POESÍA
Alberto Guzmán Rallimán
Francisco Catalano
Jairo Rojas Rojas
Benito Mieses
Kreit Vargas Gómez
Carlos Aguasaco
Luis Puris
César Hidalgo Vera
Miguel James
Esteban Leyes
Valentina Osses
Frank Baez
Alberto Guzmán Rallimán. Santiago de Chile 1982. En el Año 2010 publica su primer libro de poesía Bi/shile por Editorial Mapocho. Poemas suyos han sido publicados en El diario el Ciudadano Nº85 en el año 2010; Revista Critica de Literatura Latinoamericana Katatay año 2010; Antología Ecuatoriana Extremos 2012. En el presente mantiene inédito su libro de poesía Lada 453 Blues Car Poetry.
Selección por Gladys Mendía del libro LADA 453 BLUES CAR POETRY
Otro es el que manipula nuestros actos
cuando ellos nos empujan a la derrota, un tahúr
en cuyas manos somos una carta marcada,
la ultima y el miedo y el recuerdo de un crimen.
Enrique Lihn.
Cuando uno está loco
Lo está verdaderamente.
Porque esta metamorfosis
Comienza en mí Blues Car Poetry
Y me salé el demonio negro cantando
Me digo Coltrane después te me abres
Me digo musa en la esquina borracha
En Alameda Matucana se está muy bien
Me digo Mapuche Pelusa que nada en su balcón
Mapuche blues Car en el frio de noche
La India piernas largas espera en la esquina
India guatita pelada 453
Porque sale humo de las tetas de Bar
Porque salen números/ venenos y amor multiplicado
Y la maniobra reluce sensualidad y deseos
Y la música dialoga en mi voz que es Wanda
Al compas de la noche universal y de cuero
De la masa/tribus que representa empelota
En mi oficina/libro Car open Jazz
La medianoche nochera Blusera te abres
Luna de licor
Chocolate Tom Waits
PORQUE DE EMOCIÓN
ME PISAN LOS CALLOS TODA LA NOCHE
PORQUE DE AMOR
ME HACEN LLORAR LA CRISIS QUE SUFRO
PORQUE DE AVIÓN
NO TENGO NADA QUÉ ALAS ME INMOLEN
ENTONCES SOPORTO Y ME SUFREN TAMBIÉN
ENTONCES ME LLORO/ PARADIGMA PARTIDO
Y CUERPO
CUERPO
CUERPO
CUERPO
CUERPO
CUERPO
ME GRITA ENFADADO/ HASTA CUANDO ME PARTES
ALMA
ALMA
ALMA
ALMA
ALMA
ALMA
HASTA DONDE ENCUENTRO TU ROSTRO PARTIDO
Y todo es tan dinámico cuando subo al Lada
Que de encontrar equilibrio no me rompo la cara
Y es tan fuerte la disputa de ellas
Que mejor canto el calor que me sale
KULU SÉ MAMA (Coltrane)
Hace ir Volver Hace venir por la profundidad calaña de Santiago Un tubo oboe destruye su boca en calle pionono sin mono cuántico que se pare aplaudir Mientras vas y vienes los enanos erectan la obra que depara la bebida antes después que se trague boca profunda El auto gasta su energía volviendo del árbol tétrico que cruzaba borracho en el cerro colorado Y me acuerdo dices te acuerdas Wanda Repites y te haces que acuerdas Cuando no cantas más que la música de kulu sé mama Que nos guarda en su frío dándonos calor como a las 5 de la mañana De un martes hábil para la pega Y voces vocecillas se mueven en la entraña del viaje Y soles negros girando Cantando la droga que se mueve culebreando como zángano dolido en la fosa nasal Y palos nuestros y tuyos y parlamos Nuestros turbios amores violáceos y verdaderos Que hicieron de este viaje otro sol otra vuelta otra cerveza helada más profunda que voz negra y sombra girando en la conciencia de un sendero lleno de brillosos arbustos y trapos Que sirven de vestuario de idea para el baile de agua de Danza Quien se emborracha en el volante y nos hecha fuera y nos abre la puerta diciendo entren Sabiendo muy dentro que sigo muy solo Y Wanda/ nos cierra la boca con su aliento terrible de guitarra rebelde Y pianos y pianos y botellas caladas notando la música de mi voz porque Coltrane ahora me llamo De tantas vueltas volteretas cuando bajo y subo al escenario siniestro de la grabación Y está el plus mal conectado Y Wanda se tira del pelo cuando cree fue lo mejor que pudimos hacer hace muchos hacinamientos ratos de perdido péndulo Y la corriente sale del motor del Car volviendo y saliendo volviendo y saliendo de la voz Kulu sé grita mama Y ritmo y voz negra de mano negra graficada en el estrecho pasadizo del corazón indio Que oscila en el terreno vial donde se mueve el Car Kulu kulu kulu abre caricias de platillos de golpes y timbales Que picaron en asentamiento de agua Sí/ asentamiento de agua
Abres la oreja/ tentáculo y el oído finito
Se hace procesador 4.1 con extensión física
Una dama discute a 800 metros de mis pelos lunares
Y le oigo garabatear a su marido/ amante
Padre
De sus hijos/ joyas
Que vibran entre piedras comunes con olor a caca popular
Y que la avenida/ persa estación central
Mueve los leones
Y los rugidos descienden por la tarde blanditos de alcohol
Y la blancura que emana temprano
Se hace ocre opaco y desteñido y comediante mexicano
Estudiantes ennegrecidos
Eructando mágico pico y zorra
Destinada a nada que no sea imagen Poetry 453
O verdusca sonajera TRASHER de corazas luminosas
De héroes de la noche más jugosos
Que limones en su temporada/sol
En su tierra detestable que solo encuentra diálogos
Conmigo
Y Danza desesperada quiere
Una mascada solar de mi torta de carne
Y dice/ capturemos aquí lo valioso que nace
Y capturemos hoy la bella imagen que la noche abre
Y sola encuentras la verdad
De que todo puede estar donde quiera que estés
E ir por ello es embrague sin freno que te gusta tanto Danza
Y me deleita cuando la vereda su corazón invade mi corazón
Y tú sabes que ahoga estar solo en una prisión que nada
Tiene que ver contigo ni con la música de Lada
Travestida en los calzones tiesos que tu guitarra dice
En cada jazzístico culo de Santiago
Una imagen corrosiva
O una verdad muda en el vértigo
enfermedadenfermedadenfermedad enfermedadenfermedadenfermedad enfermedadenfermedadenfermedad enfermedad enfermedades
Mí enfermedad necesita una limpieza de agua/ lo sé
Mi padecimiento es de amnesia temporal
El demonio pone su cola en mi boca
El capitalismo confunde mis emociones
Porqué mi reflexión ha sido asesinada en el baño
Porqué pienso siempre en los cazadores y fugarme
Y porqué la apertura no está lista después de ensayo
CORO A TRES VOCES
Y morir rendido y llorando no lo se:
Y Wanda también
Y la verdad
Cada vez soy más ausencia de mi mismo
Y lo sé y Wanda también
Entre el fuego/ la pistola y el cañón siempre girando
Y lo sé y Wanda también
Mi identidad no se sabe cuando me hallo
Y lo sé y Wanda también
Me hace daño/ fricción cuando me tocas
Y lo sé y Wanda también
Y me sangran las heridas aunque me ato
Por eso Danza es estrago en mí cuando no estoy
Danza es suma tremenda de identidades
Danza es pánico que perdura su presencia
Danza imperativa metadona
Danza rompe todo sin mirar consecuencias
MI Apodo / NOMBRE
Alberto Guzmán
A veces
Danza estaba sola en el Car coche auto pequeño
Estaba sola pintándose los ojos con sombra oscura de noche nochera
Cuando Llegaba Wanda
Le contaba su pena llorona afligimiento reseco
Porque sentía que no tomaban en cuenta su valor de música Originaria y perfecta
Que hacía de sus dedos bailarines mudos
Danza sonreía a llanto profundo las recriminaciones de Wanda
Perfecta en su muestra de Música originaria
Y que era una llorona de rukas callampas
Y mojona ennegrecida de barro ególatra y sudaca
Wanda hecha HOMBRE
Se bebió el vino de un sorbo lanzando la botella fuera del coche
Y por sus ojos desfilaban los carteles y las sombras de la calle
Benito Mieses nace en 1958. Pintor, poeta, diseñador gráfico. Ha publicado el poemario Trece (Ediciones Leña, 1982), Nuevas voces (CELARG, 1992), Nombrarse con las cosas (Ediciones Mucuglifo, 1995) y Alfredo, las noches y las calles (Taller Editorial Círculo Rojo, 2001). Obtuvo premio en el XI Salón Caribe. Museo Arte de Coro, MACSI. 1997, I Salón “Luisa M de Schirripa”, Coro.1998.
Alfredo, las noches y las calles
A Lautremont, el Vampiro
Alfredo, ¿recuerdas las viejas postales, las imágenes fijas de tu cámara, tu foto en Londres junto al viejo Marx? ¿Recuerdas el olor a plomo de las viejas imprentas, tu experiencia como editor en los vericuetos del oficio? Creíste en nuestra palabra, allí en el desalojo de un pasillo.
Alfredo, ¿Cuánto tiempo dura este suicidio cotidiano donde nos embarcamos?
Tenía que pegarle. Lo pedía con angustia, sin disimulo. No fue el gesto de mis nudillos por grabar su piel, ni el instinto guerrero que fluye entre mis venas. Tenía que hacerlo para que su sensibilidad no estallara en desechos, trozos de una historia de calles nunca caminadas.
La noche nos cobija, nos arropa y es solo el tránsito. Una mano rompe el aire, busca estrellarse en una tez que clama. Un instante marca el pacto. Otro día seré yo, estaré allí entre sombras y alguna mano restallará en mi rostro, quizás clamando por ella, anhelándola secretamente.
Solo entre sombras, mi amigo me muestra los hechos.
Somos tan parias, Alfredo, que solo nos pertenece el recuerdo. Los amores, los hijos, los cuerpos: pasaron. Solo tenemos nuestro húmedo traje que vamos diluyendo poco a poco pero con certeza para cantar el tránsito. Heredamos la estirpe de los malditos, bebemos siempre en el tiempo que huye y necesitamos la embriaguez, el vértigo, este territorio de la conciencia que todos miran de soslayo. Somos aristócratas, reyes en exilio, ángeles caídos, por eso la gente se parta al ver nuestros ojos llenos de noche.
Mi situación es insostenible. Vivo lo que me toca, aprendiendo la humildad de los místicos como el más violento de los hombres. Recorro lo bajo y lo alto. Vivo como príncipe y como mendigo. Habito en cuartos que el azar me depara y no me extraña despertar en cualquier parte. Todo lo hago sin falsedad, con resignación y nadie podrá hacerme reo de decir inútilmente. Cuento los días por las hendiduras y el desgaste de mis zapatos, por las cuadras recorridas, por la memoria de la ausencia. Miro con fascinación las cosas que me pasan: atestiguo, aprendo. Los instantes son como gigantes fugaces, las circunstancias me han aligerado el sueño. Escribo estas hojas como testimonio de un terrible milagro. El auxilio le viene al hombre en los amigos, los amores, los compañeros de viaje y en este afán de aferrarse a la libertad como un demente.
Carlos Aguasaco (Bogotá, 1975). Profesor asistente de Estudios Culturales Latinoamericanos y Español en el Departamento de Estudios Interdisciplinarios en The City College of the City University of New York. Doctor en literatura y lenguas hispanas (Stony Brook University), Máster en literatura (The City College, CUNY), Profesional en estudios literarios (Universidad Nacional de Colombia). En marzo de 2010 recibió el premio India Catalina en la modalidad de video arte dentro del Festival Internacional de cine de Cartagena de Indias. Su trabajo en video arte ha sido exhibido en Cartagena, Nueva York, Washington D.C., Buenos Aires, Camaguey, Puerto Vallarta, Islas Canarias, Vigo y Sevilla. Es coeditor de cuatro antologías: Antología del Festival Latinoamericano de poesía ciudad de Nueva York (2012), Ensayos sin frontera (Estudios sobre narrativa hispanoamericana) (2005); Narraciones sin frontera 27 cuentistas hispanoamericanos (2004) y 10 poetas latinoamericanos en USA. (2003). Ha participado en festivales internacionales de poesía en Estados Unidos, Puerto Rico, España, México, Honduras, Colombia y la República Dominicana. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, el catalán y el alemán. Libros de poemas: Conversando con el Ángel (2003) & Nocturnos del Caminante (2010). Es el director de Artepoética Press Inc www.artepoetica.com.
Del buen sentido
De una tela de Cesar Vallejo
Debo decirte madre,
Que existe un lugar en el mundo al que todos llaman Nueva York
Un lugar alto y lejano y aún más alto
Más alto que la iglesia en el cerro de Monserrate y sus palomas sonámbulas
Más alto y lejano que el volcán en que pereció nuestra especie
y sus cenizas azules quemando nuestros rostros mestizos
Más lejano que yo mismo cuando fui a París a visitar a Vallejo
Más alto que Vallejo que ahora valleja a ras tierra
Alto y lejano como yo, visto desde abajo
Cuando salto desnudo a nadar en el Hudson
y encuentro inmigrantes tratando de alcanzar la costa
Sus cuerpos sin vida me llaman desde el fondo
Y yo les hablo de ti, madre
de la mariposa que se fue de tu vientre
del día en que soñaste que yo era un enano
Madre, este lugar en el mundo al que todos llaman Nueva York
No es París, pero tiene una dama francesa que le sonríe a Europa
Al otro lado del teléfono, mi madre me desea primaveras
Y aquí florecen las margaritas de plástico y sonríen las chicas con tetas de goma
Madre, no me ajustes el cuello para que empiece a nevar, sino para que cese de nevar
Déjame vagar por esta isla soberbia entre las luces del Show Business
Embriagarme a solas con tu ausencia y comienza a vivir cansada de mí
Ausente de mí, vacía de mí, sorda de mí, ciega de mí, muda de mí, insomne de mí
Bajo esta muralla de sombras
yace un Titanic de granito y un niño que llora en los trenes subterráneos
La madre de otro hombre lo despierta y se acuesta en su cama
Nosotros madre, somos de otro tiempo
Nuestra piel es cuero de tambor y jamás perderemos el acento.
YO
Este soy yo,
Un fragmento de mi rostro entre los escombros del World Trade Center
mi cara entre la multitud
Un punto negro en las graderías del estadio
un detalle de mi dedo pulgar señalando hacia el Atlántico
mi nombre en la guía telefónica
mi nombre en un cheque sin fondos
La voz de un enano en un coro de gigantes
Un pasaje de avión que no cubre el regreso
el rastro de mi pie en una silla del metro
la última letra de mi nombre impresa en una revista
mi nombre en una lista de la escuela
Todas las cosas que señalan hacia mí
La silueta blanca que rodea mi foto en el pasaporte
Mi huella digital en un vaso con whiskey
El susurro de mi nombre en un cuarto cerrado
Y dos ojos que lloran mi ausencia
Este soy yo,
Todo lo que no me abarca
Todo lo que no me cubre
El aire que desplaza mi cuerpo al caminar
El humo con forma de pulmones y tráquea
En que se convierte mi cigarrillo
La forma de mi torso entre las sábanas de un hotel
Las personas que pasan junto a mí sin tocarme
Un ejemplo de sustitución culteranista
Una cita en un ensayo de Sarduy
Una montón de oraciones sin sujeto
Una licencia de conducir en blanco
Todas las piedras lanzadas hacia mí
Y desde mí
Las gotas de agua que chorrean del paraguas
Todo lo que no me abarca
Todo lo que no me cubre
Y dos ojos que lloran mi ausencia.
Nueva York a ras de tierra
La saliva de un hombre se convierte en granizo
Y cae desde los rascacielos directo hacia mi cabeza
¿Debo creer es una señal del cielo?
Quisiera escupir de vuelta y hacerle tragar su miseria
Mis palabras son un viento frío que corta en las orejas
Es mejor callarse y seguir el camino en busca de albergue
Dormido en el autobús, sueño con una palabra convertida en flecha
Una pieza de hielo triangular capaz de cruzar el Atlántico
Una paloma de viento frío, y de agua, que llegue hasta mi casa
Una imagen traslúcida que descienda sobre mi madre
Y le deje saber que estoy vivo.
¿Y si la que escupe es una chica?
¿Y si la que escupe es una chica?
No sé, pensaría que le he parecido atractivo
Y quiere marcarme para verme pasar desde su oficina
Creería que aguarda con un cigarrillo mentolado
Junto a la ventana de cristal como una cortina de corazón y dientes
Una boca llena de saliva lista para saludarme
Una garganta dispuesta a escupirme sus ganas
ilusiones solitarias, pasiones de alcoba, convulsiones
Unos pulmones que exhalan fuego desde el vientre
Una mujer gigante o una enana subida en una butaca
Una mujer que sale a la calle en busca de una cabeza escupida
La neoyorquina solitaria que me ama desde las alturas
La dueña de esta goma de chicle con aroma de pasión femenina
Cesar Hidalgo Vera (Temuco, Chile 1971). Poeta, Guía de Turismo, Marino Mercante, Cineasta.
“El poeta vive en Valparaíso, viaja por el mundo y dentro de sí mismo, este libro tiene la particularidad de que nos invita a soñar con un mundo que fue y un mundo que viene;
Temuco, una navidad en Korea, misteriosos espacios de Singapur, el océano Pacífico y el Atlántico se mueven en distintas direcciones donde la poesía es apenas un ancla, un Segundo en el tiempo y hay un vigía mirando las estrellas que son poemas llenos de agua como un pez volador en Punta Arenas, en Montevideo, o un ocaso donde la marea tiene hambre de muerte y libertad, sinónimos de burbujas como todo poema que se respete”.
Aristóteles España.
Selección por Gladys Mendía del libro Al Este De Todo (Talleres Inubicalistas, Valparaíso, 2012)
Porque el pasado del viajero cambia según el itinerario cumplido.
Ítalo Calvino
ESPALDA DEL MAR
El mar llama, horizonte en las alas de un volantín.
En la orilla deseo el azul imperio entre cerros y pájaros.
Conozco la espalda del océano, su boca que engulle,
marinos y navíos.
Sé también que es cielo y por qué las estrellas se lanzan fugaces en él.
WILHELMSHAVEN
Mar Báltico
Encontré unas rocas para descansar, se convertían en
perro. Durmiendo un sueño fósil.
Aquí rondan las sombras invisibles de piratas conviviendo
con fierros veteranos de guerras perdidas. Soportando la
derrota de su tiempo y del tiempo.
VALPARAÍSO
Tranquilidad de hojas, el parrón, su nervadura. Casi todas
las mañanas, el horizonte me trae vientos de otros mares.
Entonces el mar me habla de países lejanos y me dice que
él contiene el alma de todos los puertos. Mientras los veo,
sueño y viajo. Con solo besarte desde este paraíso puerto.
Habitáculo de pertenencia, mi hogar.
SILENCIO
Quiero oír el silencio, ese que se extingue colmado de orfandad.
Entre el bullicio que apura el tranco.
Con la máxima premura, cambiemos los semáforos por
metáforas. Entonces, crucemos.
HORMIGAS
Y las palabras que ahogo, hormigas en mi garganta.
Los puertos que dejo, pequeños lutos.
Esteban Leyes (Buenos Aires, Argentina 1985). Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Publicó un poemario en la revista española Paderne, na palabra das súas xentes, y participó en lecturas y publicaciones de talleres literarios y revistas. Publicó Las heladas (2007); El muelle (2010) y Días atrás (2012).
Selección de poemas por Gladys Mendía del libro Las heladas
Buscó y me encontró
abajo del banco pasillo
ella se agacha para hablarme
ha pensado en sus palabras
y ahora me las sopla
entrecortándose
y habla de olvidarlo todo
mientras se acerca la mañana
de nada sirve echarme al agua
ella se aleja,
pero me dice
y habla de mis caminos
y de lo que pienso
de que desate el frío de mi cuello
pero sigue ahí
haciéndome mudo
Escribí su paso
como semillas contra el viento
en el olor de la marihuana
y en ruidos obsesionados,
del encendedor,
la oscuridad y el árbol
(cigarrillos de mi escritorio
viento blanco en la ventana
hora de primeros colectivos)
Hoy la noche cayó en recuerdos
la voz que permanece distante
y se acrecienta
llega desde el vértice de la plaza
Un cosmos que ya no es mío
me indaga
no sé si soy
en ese
este otro silencio
que me roza
en los rulos de su tiempo
Otros se revuelcan en sus camas
y se gritan
Aunque hemos salido a la plaza
seguimos en piyama por el living
Hemos llegado al momento
y las risas se mantienen
Chicos en la escuela de la esquina
un auto olvidado
a la vuelta del bar
Se escurre de entre las aguas
la calle
se corre, se va como sonidos
con la convicción
hay autos que conseguir
casas
Bares
muchos edificios con ventanas al río de noche
canciones que muevan llantos (pero de esos
con gritos fuertes desesperados)
llantos de hotel
como todo llanto bien encauzado
Y otra vez pienso que nada mejor que estés acá
nada mejor que tu música y mi amor
no creo que te hayas olvidado
FRANK BÁEZ. (Santo Domingo, 1978). Poeta y escritor dominicano Ha publicado los libros Jarrón y Otros Poemas (Editorial Betania, Madrid, 2004), Págales tú a los psicoanalistas (Editorial Ferilibro, Santo Domingo, 2007), con el que obtuvo el Premio Internacional de Cuento Joven de la Feria Internacional del libro; Postales (Editorial Casa de poesía, San José, 2008; Editorial Textos de Cartón, Córdoba, 2009, Editorial Cara de Cuis, Córdoba, 2010, 2011; Editorial Ediciones De a Poco, Santo Domingo, 2011; Ediciones Liliputienses, Madrid, 2012) , que obtuvo e Premio Nacional de poesía de la República Dominicana; y En Rosario no se baila cumbia (Editorial Folía, Buenos Aires, 2011). Sus textos han aparecido en diversas antologías; entre estas se encuentran: Cuerpo Plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (editorial Pre – textos, 2010); y Antología de crónica latinoamericana actual, Darío Jaramillo Agudelo, ed (editorial Alfaguara, 2012) Es coeditor de la revista de poesía Ping Pong: www.revistapingpong.org. Junto a Homero Pumarol fundó y conforma el colectivo de spoken word El Hombrecito que tiene editado dos discos: “Llegó el hombrecito” y “La última vuelta”. Lleva un blog: www.franbaez.com
Selección de poemas por Gladys Mendía
Llegó el fin del mundo a mi barrio
Llegó el fin del mundo a mi barrio
sin que a nadie le importara.
Mis padres tenían puesto CNN
esperando el boletín especial.
Los liquor stores y los cyber cafés
siguieron abiertos hasta tarde.
Nadie comprendía las señales.
Hasta la mujer que vio la silueta
de la virgen de la Altagracia
en el cristal delantero de su jeepeta
fue al car wash a lavarla.
Moteles y bingos estaban abarrotados.
Las evangélicas que con sus panfletos
habían anunciado tanto el fin
se fueron a la cama temprano.
No cortaron las líneas de teléfono.
Ni se llevaron el agua y la luz.
Nadie vio las estrellas que caían del cielo.
Para cuando el arcángel Miguel sonó la trompeta
el partido de los Yankees
iba por el octavo inning.
— Autorretrato —
Rodé al año y medio por las escaleras hasta el segundo piso. A los seis casi me ahogo en una piscina.
A los siete me arrastró la corriente de un río. Me golpearon con un palo, con la culata de un fusil,
con una tabla. Me propinaron un codazo en la cara y otro en el estómago, rodillazos, machetazos, foetazos.
El perro del vecino me mordió un brazo.
Me cortaron una oreja haciéndome el cerquillo. Noqueado. Abofeteado. Calumniado. Abucheado. Apedreado.
Perseguido por sargentos en motor. Por dos cobradores.
Por tres mormones en bicicleta.
Por muchachas de Herrera y del Trece.
Me han atracado treinta veces.
En carros públicos. Taxis. Voladoras. A pie.
Alguien me dio una bola y me dijo I am gay. Me robaron un televisor, un colchón,
seis pares de tenis, cuatro carteras,
un reloj, media biblioteca.
Se llevaron varios manuscritos y cometieron plagio.
(Con lo que me han robado pudieran abrir
una compraventa en Los Prados)
Me fracturé el brazo derecho, el anular, la cadera, el fémur y perdí cuatro dientes.
El hermano Abelardo me dio un cocotazo que todavía me duele.
En la fiesta de graduación me cayeron a trompadas y botellazos.
Luego publiqué un libro de poesía y una vecina lo leyó
y escéptica dijo que era capaz de escribir
mejores poemas en media hora, y lo hizo. Accidente con un burro en la carretera.
Intento de suicidio en Cabarete. Taquicardia. Hepatitis. Hígado jodido. Satanizado en Europa del este. Pateado por mexicanos en Chicago.
En Montecristi una mesera me amenazó de muerte
(ahora mismo, clava alfileres en un muñeco idéntico a mí)
Los vecinos sueñan conmigo baleado.
Los poetas con dedicarme elegías.
Otros con rociarme gasolina en la cabeza y arrojar un fósforo y ver mis rizos en llamas. Otras con llevarme a la cama. Y hace semanas un policía me detiene y me pregunta
si yo no era el poeta que había leído poesía aquella noche y le digo que sí y el policía dice que son buenos poemas y hace una reverencia o algo así.
— La pelota que lancé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo —
Siempre quise ser el primer dominicano en la NBA.
Para entonces poner un dominicano en la NBA
era tan difícil como poner un dominicano en la luna.
Practiqué tiros libres, corrí, hice marineros,
sentadillas y lagartijas.
Parodié ganchos, donqueos.
Jugué veinticinco quintetos al día.
Mandé hacer una franela
con el número veintitrés y lloré
cuando Magic Johnson anunció que tenía sida.
Un día toqué la malla de un salto.
Luego toqué el tablero.
Nunca llegué a tocar el aro.
Conseguí esas pesas
que se amarran en los tobillos
y que incrementan el salto.
Pero no funcionaron y me las cambiaron
por unos Converse Magic con aire comprimido
que me robaron mientras jugaba bajo
un transformador en San Carlos.
Compré unos Reebook Pump
y me expulsaron del equipo nacional
de minibasket.
Me faltaba estatura, alegaron.
Ni empinado era lo suficientemente alto.
Dormí trece, catorce, quince horas al día
para acelerar mi crecimiento.
Comencé a comprar jarabes,
vitaminas, minerales, suplementos.
Luego de once meses
creo me estaba encogiendo.
Hice barras.
Ejercicios de estiramiento.
Le pedí a Jesús, a la Virgen
y al hombre elástico
unas míseras pulgadas de más.
Ya tengo treinta años y todavía necesito
dos pulgadas para alcanzar los seis pies.
En vez de llegar a la nba me mudé de barrio
y ahora juego dominó
en donde da lo mismo si eres enano.
También escribo poemas
y se los dedico a quien se me ocurra.
Por ejemplo este, que dedico a los que ya no se quitan
la camiseta al jugar básquetbol
porque les ha crecido pelo en la espalda.
Espero que lo gocen y que aplaudan.
Anoche soñé que era un Dj
Llamo por teléfono a Miguel y le pregunto
si piensa que me iría mejor de DJ o como poeta
y Miguel responde que siga como poeta.
Mi novia también dice que como poeta.
El hermano de mi novia dice que como poeta
y una jevita que hacía una fila en el cine y que recién conocí dice que como DJ.
Las menores me ven más como DJ
y las mujeres que compran en el supermercado
dicen que persista con los poemas.
Mi mamá dice que como poeta.
El plomero dice que poeta.
Los cinco poetas que conozco me dijeron
que me iría mejor como DJ.
Mi hermana se abstuvo de votar.
Fui a ver a DJ Tiesto
y una gringa me tomó de las manos
y me explicó que los DJ son criaturas de Dios.
-Son ángeles- dijo y mientras hablaba
yo imaginaba a los DJ volando
con sus turntables alrededor de Dios
como si fueran mosquitos y Dios los espantara
con la mano.
Pero bueno, la cuestión es si los poetas y los DJ
se pueden conciliar.
Si pueden ser uno,
si es posible escribir con una mano poemas
y con la otra pinchar discos,
si se puede ser mitad poeta y mitad DJ,
si del ombligo para arriba soy poeta
y del ombligo para abajo soy DJ
o al revés
o quizás que un poeta se convierta
en DJ las noches de luna llena
o quizás estoy exagerando
y en el fondo todo DJ quiere ser poeta
y todo poeta quiere ser DJ.
Hay una fábula en donde un DJ y un poeta
caen en un pozo.
Empiezan a vocear y a vocear hasta
que un hombre se asoma y les tira una
cuerda para irlos subiendo poco a poco.
Sube al DJ primero y cuando se la
arrojan al poeta este grita que lo dejen abajo
y el hombre y el DJ así lo hacen, aguardan
en silencio y se marchan al rato.
Francisco Catalano Caracas, 1986. Lic. en Comunicación Social y tesista de la licenciatura en Letras, donde investiga la Poesía Vertical de Roberto Juarroz; ambas en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB). Ha publicado en Caracas de manera independiente el Libro 0 y Libro 1, la primera entrega de su obra poética que consta de un solo volumen de poesía, titulado: l (Caracas: 2010). Sus poemas se encuentran en las antologías: 4M3R1C4 2.0: Novísima Poesía Latinoamericana de Héctor Hernández Montesinos a ser publicada el presente año (Universidad de Nuevo León/ Bonobos, México, 2013); Voces Nuevas 2005-2006 (CELARG, 2007); y La Imagen, el Verbo (UCAB, 2006). Además ha sido reseñado y publicado en distintos periódicos y revistas, digitales e impresos, como Tal Cual, Las Malas Juntas y Círculo de Poesía. Ha participado y organizado distintos recitales en Caracas desde el año 2005 y fue parte de los talleres literarios del poeta Armando Rojas Guardia, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y la UCAB de Caracas. @catalanofran
l
La poesía se juega en lo Innombrable
La mínima grafía posible era el mayor acto de Justicia para intentar nombrar la real naturaleza ilimitada de la poesía que, en el fondo, es la del hombre mismo. Por esto, el significante más exacto, más real, era el Silencio: desde su nombre hasta su materia, pues el de la escucha lleva al otro: al de lo Todo.
Pero escribir el Silencio –o cualquier otra cosa– en estado puro, es un imposible y un contrasentido, pues ¿qué artificio nos brindará pureza? Es por esto que incluso este título es un fracaso o al menos un vulgar oxímoron, como lo son todas las palabras del idioma.
“I” no es ni número ni letra, tampoco una imagen, mucho menos una palabra. Aunque significante, es apenas un atisbo, un balbuceo, un casi algo, si acaso. Es toda el habla volviendo al momento primigenio cuando el silencio original se inmoló en signos: es un grito vertical cercado de vacío, la primera figura, una paradoja, el prólogo inverso a lo innombrable: el límite mismo hacia lo ilimitado.
Un espacio vacío, un libro sin título, hubiese sido un error. Si el texto no tuviese título habría ausencia y no silencio, vacuidad y no vacío. Porque el silencio y el vacío dejan huellas; la ausencia y la vacuidad no dejan nada.
Lo más justo era un Libro Innombrable
[…]
Ser poeta es una religión; o al menos es la mía.
Y toda religión tiene un Dios.
Y todo Dios es Innombrable.
[Extracto del texto que cierra la primera entrega de l (2010)]
[Del Libro 0, publicado en l (2010)]
O LEER RECENTRADO
V
A la piel del día
del esquema de la luz
a la ardiente composición
la hace traslúcida
un mínimo roce del color
del supraespacio
ardor de mundo:
un olor a ceniza
de pelo chamuscado
Sobre mí emerge
una epidermis sin dermis
ES LEER
VI
Los incendios esenciales no conocen a la forma. Por más que se intente, cambiándolos infinitamente de lugar, es imposible destruirlos del alma del poema.
a y por Alfredo Silva Estrada, en honor
Jairo Rojas Rojas (Mérida - Venezuela) Licenciado en Letras con mención en Historia del Arte. Posee dos poemarios inéditos La Rendija de la puerta, ganador de la IV Bienal de Literatura Ramón Palomares (2011) y La O azul, ganador en el III Concurso Nacional de Poesía de Venezuela (2012). Le gusta caminar y es melómano.
Administra el blog: www.dibujosalmargen.blogspot.com
2
lo que me digo para usted
es que el agua saltó de más arriba de las regiones
del frío
y ahora anda unida al extenso firmamento
azul sobre azul
y a su huella vamos hundiendo la cabeza
en su pecho
cortando nuestra lengua torpe para escuchar su color
es lo que hay:
puntos de agua rara donde crecimos
y picos que bajan en la noche
subimos-bajamos
subimos-bajamos
/\/\/\/\/\
lo que me digo, entonces, hermano
es que nos dejemos hundir
en el centro de su nombre de agua
que no hemos podido tocar
que crucemos la ciudad fluvial para conocernos
que sigamos la ruta
de los que ya no están aquí y siguen
caminando
que no tengamos miedo de hundirnos en el templo
y postremos la cabeza en el agua
para tener, por fin, los pies sobre la tierra
sobre
azul sobre agua azul
dices: “nos escogió el aire
y los cielos derretidos, tan pequeños y vastos”
sonrío
toma la montaña y muévela –insisto a tu voz-
que el pensamiento tiemble con las piernas
sus varices caigan
hiérelo, como nunca, con la O azul / del agua / de arriba
blanco-silencio-azul-agua-blanco-
sea este el lugar donde empezó todo
donde nos cruzó la noche grande
para ver que hacíamos
Del libro La O azul (2012)
35
nos tenemos que ir (afuera)
por su bien / por el bien de todos
ella ha sufrido un nuevo paro cardíaco
en mi corazón
todos hemos muerto de esa manera alguna vez
sólo que después cuenta nos hemos dado
creyéndonos finados
y que el mentado órgano rojo
se lo han llevado
sin guantes, sin amor en las manos
y duele el viento atravesado
mitad aire mitad hombre somos
bajaremos pues
de la casa materna que suena sola
al valle que se da cabezazos contra los muros
por el bien del aire prójimo
duele ser anémico, mentiroso, indeciso, irresponsable
además frente a un paisaje tan frío
irnos lejos en el cuerpo hecho viento
ya nos dirán, luego, para que sirve el bendito
corazón:
- la cena de los cerdos
- paciente para un hospital
- para que lo guarden en un envase
por alguna bruja solitaria que se acuerda
de uno cuando está en el cementerio / con gatos
- para que alguien lo sueñe
ya se hablará claro, sencillo y directo
como Raimundo, como mamá, como papá
en vez de huir, otra vez, queridos insufribles
óigame bien José Gregorio Hernández,
San Benito, San Valentín
aunque estén muy ocupados en pensar en otros
que no se olviden de la gente de la balanza tirada al aire
que le guarden un saludo, una postal amarillenta siquiera
fuera de aquí hay latidos de enamorado
se terminó el tiempo de las sombras desganadas
todo por culpa del aire y de su agua que cae adentro
todo por culpa de una familia que se conmueve
varias veces al día por lo más conocido
todo por las reinas de la angustia, ladronas,
y el aire atravesado que suena a frío en el pecho
no habrá que decir adiós entonces
y salir por la puerta de atrás con chaqueta, bufanda y lentes
a mirar frente a frente el camino
¿de ida? / ¿de vuelta?
que suena latidos que enamoran
que mueven las montañas que hablan, Dios mío, que nombra
Del libro La O azul (2012)
DONDE HAY RINCONES VACÍOS
acá entran todos y sus sombras Grandes
el hombre donde yacen todos los soles
entra
donde nada es explícito, los lenguajes del silencio caben
nos construyen
acá
entra tu palabra plena, aunque afuera renieguen
y no seamos dignos
llega la pobreza con todos sus paraísos
y éstos pasan
deliran en comunión con nosotros
pero también heridos por palabras inventadas,
repetidas desde
lo oscuro
sólo una puerta única
sin afuera, no hay otra orilla en la casa que suena
con una ventana que da directo al mundo
que no esconde su intimidad
y hace lo posible por ser visto
acá hay mucha gente por quien puede llorarse
y todos los consejos que me diste mientras dormía en mi silla,
la casa,
ésta,
donde mis padres cantar sólo saben
y nos protegen del sol con sus cuerpos cansados
llenos de toda una historia del silencio
su idioma otro
mis amigos
de la casa número dos, tan sonora,
que nada tiene y me llama por mi nombre
todo es visible en esta habitación, se escuchan los colores
(vivos)
y enseñan a ser “violentos” con el mundo
afuera
lejos
(raro)
Del libro La rendija de la puerta (2011)
INSISTENCIA PARA QUE MIREN AMABLEMENTE
los que quedan en la casa deberían saberlo
en ese final de noche, donde cuelga a la vista de algunos
marginados, el terreno ese, tan cálido
deberían, insistimos
y además perdonar de antemano
la cara sonriente,
con mirada fija
por la llegada de la bruja que una vez adentro
crece mucho y lo cubre todo
los que enjuician saberlo deberían, aquellas máquinas que despiden,
los que aún no han llegado a esta habitación
porque aquí (adentro) fuera (de todos)
se enamoran los que deberían conocer la vida, los que estudian sin comer
los que quedan
y sólo pueden mirar por la ventana, sólo eso,
porque la situación ignoran
de la bruja, pelo largo
que le cubre la cara
sus poderes de paciente
cortan cualquier atadura
y no permiten concentrarse dentro
de las cinco paredes
de siempre en la historia de aquellos que vivir
querían, pero juegan apenas
que cierren las cortinas deberían decirles
para disimular el juego amoroso y la risa y el despiste que ha durado un año
improductivo para cualquier jefe recio,
jefe que cuenta concentrado
deberían gritarles eso:
que las brujas que suenan más que la lluvia en el cielo verde
traen momentos R, color presencia
y los arrincona y los enamora y los vuelve delirio sonoro
y que a ellos les importa, sí, y mucho
Del libro La rendija de la puerta (2011)
Kreit Vargas Gómez (Arequipa, 1984). Arquitecto. Formó parte del proyecto Editorial “Bastardía” (2006). Obtiene el 1er lugar en los Juegos Florales de la Universidad Nacional de San Agustín (2007). Forma parte de la exposición “Visual Poetry & Performance Festival” (San Francisco – EEUU, 2008). Obtiene el 1er lugar en el concurso “Plumas de Búho” (2011). Ha publicado en la revista “Pterodactilo” de la Universidad de Austin (Texas – EEUU, 2009) y en la revista LDDS (Santiago de Chile, 2012), traducido al portugués por la revista Zunái (Brasil 2011). Ha publicado el libro objeto Elephant Gun (Editorial Cascahuesos, Arequipa, 2009), el registro poético-sonoro Santería (Editorial Dragostea, Arequipa, 2011), Dislexia.net [La danza de los extraviados] (Astrolabio Ediciones, Cuernavaca, 2012), con el que obtiene el reconocimiento a la mejor edición de libro independiente organizado por Fondo de Cultura Económica en México. Sus textos han sido recogidos por las antologías Plumas de Búho (Perú 2010), Mi país es un Zombie (Ciudad de México, 2011) y 4M3RIC4 2.0 Novísima Poesía Latinoamericana (Ciudad de México, 2012). Ha participado en festivales en México, Perú, Chile y Bolivia.
Selección por Gladys Mendía del libro Santería
/Puente Bolognesi/
Mientras me veo en ellos
Me alejo
Lento y transparente
Con el desastre de mis dientes
Y el apuro de mis piernas por alcanzarte en los días que dejé pasar
Vistiendo colores irracionales
Marchito mis ojos
Con el amor de quien sueña al pie de un acantilado
La claridad deslumbrante de la caída
Este cielo no contemplaba respiración alguna
Bajo el páramo de pestañas azucaradas
/Interminables/
Tus piernas multiplicaban en la humedad mariposas
Esta iglesia y sus santos no conciben en sus pechos
El lenguaje frenético de tus tacones golpeando los techos del mundo
Y si algún amor se iniciaba a tus pies
Solo San Juan de Dios iniciado entre adoquines y herrumbre blanca
Hacen material esta santa procesión de carne
Mi santa paloma ha caído dolorosa como un disparo contra la vieja orden arzobispal
Bajo la mirada errática del tumulto suspendida en un adiós
Ha llegado hecho distancia desde ninguna parte
Con los bolsillos congestionados de ternura
***
La noche nacía de la garganta de Amy
De sus pechos colgaba el cielo evangelizado con placeres de algodón manufacturado
Envuelta en un vestido de aire que desbaratan mis manos
Estas que llevan días en agua remojando una caricia blanda
/Puente Fierro/
Ahora
Colocas
Estos
Colores
Subversivos
En
Mis
Ojos
/La calle del puente nunca unió tanto dos abismos/
Me dejaste este rastro de peces muertos
Y un cauce vacío en la forma de un beso
Luis Puris (Junín, Perú 1987). Ha publicado los poemarios Sociedad NN (2011 Editorial La Guerra Florida); Días de Soberbia (2011 My Lourdes Cartonera) y el fanzine Re-nací-miento (2011 Oxizo Editores).
Selección por Gladys Mendía del libro Born to Pretend (2011 Pasco, Oxizo Editores)
El ruido / ese disparo / multi-direccional / que viene entre vaivenes como el viento de otoño / derrotando cualquier sensación / y cuando llega / ¡Oh! / Cuando llega / un tiritón / y la bufanda es tan eficaz / ay / Otoño / Invierno / Verano / ay / qué será de ustedes que parecen eternos en esos últimos tiempos cuando todo / todo sea más frío que tú – Invierno / ¡Oh! Día / ¡Oh! Noche / qué será en ese mañana cuando ya no seas sustantivo sino adjetivo / ¡Oh! Oscuridad / ¿Y acaso alguno siquiera susurrará? / Ruido / ruido que finalmente no tendrás nombre / porque no habrá oídos / mente / boca que opine acerca de ti / ruido tú que ahora vienes escalando las montañas como el lamento eterno de coexistir entre vida y muerte / qué será en ese mañana cuando nadie note tu estrépito o tu silencio.
Yo soñé con la vacuidad / me deslicé mientras mi espíritu sucumbía al placer / yo me despedí de ti Janny / de ti Lina / de ustedes amigos / me escapé en ese espectro / ay Doppler sino no lo hubieras descubierto / qué tan malo hubiera sido no saber los cambios sonoros en la distancia / Jobs que me convenciste de dejar la universidad / ay pero si hubieras sabido que hay hombres que nacemos para fracasar / hubieras logrado que me envíen a algún gulag / igual ya estaba muerto / pero yo tonto / tonto / súper tonto / que no pudo consigo mismo. / Ay…esta libertad duele / duele y mata más tus páncreas. / Volví / volví / volví / hombres de letras / artistas mediocres como este insignificante viajero / todos aquí sabemos que no debemos hablar / porque podría suceder un genocidio. / Yo que no me siento como ustedes / despedido / alejado / recordando las viejas estrategias / la vieja / la neo / tantas chácharas poéticas / tratando de inventar las nuevas letras / ay Janny / el Albert que está decidido a treparse el árbol más viejo para grabar su nombre en la misma cúspide / todo / ese espacio / esos códigos-neutrinos que llegan a nuestras cabezas y las captamos como androides programados para decodificarlos / ese camino nauseabundo / que ambos bien sabemos nos llevará al fracaso o al antifracaso / pues acaso el olvido y la fama – la pobreza y la riqueza no son anomalías desfasadas del estándar social / cualquier anomalía social como el mismo talento o el genio son patologías. / Yo soñé con la vacuidad / me aterroricé / viéndome en el infinito temblando y riendo descontroladamente / me despedí entonces de todos / de Janny / de Lina / de mis amigos –los pocos que me quedan- / del Albert mientras entremezclaba sus sueños con la larga –larga- larga felicidad conyugal / yo vacuo / ridículo e insignificante / me entremezclé con la misma energía oscura.
Miguel James (1953) Poeta trinitario venezolano. Es traductor. Mi novia Itala come flores, 1987. Albanela, Tuttifruti, Blanca y las otras, 1990. La casa caramelo de la bruja, 1993. Nena quiero ser tu hombre y otras confesiones, 1996. A las diosas del mar, 1999. Oda a Naomi, 2001 y Kentakes, son algunos de sus libros de poesía.
Recopilación de poemas por Lucas Sánchez y selección por Gladys Mendía.
*
Si uno escribe un poema
para enamorar a una muchacha
y no la enamora es un mal poema.
Y si se escribe otro
y la muchacha nos da un beso
se ha escrito un buen poema,
más si uno escribe un poema
y la muchacha se desnuda
hemos creado una maravilla del arte
suma de todo saber y ciencia
CONTRA LA POLICÍA
Toda mi Obra es contra la policía.
Si escribo un poema de Amor es contra la policía
y si canto a la desnudez de los cuerpos canto contra la policía
también si metaforizo esta tierra metaforizo contra la policía
si digo locuras en mis poemas las digo contra la policía
y si logro crear un poema es contra la policía.
Yo no he escrito una palabra, un verso, una estrofa que no sea contra la policía.
Mi prosa toda es contra la policía.
Toda mi Obra
incluyendo este poema
mi obra entera
es contra la policía.
LAS POETISAS SON LAS ALAS DEL AMOR
Los Poetas son unos tipos tan solitarios
que se dedican Poemas entre Ellos
pues son los únicos que se leen.
Las poetisas en cambio
como los Marineros
son las Alas del Amor.
LA ABUELA PUNK Y EL POETA CONOCIDO EN SU CASA
Ella empezó regalándome lindas camisas
Brindando ron y cigarrillos
Haciendo el amor en cuartos con incienso
Ella hablaba de una herencia que algún día llegaría
Pasearíamos por Austria
dormiríamos a orillas del Sena.
Iríamos a Inglaterra
Ella cantaba hermosas canciones
Yo pensaba tal vez ella sea mi Edith Piaf
Quizas yo su Sarapo
Ella era abuela
Yo un poeta conocido en mi casa
Estás loco Miguel, me dijo mi psiquiatra
Te buscas una mujer de la edad y con el mismo nombre de tu madre
Ya saben
Eso es Edipo, Yocasta y compañia
Mamá también me advirtió
Yo no le hice caso a nadie
Yo nunca le hago caso a nadie
Ella era pequeña con la cabellera punk y roja
Saciada de amor parecía italiana
Pero había nacido en París
Y es criolla
Ya van dos años que la conozco
Y fuera de una noche en un burdel
No me he ocupado de buscar otra compañera
Porque las artes del amor conoce la Doña
Ella, sin embargo
Se ha acostado con Roger
con Manuel
con un viajero mexicano
con un santero portorriqueño
con Rubén
con un karateca enloquecido
y no sigo contando
Yo fui a ver Relaciones Peligrosas
y decidí cortar la mía
además la herencia nunca llega
y ahora ella me vende perfumes franceses adulterados.
(con descuento, claro está)
Yo le imaginé un final infeliz a este poema
llamé a la abuela punk y le leí lo escrito
Ella se sintió alegre y dibujada
Al otro día nos vimos
Decidimos vivir el fin, no imaginar nada
Prometimos seguir queriéndonos
Consultamos el I Ching
Escuchamos rock de Argentina
Ella me describió el tipo de chica que debía buscarme
menuda como ella, con la cabellera más larga y negra
Uñas cortas
Comprensiva con mis borracheras
Esa eres tú, le he dicho, más joven y menos bandida
Y le di un beso.
Y le he pintado esta florecita:
A la abuela más punk del mundo de su poeta rasta y amoroso.
YO NO QUIERO A UNA VIRGEN MARÍA
Yo no quiero a una Virgen María ni una Marie Curie
Yo quiero una mujer de carne y besos
No le pido que se acueste conmigo y la Beauvoir en la cama
Agatha Christie es suficiente
La Sagan, excelente
Yo no le pido que tenga la fortuna de Isabel de inglaterra
basta el chic de Lady Diana
que use con dignidad la minifalda
que no esté vacía su cartera
No quiero que protagonice dramas con Liv Ullman
en película sueca
Quiero que como la Deneuve tenga glamour
Y como María Schneider sepa hacer algo más que
sandwiches con la mantequilla
En fin no pido mucho
Ni siquiera pido la mujer más buena del mundo
no me pase lo que a quien queriendo acostarse con esa
terminó enredado con Sor Teresita de Calcuta
Yo quiero una mujer de carne y sexo
Una mujer de verdad y desnuda
Digo que no la quiero tirana
Ni Thatcher ni Bhutto ni Winnie Mandela
(Esta última se parece mucho a mi Mamá)
Tampoco la quiero filial y hermana
Prefiero a Mariela
una santa putana
que me hacía vivir y retozar
en una cama.
PALOMA PALOMITA
Palomita que te cagas sobre las estatuas de los héroes
Qué grácil eres
Les das su merecido a esos tipos y te vas volando hacia el cielo
Palomita negra
Palomita blanca
Te haces pupú sobre el prócer del sable de plata
Tampoco olvidas al de la lanza escarlata
Para que sepas qué naciones nos han dejado
Palomita negra
Palomita blanca
Qué osadía
Defecas sobre sus palacios blancos
Atormentas sus edificios ministeriales
y eres el terror de sus desfiles marciales
Paloma
Palomita
No hay más héroe que tú en las plazas
para los niños de trajes azules
los ancianos con bolsas de cotufas
y los turistas con cámaras fotográficas
Ave magnífica
Paloma
palomita.
LOS LINDOS CULITOS DE LAS BELLAS MUCHACHITAS
No queremos estudiar
Muchos libros embrutecen
Sólo queremos saber de los lindos culitos
de las bellas muchachitas
tener hermosas erecciones
no nos hablen de historia
nosotros somos la historia
ni nos interesa el producto territorial
y las lecciones de cívica nos dan náuseas
Queremos beber cerveza
Los niños del 1ero A queremos tomar cerveza
No queremos caramelos
ni ser responsables y maduros y podridos
hasta el tuétano
No queremos estudiar
Muchos libros enloquecen
y los ladrones no estudian
Ni los presidentes
Ni los abogados
Ni los curas
Ni los policías
Ni los maestros estudian
no queremos preservativos
tan sólo masturbarnos en la grama
Queremos jugar
nada de clases de geografía
Nosotros somos islas
mar por norte
mar por sur
mar por oriente
Y mar por poniente
basta de gramática
somos eztrellaz escritas con Z
Nos gusta cantar
y bailar
y correr alegres y subir las montañas
No queremos estudiar
Déjennos en paz
Cómanse ustedes su cochina gelatina
Nos gustan las comiquitas
El Zorro
La Mujer maravilla
Y los lindos culitos de las bellas muchachitas.
Valentina Osses (Chile 1982). Socióloga de la PUC, Doctoranda en Sociología de la UAH. Ha publicado algunos ensayos de poesía chilena contemporánea y la plaquette Nimbo por Ediciones Inubicalistas (Valparaíso 2010).
Selección por Gladys Mendía de Nimbo
Un recuerdo no se pierde, viaja como categoría no bautizada
se reproduce en las cabezas, distorsionando historias precoces.
Se instala el verbo en los ojos hundidos,
vivir en la distorsión de las cosas:
El recuerdo es insolencia y humedad,
su rutina está sobrecargada.
-Este ensayo carcome las voces que se fugan dentro de las partículas de aire.
Cualquier figura adjunta es un acto obligatorio-.
Las mentiras que nos hicieron de niños se reproducen
para regalarnos imágenes fritas,
saturadas.
Grasa pura, costra vieja, cuajo;
apertura que indica el tejido de los puntos.
Una diferencia más entre origen y estructura,
una diferencia más entre grasa pura y costra vieja;
y la diferencia entre esas dos diferencias lanza una línea de fuego
que prende de vez en cuando para mi desesperación.
La oscilación quiebra el fenómeno de ruptura del aire,
los ritmos que la acompañan, destiñen los objetos,
Instantaneidad.
Hay estrellas que silban los códigos de la noche.
Un objeto nocturno reproduce de mala forma una sombra en ciernes,
este fenómeno señala que un objeto no desaparece,
se instala en un insterticio al estilo de una naturaleza muerta.
El entrecruce de sentidos se sostiene en los cuerpos grabados
por la potencia de la noche,
La noche seguirá como una astucia que alivia una textura de sentidos,
la noche tensiona a los objetos para así esclavizarnos,
en notas móviles, superficiales.
La voz se halla en un círculo condicionante; en una suma de dignidades ávidas,
por la cadena de producción del aire.
Intentos de romper la cadena.
Deserta la ventilación,
-un golpe de monedas asfixia el intercambio-.