de corrupción. El programa en otro idioma y la antena infaltable en cada
ventana en cada hogar. Nos dicen que aquí vale más el derecho a la alimentación que el derecho a la vida. Y morimos, pero comemos. En mi pecho se devoran paraísos, las playas, Los Roques, Mercal, La Tortuga. Subrayo un título como subrayo un país. El tiempo cambia y nos inventamos las estaciones. Nuestro invierno es una lluviecita y el verano es El Guri seco. Nos atropella una moto y seguimos. Tengo una patria de enjambres vacíos, pero la tengo. ¿Quién nos enseña a salir de la pantalla? Quiéreme y sácame de aquí, dijo Manolo García, pero nunca lo escuchaste.
Vadik Barrón, cantautor y escritor boliviano. Nació en Moscú, Rusia, en 1976. Creció en Oruro, Bolivia donde se inició en el arte formando parte de varios colectivos artísticos. En 1999 se muda a La Paz. Ha publicado los libros de poemas “Cuaderno Rojo” (2002), “iPoem”, (2008), (Editorial Yerbamala Cartonera, reeditado por Catafixia Editores de Guatemala en 2011) y “Rocanrol y canciones del Futuro” (Plural, 2011), que obtuvo Mención de Honor en el Premio Nacional de Poesía. Formó parte del la 1ra muestra de Poesía contemporánea en Santa Cruz el 2006 y representó a Bolivia en el 4to Festival de Poesía Latinoamericana “Salida al Mar” (Buenos Aires - Rosario, 2007). En el 2006 fue co-editor de la revista de rock boliviano “Peluche Tóxico”. Colabora en distintas revistas y suplementos culturales bolivianos y latinoamericanos.
Como músico integró la banda de rock Aisha y posteriormente Camaleón, con quienes grabó “Camaleon” (2003), “Origami” (2005) y “Veneno” (dvd, 2008). En 2007 lanza su carrera musical solista con el álbum “Astronauta” en el 2008 editó “Minimalia”, en 2009 “Los diarios” y “Ovni” (2012), con una propuesta que aúna distintos estilos musicales dentro de la música popular actual, como el pop, el rock, el jazz, la canción de autor y el folklore -boliviano y latinoamericano-, contando permanentemente con la colaboración de destacados músicos bolivianos.
Actualmente vive en Berlín, Alemania, donde ofrece conciertos todas las semanas. Trabaja en su próximo disco y su próximo libro de poemas.
www.vadikbarron.webs.com
Selección de Gladys Mendía del libro Rocanrol y Canciones del Futuro
POETAS DEL FIN DEL MUNDO
“I’m the one who has to die when it’s time for me to die”
Jimi Hendrix
Hoy, que el fin del mundo está cerca
déjenme decirlo de la manera
más cursi posible:
poetas del fin del mundo, uníos.
Fundemos la Sociedad de Poetas Pobres
recorramos el planeta con plata prestada
pintemos bigotes en los posters de los dioses.
Yo, qué he fracasado en todos los menesteres
del entendimiento humano,
que le debo tanta plata a tanta gente
que he mirado el Parnaso con delectación babosa
declaro: que esta vida es todo lo que mis ojos verán
denuncio el hambre de las calles,
la senectud de las ideologías
la inoperancia de las religiones
la soledad de la hora pico.
Ayúdenme a gritar con las manos alzadas
y drogadas como en un concierto de rock:
que esta vida es todo lo que sus ojos verán
que nos mamaron compadres, →
que esta vida es todo lo que tus ojos verán,
que rompieron la alcancía y no nos enteramos.
Que esto es lo que hay, y punto.
CANCIONES DEL FUTURO [2]
“Deja vú de lo que va a venir”
Fito Páez
Escribamos reseñas de libros sin publicar
fragmentos de novelas inexistentes
empecemos por el último verso
del poema más grande del mundo.
Pintemos estudios inconclusos
firmemos grabados ausentes
vendamos lienzos y tablas en blanco.
Dediquémonos a la crónica y la glosa
al balbuceo constante de la crítica
recomendemos canciones odiosas
alabemos a los autores pérfidos.
La poesía no está en la calle:
en la calle está la gente que camina y trabaja
y cuestiona la utilidad de un poeta
la profundidad del teorema
la eficacia de la música
el beneficio del alma
sin despeinarse la rutina. →
En la calle están los perros
que se comen a los niños del futuro,
en la calle están los autos
inmóviles
de la crisis eterna.
Busquen la poesía en otra parte,
señorita periodista,
busquen la poesía en otra parte.
Selección por Gladys Mendía del libro iPoem (2008, Editorial Yerbamala Cartonera, reeditado por Catafixia Editores de Guatemala en 2011).
i - Poem
“…como el sol y la afeitadora eléctrica”
Luis Alberto Spinetta
Apreciemos la gracia y comodidad de
un menú de opción múltiple.
Las apariencias engalanan.
Gire la ruedita con amor
y encontrará el poema de su agrado.
Chatear es un acto de amor simulado.
Un i-poem en cambio
le ofrece al usuario
la ilusión del pensamiento,
el libre albedrío y la creatividad,
trasportándolo a parajes extravagantes y absurdos
plenos de palabrería incoherente
donde la gente se mata por un pan.
Haga de cuenta, la vida real.
Recuerde: si queremos un mundo nuevo
tenemos que acabar con éste.
AUTOBESTIARIO
“Adoro la teletransportación”
Charly García
Pasarla tan bien debería ser delito,
Dios ya no sabe qué hacer conmigo,
se hurga las orejas, examinando mi caso.
Soy un kamikaze, me abalanzo hacia tu centro
para ser iluminado
por el lúbrico bombeo de tu aorta.
Soy un mal paciente y un pésimo empleado
soy la paja en el ojo ajeno
la letra che, la mala estrella.
Abogo por la costumbre de besar la mano
de una mujer cuando la conoces:
hay que empezar por algún lado.
Estoy en huelga contra los candados
los sacerdotes, la gente bien.
Poco en el mundo se libra
de la celebérrima miseria
de la inmanente putrefacción del caos vuelto progreso.
Pocas horas le quedan a este desvarío
de sustancias ilícitas y psicología de reader’s digest.
Pocos fármacos producen tanta felicidad
como la poesía a las ocho de la mañana.
Yo quiero todos los besos, todas las tetas,
todo el rock clásico.
Asesíname. Soy el lunar de tu falda.
HISTORY CHANNEL
El hombre edifica ciudades
debajo de las palabras,
paracaídas sublinguales
niñas pop angloparlantes.
Ya no hay remedio ni arcoíris
para la lluvia ácida de los desempleados.
La taxidermia es la nueva religión
de los desamparados de la democracia.
El mundo trata cada vez mejor a sus muertos
que salen en documentales
con la dentadura podrida
explicando en sus propios términos
el futuro de la especie.
CARTA AL SEÑOR DIRECTOR
Observe este tubo, obsérvelo bien:
por él se van la política,
la fifa, el psicoanálisis, las escuelas de modelaje y usted.
Oiga bien señor, renuncio a una madurez
de deudas, úlceras y cuñados
reciba por la presente
mi más completo desprecio
mi sonrisa postrera, mi grafiti espontáneo.
Me voy lejos
donde hayan puesto la vida
puede usted quedarse con el club,
los sábados y el horario continuo.
Yo afinaré la guitarra al sol
con la dentadura chueca
y rezaré por usted
en lenguas muertas.
Que el canto le quede claro:
la hormiguita hippie no trabaja más.